domingo, 26 de diciembre de 2010

Los Reyes Magos son verdad...

Esta historia la he leído varias veces, pero hoy me decido a compartirla con vosotros una vez que me ha llegado de nuevo por correo electrónico. Que la disfruten.

"Los Reyes Magos son verdad.

Apenas su padre se había sentado al llegar a casa, dispuesto a escucharle como todos los días lo que su hija le contaba de sus actividades en el colegio, cuando ésta en voz algo baja, como con miedo, le dijo:
- ¿Papa?
- Sí, hija, cuéntame
- Oye, quiero... que me digas la verdad
- Claro, hija. Siempre te la digo -respondió el padre un poco sorprendido
- Es que... -titubeó Blanca
- Dime, hija, dime.
- Papá, ¿existen los Reyes Magos?
El padre de Blanca se quedó mudo, miró a su mujer, intentando descubrir el origen de aquella pregunta, pero sólo pudo ver un rostro tan sorprendido como el suyo que le miraba igualmente.
- Las niñas dicen que son los padres. ¿Es verdad?
La nueva pregunta de Blanca le obligó a volver la mirada hacia la niña y tragando saliva le dijo:
- ¿Y tú qué crees, hija?
- Yo no se, papá: que sí y que no. Por un lado me parece que sí que existen porque tú no me engañas; pero, como las niñas dicen eso.
- Mira, hija, efectivamente son los padres los que ponen los regalos pero...
- ¿Entonces es verdad? -cortó la niña con los ojos humedecidos-. ¡Me habéis engañado!
- No, mira, nunca te hemos engañado porque los Reyes Magos sí que existen -respondió el padre cogiendo con sus dos manos la cara de Blanca .
- Entonces no lo entiendo. papá.
- Siéntate, Blanquita, y escucha esta historia que te voy a contar porque ya ha llegado la hora de que puedas comprenderla -dijo el padre, mientras señalaba con la mano el asiento a su lado.
Blanca se sentó entre sus padres ansiosa de escuchar cualquier cosa que le sacase de su duda, y su padre se dispuso a narrar lo que para él debió de ser la verdadera historia de los Reyes Magos:
- Cuando el Niño Jesus nació, tres Reyes que venían de Oriente guiados por una gran estrella se acercaron al Portal para adorarle. Le llevaron regalos en prueba de amor y respeto, y el Niño se puso tan contento y parecía tan feliz que el más anciano de los Reyes, Melchor, dijo:
- ¡Es maravilloso ver tan feliz a un niño! Deberíamos llevar regalos a todos los niños del mundo y ver lo felices que serían.
- ¡Oh, sí! -exclamó Gaspar-. Es una buena idea, pero es muy difícil de hacer. No seremos capaces de poder llevar regalos a tantos millones de niños como hay en el mundo.
Baltasar, el tercero de los Reyes, que estaba escuchando a sus dos compañeros con cara de alegría, comentó:
- Es verdad que sería fantástico, pero Gaspar tiene razón y, aunque somos magos, ya somos ancianos y nos resultaría muy difícil poder recorrer el mundo entero entregando regalos a todos los niños. Pero sería tan bonito.
Los tres Reyes se pusieron muy tristes al pensar que no podrían realizar su deseo. Y el Niño Jesús, que desde su pobre cunita parecía escucharles muy atento, sonrió y la voz de Dios se escuchó en el Portal:
- Sois muy buenos, queridos Reyes Magos, y os agradezco vuestros regalos. Voy a ayudaros a realizar vuestro hermoso deseo. Decidme: ¿qué necesitáis para poder llevar regalos a todos los niños?
- ¡Oh, Señor! -dijeron los tres Reyes postrándose de rodillas. Necesitaríamos millones y millones de pajes, casi uno para cada niño que pudieran llevar al mismo tiempo a cada casa nuestros regalos, pero no podemos tener tantos pajes, no existen tantos.
- No os preocupéis por eso -dijo Dios-. Yo os voy a dar, no uno sino dos pajes para cada niño que hay en el mundo.
- ¡Sería fantástico! Pero, ¿cómo es posible? -dijeron a la vez los tres Reyes Magos con cara de sorpresa y admiración.
- Decidme, ¿no es verdad que los pajes que os gustaría tener deben querer mucho a los niños? -preguntó Dios.
- Sí, claro, eso es fundamental - asistieron los tres Reyes.
- Y, ¿verdad que esos pajes deberían conocer muy bien los deseos de los niños?
- Sí, sí. Eso es lo que exigiríamos a un paje -respondieron cada vez más entusiasmados los tres.
- Pues decidme, queridos Reyes: ¿hay alguien que quiera más a los niños y los conozca mejor que sus propios padres?
Los tres Reyes se miraron asintiendo y empezando a comprender lo que Dios estaba planeando, cuando la voz de nuevo se volvió a oír:
- Puesto que así lo habéis querido y para que en nombre de los Tres Reyes Magos de Oriente todos los niños del mundo reciban algunos regalos, YO, ordeno que en Navidad, conmemorando estos momentos, todos los padres se conviertan en vuestros pajes, y que en vuestro nombre, y de vuestra parte regalen a sus hijos los regalos que deseen. También ordeno que, mientras los niños sean pequeños, la entrega de regalos se haga como si la hicieran los propios Reyes Magos. Pero cuando los niños sean suficientemente mayores para entender esto, los padres les contarán esta historia y a partir de entonces, en todas las Navidades,
los niños harán también regalos a sus padres en prueba de cariño. Y, alrededor del Belén, recordarán que gracias a los Tres Reyes Magos todos son más felices.
Cuando el padre de Blanca hubo terminado de contar esta historia, la niña se levantó y dando un beso a sus padres dijo:
- Ahora sí que lo entiendo todo papá.. Y estoy muy contenta de saber que me queréis y que no me habéis engañado.
Y corriendo, se dirigió a su cuarto, regresando con su hucha en la mano mientras decía:
- No sé si tendré bastante para compraros algún regalo, pero para el año que viene ya guardaré más dinero.

Y todos se abrazaron mientras, a buen seguro, desde el Cielo, tres Reyes Magos contemplaban la escena tremendamente satisfechos.

Feliz Navidad desde todas las partes del mundo."
¡Por cierto, echa de tu casa a ese barbudo y gordo impostor de rojo, es un invento de la Cocacola!

viernes, 24 de diciembre de 2010

Feliz Navidad

Tengo que reconocer que me ha emocionado este vídeo. Mientras buscaba el vídeo de la "Navidad digital" que tanto impacto viral ha tenido, he encontrado este otro. Los rostros asombrados, las sonrisas del público sorprendido, la emoción del crescendo, las miradas de los mayores y los niños. De repente, en medio de la vida cotidiana ha estallado el aleluya, Dios ha nacido y ya no nos acordábamos, por un instante la esperanza se ha vuelto a apoderar de los corazones con una intensidad casi brutal y la oscuridad ya no es tan densa. Paz en la tierra a los hombres de buena voluntad. Feliz Navidad.

lunes, 6 de diciembre de 2010

Una visión africana de la Iglesia y el SIDA

Dios llora en la tierra
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Una visión africana de la Iglesia y el VIH

Entrevista con el fundador de “AIDS Network” de Nairobi

ROMA, domingo 5 de diciembre de 2010 (ZENIT.org). – La Iglesia católica es quien más cuida en África a las víctimas del sida, y para los hombres, mujeres y niños africanos que sufren la enfermedad, la Iglesia no es sólo un organismo que presta servicios: es una Madre.

Ésta es la impresión que comparte el padre jesuita Michael Czerny, fundador de African Jesuit AIDS Network.

El sacerdote jesuita estableció esta red en el 2002 como un medio para ayudar a los jesuitas de África a afrontar el tema del VIH/Sida. Ahora el padre Czerny está en Roma, trabajando como asistente de uno de los africanos más importantes del Vaticano: el cardenal Peter Turkson, presidente del Consejo Pontificio Justicia y Paz.

En esta entrevista, el padre Czerny habla sobre la forma como la Iglesia cuida a las víctimas del sida y por qué su labor es tan poco reconocida.

- ¿Qué le llevó a comenzar esta labor con el VIH?

Padre Czerny: Trabajaba como secretario de Justicia Social en la casa general jesuita de Roma y algunos jesuitas de África alertaron sobre la pandemia de sida de final del milenio. Y por eso, aquí en Roma, trabajamos durante dos años con colegas de África para proponer medidas, y estas medidas fueron incluir una red de apoyo y respaldo y comunicación. Así fue como se fundó la African Jesuit AIDS Network a mediados del 2002 y dejé mi trabajo en Roma para ir a Nairobi para dirigir dicha red.

- ¿En quién piensa usted cuando piensa en el VIH/Sida?

Padre Czerny: Algunas veces pienso en la gente a la que primero escuché hablar en Canadá que sufrían tanto con tanto miedo y confusión durante los últimos ochenta y principios de los noventa, pero ahora pienso en personas diversas de África. Quizá mencionaría sobre todo a Rosana, una joven mujer seropositiva, que primero dio a luz a un niño no seropositivo, luego a una hija que sí lo era, a la que perdió, luego fue abandonada por su marido, fue expulsada de su familia y luchó por criar a su hijo. Vive de modo tan positivo como puede, con el compromiso firme de vivir tanto como pueda para poder ver a su hijo en la escuela y lograr comenzar bien en la vida. La admiro y siento que ella es la clase de persona a quien quisiéramos – en cierto sentido – promover. Tenemos la esperanza de que todos aquellos con VIH tengan la actitud positiva que tiene Rosana.

- A la Iglesia católica se la suele denigrar públicamente por su postura ante el VIH/Sida y pocos se dan cuenta de su importante labor al proporcionar cuidados a las víctimas del VIH/Sida. ¿Puede hablarnos de esto?

Padre Czerny: Claro. La Iglesia universal es la primera institución en cuidar a quienes son seropositivos y sufren de sida, además de cuidar también a quienes se ven afectados – sobre todo a las viudas, huérfanos y otros que soportan esta carga. Así que es muy amplia la gama de tareas que lleva a cabo la Iglesia.
Si usted mira a nivel médico, quizá a nivel mundial, la Iglesia ofrece el 25% de los servicios de sida. Mi opinión es que la media en África está cercana al 40%, quizá incluso al 50%. Cuanto más lejos se esté de las grandes ciudades, más cerca del 100% se estará. Con frecuencia, los únicos servicios contra el sida en las zonas remotas son las clínicas de la Iglesia.

- ¿De qué hablamos cuando nos referimos a proporcionar cuidados?

Padre Czerny: Puesto que el VIH y el sida no son sólo una infección o enfermedad sino también un enorme problema cultural, personal, familiar, social y espiritual, lo que la Iglesia logra hacer, y aquello por lo que creo que debemos estar orgullosos como Iglesia, es tratar a la persona entera y no sólo la infección – no sólo la parte médica. Así una persona seropositiva puede acudir a la Iglesia por una amplia gama de cuidados y apoyos que se pueden resumir en ser aceptado como persona y animado a seguir viviendo de modo tan pleno como le sea posible, y a no permitir que el VIH/Sida sea una sentencia de muerte.

-¿Cómo es la visión africana de la labor de la Iglesia en esta área de los cuidados?

Padre Czerny: Creo que muchos africanos dirían: “La Iglesia estaba con nosotros antes del sida. La Iglesia está ahora de modo generoso durante el sida y la Iglesia estará con nosotros después del sida”. En este sentido la Iglesia no es vista tanto como un organismo que proporciona proyectos o servicios sino como esa realidad a la que llamamos “Madre”: la madre que está ahí y que siempre estará ahí, y lo estará mientras sea necesaria.
Usted sabe que la Iglesia en África se llama a sí misma la familia de Dios en África; ésa es la definición que viene del primer sínodo de África y es así como diría que la Iglesia afronta el VIH y el sida, como una familia. Intentamos hacer que todos sientan que son parte de una familia, ya tengan necesidad de cuidados o estén en posición de ofrecer alguna clase de cuidados.

- Usted usó una vez Mateo 8,3 –“Él extendió la mano, le tocó, y dijo: 'Quiero. Queda limpio'. Y al instante quedó limpio de su lepra”– como un ejemplo de la postura de la Iglesia ante la infección del VIH y de su apoyo. ¿Puede decirnos por qué escogió este ejemplo en concreto?

Padre Czerny: Con gusto. Allí estaba aquel leproso que, en primer lugar, se atrevió a acercarse a Jesús –lo cual iba contra de la ley– y le desafía, diciendo: “Si quieres puedes curarme”. Y Jesús hizo dos cosas. Dijo: “Quiero”, y se acercó y le tocó y le curó.
En esta escena muy breve tenemos muchas dimensiones del cuidado del sida, del verdadero ministerio pastoral. El primero: “Claro que quiero” es la disponibilidad a ayudar. Alguien que está en graves problemas y muy afectado, y quizá rechazado de modo muy cruel por todos aquellos con los que siempre había contado, puede volverse hacia la Iglesia y sabe que allí encontrará una respuesta positiva. No habrá ningún juicio. No habrá ningún cálculo y la respuesta será: “Claro que quiero”. En segundo lugar, nos acercamos y tocamos. Creo que es el gesto más fundamental en la respuesta al sida.

- ¿De este modo, a través de la Iglesia, Cristo toca a la gente?

Padre Czerny: Una persona que ha escuchado, sobre todo hace poco, que tiene un diagnóstico positivo de VIH se siente como muerto – se siente no humana, y, desgraciadamente, la sociedad, la cultura, y en ocasiones incluso la familia, le tratarán como una persona muerta. Dirán: “Tú ya no existes para nosotros. Estás muerto. Vete. No vuelvas a mostrarnos tu rostro otra vez”. Así que la persona se siente muerta y no humana y no hay nada que pueda convencer de lo contrario a una persona en esta situación. Luego hay que pensar en un niño que sufre y tiene problemas y en el efecto en su humanidad, en su dignidad, al ser tocado, al ser abrazado. Además había un fuerte tabú cultural y médico en contra de tocar a un leproso. Jesús lo rompe, sin preocuparse por el peligro de infección y se preocupa más de acercarse a la persona para tocarla, aquel toque sanador. Y eso es lo que dirá la gente: “Cuando me encontré que era seropositivo, estaba muerto y ahora me siento vivo”. Y algunos incluso irán más allá para decir: “Antes de ser seropositivo perdía mi vida. Estaba despilfarrando mi vida por mi comportamiento. Ahora, desgraciadamente soy seropositivo, pero ahora vivo de verdad y vivo mi vida de modo responsable por mi familia –si la tiene– y por los demás”.

- El Papa Benedicto XVI desató una controversia cuando sugirió que los condones no son la solución para el problema del sida en África. ¿Por qué la controversia? ¿Qué ocurrió?

Padre Czerny: Hay una “verdad” que la gente se ha aprendido, que si una pareja decide utilizar un condón y uno de ellos está infectado, y usan el condón de forma constante y correcta, esto reducirá las posibilidades de infección. Esto con una pareja. Pero luego la gente piensa: “Bien, si un condón iba bien para una pareja entonces un millón de condones debe ir bien para la población de un pueblo o de una ciudad”, y esto no es verdad.
Las estadísticas confirman el hecho de que la distribución masiva de condones como una estrategia de prevención no tiene éxito. No baja la proporción de afectados, y esto es lo que ha dicho el Santo Padre. No ha negado que el condón sea útil en ocasiones. Lo que ha negado es que la promoción de condones como estrategia primaria de prevención no tiene éxito. No logra su objetivo. No baja la tasa de VIH de la población. Pero la gente se ha alterado mucho porque no han estudiado ni escuchado con cuidado lo que ha dicho y porque no están bien informados, y porque hay un montón de ideología y de emoción y de intereses detrás de todo este tema, y por eso ha habido tanta controversia.

- El Dr. Edward Green, director del Proyecto de Investigación de Prevención del Sida, del Centro de Estudios de Población y Desarrollo de Harvard, ha afirmado que como científico, estaba sorprendido al ver lo cercano que está lo que dijo el Papa en Camerún y los resultados de los descubrimientos científicos más recientes. Él afirmaba que el condón no previene el sida; sólo el comportamiento sexual responsable puede afrontar la pandemia.
Ahora usted ha mencionado la cuestión de la ideología. ¿Estamos hablando también de la discrepancia de valores entre nuestra sexualidad –el estilo de vida que hemos escogido en la civilización occidental– y los valores culturales en continentes como África? ¿Se está creando una brecha cultural?

Padre Czerny: Sí, hay una brecha entre lo que ahora se considera normal o aceptable en la cultura globalizada: la cultura de los medios, de la publicidad, del marketing. Esos valores están en fuerte tensión con los valores católicos tradicionales y con los valores africanos tradicionales.
Quizás podríamos resumir el valor cultural de la cultura globalizada en cuanto a la sexualidad como la confianza –yo diría la promoción– en la idea del consentimiento mutuo. Es decir, la norma del comportamiento sexual es el consentimiento de los dos participantes y, siempre que los participantes tengan la edad mínima y consientan libremente, no hay otras normas que aplicar. Esto es lo que la cultura globalizada promueve en cuanto a la sexualidad. Así que, siempre que tú y otra persona estéis de acuerdo, todo está bien y nadie puede cuestionarlo.
La idea que tenemos en la Iglesia y la idea que tenemos en África es que hay otras normas y que esas normas no dependen sólo de ti y de mí: dependen de nuestra familia, dependen de nuestra comunidad, dependen de nuestra parroquia, dependen de nuestra nación, quizá incluso de nuestra tribu. Esta idea está en oposición a lo anterior porque en África, y en la moral católica tradicional, no sólo está lo que tú y yo acordemos para que algo esté bien; hay otras normas y esas normas de hecho orientan lo que tú y yo haremos, o no haremos, en ciertos momentos de nuestras vidas con ciertas personas. Así que las diferencias son muy acusadas.
No se habló de esto en la controversia, pero estoy completamente seguro de que es el verdadero tema; que el Papa representa una serie de normas sobre la sexualidad que no queremos aceptar porque son más exigentes. Están también más abiertas a la vida y, al final, dan más felicidad. Pero a corto plazo parecen ser más exigentes que simplemente dos de nosotros nos pongamos de acuerdo en lo que queremos hacer.

- Así que abstinencia, fidelidad. Esto es de hecho lo que señalan los obispos africanos: éste es el camino a una mayor felicidad, a un mayor bien.

Padre Czerny: Así es. Decimos esto no porque lo pensáramos ayer, sino porque ésta ha sido nuestra experiencia y ésta ha sido la experiencia de toda cultura seria; que la sexualidad es un gran don, una cosa maravillosa que, para apreciarla y usarla de modo apropiado, requiere disciplina, requiere normas, requiere el reconocimiento de que no todo es posible; y es está, como digo, una sabiduría humana de hace mucho, pero que va contra los principios del entretenimiento y del marketing. Por eso tenemos un conflicto.

- ¿Se ha enfadado usted o se ha sentido frustrado quizás con lo que podría considerar una postura terca, si hemos comprendido que el condón no es la solución, sino un montón de dinero y un montón de tiempo y un montón de esfuerzo dirigido en una dirección que no parece proporcionar las respuestas?

Padre Czerny: Es verdad, es demasiado malo, pero no hay nada de verdad por lo que uno se tenga que enfadar. El hecho es que el VIH es un desafío para todos y en África es un desafío prácticamente en cada comunidad y, en algunos lugares, en cada familia. Creo que va a llevar tiempo hacerle frente y, sí, la promoción masiva de los condones es una destrucción. No es salir al paso del problema y no ayuda, sino que desgraciadamente no es el único ejemplo de postura terca impuesta a África y África ha sobrevivido a otras políticas equivocadas, y también sobrevivirá a ésta.
Pero mi esperanza es que con el tipo de enseñanzas que el Santo Padre ha dado haremos progresos, y el progreso consiste, en última instancia, en mejorar las estadísticas. El verdadero éxito está en que los jóvenes sean capaces de vivir su sexualidad más responsablemente. Cuando las parejas casadas viven su sexualidad de modo más responsable, y cuando, como dije al principio, la familia de Dios se enfrenta al sida como una familia, esto, creo, es una señal de que Dios trabaja en África.
Esta entrevista fue realizada por Mark Riedemann para “Dios llora en la Tierra”, un programa semanal radiotelevisivo producido por la Catholic Radio and Television Network en colaboración con la organización católica Ayuda a la Iglesia Necesitada.

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Más información en www.ain-es.org, www.aischile.cl

lunes, 15 de noviembre de 2010

Los crímenes contra los cristianos en Iraq

Hace unos días recibíamos la noticia de que unos terroristas en Bagdag habían intentado un asalto a una institución pública, en el proceso se metieron en una iglesia que estaba llena de fieles celebrando la misa y allí mataron a quienes les pareció sin ningún escrúpulo.
El testimonio es estremecedor.



miércoles, 27 de octubre de 2010

Zaqueo



En aquel tiempo, entró Jesús en Jericó y atravesaba la ciudad. Un hombre llamado Zaqueo, jefe de publicanos y rico, trataba de distinguir quién era Jesús, pero la gente se lo impedía, porque era bajo de estatura. Corrió más adelante y se subió a una higuera, para verlo, porque tenía que pasar por allí.
Jesús, al llegar a aquel sitio, levantó los ojos y dijo: «Zaqueo, baja en seguida, porque hoy tengo que alojarme en tu casa».
Él bajó en seguida y lo recibió muy contento. Al ver esto, todos murmuraban, diciendo: «Ha entrado a hospedarse en casa de un pecador».
Pero Zaqueo se puso en pie y dijo al Señor: «Mira, la mitad de mis bienes, Señor, se la doy a los pobres; y si de alguno me he aprovechado, le restituiré cuatro veces más».
Jesús le contestó: «Hoy ha sido la salvación de esta casa; también éste es hijo de Abrahán. Porque el Hijo del hombre ha venido a buscar y a salvar lo que estaba perdido».

viernes, 15 de octubre de 2010

Nada te turbe

Feliz Día de Santa Teresa de Jesús a todos, especialmente a las Carmelitas Misioneras y al Carmelo Misionero Seglar.

miércoles, 29 de septiembre de 2010

Peregrinación juvenil a Santiago

Como sabrán muchos de ustedes, este verano se celebró una peregrinación juvenil a Santiago de Compostela que culminó con un encuentro de jóvenes de toda España allí. De nuestro pueblo participó un grupo de jóvenes al que acompañé.
Como era mucho el equipaje, olvidé la cámara para tomar constancia de la aventura que fue gratificante e intensa (llegó a juntarse una muchedumbre de doce mil jóvenes en esos días en Santiago). Pero hay quién la llevó y aquí está un video resumen que junta fotos y vídeos del evento. Son tres partes para que sea más fácil visionar. De todas formas, hay un DVD que está a disposición de quién quiera verlo (con más calidad que estos vídeos). El material y la realización es de Luis Marín, de Valverde del Camino.
Primera parte:

Peregrinación a Santiago de Compostela (1 de 3) from Rafael Benitez on Vimeo.

Segunda parte:

Peregrinación a Santiago de Compostela (2/3) from Rafael Benitez on Vimeo.

Y tercera parte:

Peregrinación a Santiago de Compostela (3/3) from Rafael Benitez on Vimeo.

sábado, 26 de junio de 2010

La última cima

La película "La última cima" fue provocada por el testimonio de Pablo Domínguez, un sacerdote madrileño, he aquí una intervención suya en un foro sobre la existencia de Dios. Creo que merecerá la pena ver la película:

miércoles, 9 de junio de 2010

Cursillos de Cristiandad próximos

El Movimiento de Cursillos de Cristiandad, es tal vez uno de los recursos más activos con que contamos en la Diócesis de Huelva. Se ha venido renovando con el tiempo de modo y manera que sigue siendo una oportunidad constante para dinamizar la fe de los que se acercan a alguno de los que anualmente se organizan.
Si quieres aprovechar la oportunidad y participar en alguno, ahora tienes la ocasión:

PRÓXIMO CURSILLO DE CRISTIANDAD, DEL 11 AL 13 DE JUNIO DE 2010, EN LA CASA DE EJERCICIOS DE LA CINTA DE HUELVA


Y también:
PRÓXIMO ENCUENTRO EN LA ESPERANZA


(PARA JÓVENES) DEL 25 - 27 JUNIO.

EN EL CAMPAMENTO DE MAZAGÓN. PIDE TU INSCRIPCIÓN EN cursilloshuelva@hotmail.es, o contacta con el 654812048 en horario de tardes de 19 a 21 horas.
 
Para más información: http://cursilloshuelva.blogspot.com/

lunes, 7 de junio de 2010

Un simple sacerdote

El misionero salesiano Martín Lasarte escribió esta carta al New York Times en pleno apogeo de su campaña contra la Iglesia y contra el Papa por los escándalos de pederastia. Hay que recordar la insistencia del periódico en volver a sacar una y otra vez en portada los mismos casos y en la insinuación de acusaciones sin fundamento contra el Papa.

Querido hermano y hermana periodista:

Soy un simple sacerdote católico. Me siento feliz y orgulloso de mi vocación. Hace veinte años que vivo en Angola como misionero.
Me da un gran dolor por el profundo mal que personas que deberían de ser señales del amor de Dios, sean un puñal en la vida de inocentes. No hay palabra que justifique tales actos. No hay duda que la Iglesia no puede estar, sino del lado de los débiles, de los más indefensos. Por lo tanto todas las medidas que sean tomadas para la protección, prevención de la dignidad de los niños será siempre una prioridad absoluta.

Veo en muchos medios de información, sobre todo en vuestro periódico la ampliación del tema en forma morbosa, investigando en detalles la vida de algún sacerdote pedófilo. Así aparece uno de una ciudad de USA, de la década del 70, otro en Australia de los años 80 y así de frente, otros casos recientes… Ciertamente ¡todo condenable! Se ven algunas presentaciones periodísticas ponderadas y equilibradas, otras amplificadas, llenas de preconceptos y hasta odio.

¡Es curiosa la poca noticia y desinterés por miles y miles de sacerdotes que se consumen por millones de niños, por los adolescentes y los más desfavorecidos en los cuatro ángulos del mundo! Pienso que a vuestro medio de información no le interesa que yo haya tenido que transportar, por caminos minados en el año 2002, a muchos niños desnutridos desde Cangumbe a Lwena (Angola), pues ni el gobierno se disponía y las ONG’s no estaban autorizadas; que haya tenido que enterrar decenas de pequeños fallecidos entre los desplazados de guerra y los que han retornado; que le hayamos salvado la vida a miles de personas en Moxico mediante el único puesto médico en 90.000 km2, así como con la distribución de alimentos y semillas; que hayamos dado la oportunidad de educación en estos 10 años y escuelas a más de 110.000 niños... No es de interés que con otros sacerdotes hayamos tenido que socorrer la crisis humanitaria de cerca de 15.000 personas en los acuartelamientos de la guerrilla, después de su rendición, porque no llegaban los alimentos del Gobierno y la ONU. No es noticia que un sacerdote de 75 años, el P. Roberto, por las noches recorra las ciudad de Luanda curando a los chicos de la calle, llevándolos a una casa de acogida, para que se desintoxiquen de la gasolina, que alfabeticen cientos de presos; que otros sacerdotes, como P. Stefano, tengan casas de pasaje para los chicos que son golpeados, maltratados y hasta violentados y buscan un refugio. Tampoco que Fray Maiato con sus 80 años, pase casa por casa confortando los enfermos y desesperados. No es noticia que más de 60.000 de los 400.000 sacerdotes, y religiosos hayan dejado su tierra y su familia para servir a sus hermanos en una leprosería, en hospitales, campos de refugiados, orfanatos para niños acusados de hechiceros o huérfanos de padres que fallecieron con Sida, en escuelas para los más pobres, en centros de formación profesional, en centros de atención a seropositivos… o sobretodo, en parroquias y misiones dando motivaciones a la gente para vivir y amar.

No es noticia que mi amigo, el P. Marcos Aurelio, por salvar a unos jóvenes durante la guerra en Angola, los haya transportado de Kalulo a Dondo y volviendo a su misión haya sido ametrallado en el camino; que el hermano Francisco, con cinco señoras catequistas, por ir a ayudar a las áreas rurales más recónditas hayan muerto en un accidente en la calle; que decenas de misioneros en Angola hayan muerto por falta de socorro sanitario, por una simple malaria; que otros hayan saltado por los aires, a causa de una mina, visitando a su gente. En el cementerio de Kalulo están las tumbas de los primeros sacerdotes que llegaron a la región… Ninguno pasa los 40 años.

No es noticia acompañar la vida de un Sacerdote “normal” en su día a día, en sus dificultades y alegrías consumiendo sin ruido su vida a favor de la comunidad que sirve.

La verdad es que no procuramos ser noticia, sino simplemente llevar la Buena Noticia, esa noticia que sin ruido comenzó en la noche de Pascua. Hace más ruido un árbol que cae que un bosque que crece.

No pretendo hacer una apología de la Iglesia y de los sacerdotes. El sacerdote no es ni un héroe ni un neurótico. Es un simple hombre, que con su humanidad busca seguir a Jesús y servir sus hermanos. Hay miserias, pobrezas y fragilidades como en cada ser humano; y también belleza y bondad como en cada criatura…

Insistir en forma obsesionada y persecutoria en un tema perdiendo la visión de conjunto crea verdaderamente caricaturas ofensivas del sacerdocio católico en la cual me siento ofendido.

Sólo le pido amigo periodista, busque la Verdad, el Bien y la Belleza. Eso lo hará noble en su profesión.

En Cristo,
P. Martín Lasarte sdb

miércoles, 2 de junio de 2010

Niños (II)

Hoy, como cada mañana, los niños pasaban camino del colegio, muchos acompañados de sus madres o abuelos. El ruido de las ruedas de las mochilas, las conversaciones todavía apagadas por lo temprano, es el sonido que indica que todo comienza un día más.
Hoy al pasar por mi ventana un niño decía a su madre: "En esta casa vive el cura, estas dos ventanas son de su casa". No vi al niño, pero me hizo gracia la vocecilla de circunstancia que ponía, como quien está dando una información importante. Me dio risa la sencillez y, a la vez, solemnidad con que compartía lo que sabía con su madre.
Me recordó aquellos tiempos en que todo parecía enorme y lleno de misterio. Una época que se vuelve cada día más lejana, pero ya se sabe, de los que son como niños es el reino, haremos bien en no perder esa capacidad de sorpresa, de admiración, de mirar a través de las cosas y las personas y ver la verdad sencilla y claramente. Algo que parece perderse junto a la inocencia.
No estaría mal que, de vez en cuando, recordáramos ese tiempo y no olvidáramos lo que aprendimos cuando aún ignorábamos tanto.

Una sonrisa:

lunes, 31 de mayo de 2010

Campaña por tantos

¿Qué supone para la Iglesia Católica marcar la X a su favor?

Contribuir al sostenimiento básico de la Iglesia (celebrar el culto, retribuir a las personas dedicadas a la Iglesia y llevar a cabo los proyectos pastorales) para que pueda continuar realizando su labor tanto a nivel pastoral como social.
Los ingresos obtenidos a través de la X en la Declaración de la Renta suponen entre el 25% y el 30% de las necesidades de la Iglesia. El resto lo recibe de las aportaciones voluntarias de los católicos.

¿Qué supone para el contribuyente marcar la X a la Iglesia?

No tiene coste alguno para el contribuyente. Vd. no paga más y el 0,7% de sus impuestos se destinará a colaborar para que la Iglesia siga desarrollando su labor.

Destacamos lo más importante de esta labor:
•Celebrar el Culto: La celebración de la Santa Misa y de los sacramentos: Bautismo, Confirmación, Comunión, Matrimonio, Orden sacerdotal. También las demás celebraciones: Funerales, celebraciones de piedad ordinaria y popular, fiestas, etc. Hay que mantener los templos: parroquias y ermitas

•Retribución del clero: Retribución de los sacerdotes. Sostener los Seminarios donde se forman los sacerdotes. Sueldos del personal que está directamente al servicio de la pastoral

•Acciones pastorales y caritativas: Ofrecer la adecuada preparación catequética y teológica a quienes han solicitado recibir los sacramentos. En los centros parroquiales y en las distintas oficinas y despachos se realizan todo tipo de actividades formativas, caritativas y de promoción social. También sirven de referencia para cuantos necesitan atención personalizada en situaciones de conflicto, personal, familiar, etc, o ante situaciones de falta de salud y en estado de soledad; también en momentos felices y tristes de la vida. Y otras muchas actividades en beneficio de la sociedad en general

La importante labor pastoral y asistencial que la Iglesia aporta a la sociedad se extiende a través de: más de 23.000 parroquias, cerca de 850 monasterios de clausura, más de 200 hospitales y ambulatorios, más de 300 guarderías, más de 900 orfanatos, más de 1.600 Centros de Acogida y reinserción Social y Familiar.

¿Puedo marcar la casilla de la Iglesia y la de fines sociales?

Es posible marcar las dos casillas. En ese caso se destinará un 0,7% de sus impuestos a la Iglesia Católica y 0,7% a Otros Fines Sociales. Sin que esto suponga que Vd. paga más impuestos.

¿Cómo marcar la X a favor de la Iglesia?

Si realiza la Declaración usted mismo: No olvide que tiene esta opción y que basta con marcar la casilla de la Iglesia Católica para colaborar.
Si le ayuda un tercero (oficinas de Hacienda, asesor fiscal, un familiar o algún Banco o Caja, etc) No olvide recordarle que su deseo es marcar la casilla a favor de la Iglesia Católica.

Si usted ha recibido el borrador en casa y desea modificarlo puede hacerlo:

•Por Internet: en el impreso que ha recibido se le facilita una clave alfanumérica de acceso restringido a su borrador que le permitirá hacer las modificaciones que considere oportunas a través de la Web de la Agencia Tributaria

•Por teléfono: en el 901 200 345 (Renta Asistencia)

•Personalmente: En las oficinas de la Agencia Tributaria previa cita concertada a través de Internet o en el teléfono 901 22 33 44.
 

domingo, 23 de mayo de 2010

Pentecostés 2010

Me ha enviado María Jesús este enlace y sólo quiero compartirlo con vosotros.
Disfrútalo con calma, merece la pena. Mejor con música.

Pentecostés 2010.

martes, 18 de mayo de 2010

Parroquia de S. Antonio Abad en fotografías

Nuestro amigo Antonio López ha hecho un resportaje fotográfico y un montaje sobre la parroquia que ha colocado en su blog. Creo que también ustedes deberían verlo, así que aquí os lo traigo.

miércoles, 12 de mayo de 2010

Afrontar la muerte y vivir la vida.

Randy Pausch eligió vivir sus últimos meses de vida de forma memorable. Ante la adversidad podemos decidir utilizar nuestras energías para lamentarnos o utilizar esas mismas energías y el tiempo que tenemos para jugar duro y llenarlo de energía y esfuerzo. La desgracia nos afecta tanto como la dejemos a partir de ciertos límites. Yo he experimentado que puedo elegir como quiero sentirme ante algunas adversidades y cuánto me van a afectar, así como ciertos comportamientos. Y aunque, a veces, pierdo algunas batallas, espero no perder la guerra. Randy no habla de religión, quizá para que su aportación llegue a todo tipo de gente, pero hay una sospecha de transcendencia en todo lo que dice. Ya habrá salido de dudas.


Quién es Randy pueden encontrarlo aquí.

Este vídeo del programa de Ophra resume una charla mucho más larga que después dio lugar a un libro que seguro merece la pena. (El vídeo original en inglés está aquí.)

domingo, 25 de abril de 2010

Morir dignamente

Artículo tomado del blog Compostela, la entrevista original está aquí.
Entrevista (La Vanguardia 10.04), a Julio Gómez, médico especialista en cuidados paliativos:
Si yo fuese un enfermo terminal, ¿qué haría usted?
—Ayudarte a vivir bien hasta el último minuto.

—¿Cómo puedo vivir bien sabiendo que voy a morir?
—Si aceptas lo inevitable y yo te palío lo evitable, vivirás bien hasta el final, con dignidad.

—¿Qué es lo evitable?
—El dolor total.

—¿Qué es el dolor total?
—Una suma de dolor físico, dolor psíquico, dolor social y dolor espiritual. Paliémoslos: en eso consisten los cuidados paliativos.

—¿Desde cuándo la medicina los ofrece?
—En España, sólo desde los años 80. Antes, el médico veía a la muerte como enemiga: si no podía curar, el médico se sentía fracasado. “No hay nada que hacer”, sentenciaba, y abandonaba al enfermo a su suerte. Lo desahuciaba. El médico está entendiendo que, más allá de curar, puede cuidar al enfermo desde el diagnóstico hasta la muerte. Lo dice el filósofo Francesc Torralba: “Hay enfermos incurables, pero ninguno incuidable”.

—¿Cómo me paliarán el dolor físico?
—Hay analgésicos idóneos, hay morfina.

—Si la morfina merma mis facultades, ¿me compensaría usarla de todos modos?
—Te preguntaría siempre antes. Hoy podemos dosificar la morfina de modo que palíe tu dolor físico con el mínimo embotamiento cognitivo. El otro día reduje la dosis a un enfermo porque vi que había alcanzado una serenidad natural que lo permitía.

—¿El estado psíquico determina el físico?
—Sí. El dolor psíquico – angustia, ansiedad, tristeza, ira, miedo…- alimenta el sufrimiento, sensibiliza, incrementa el dolor total.

—¿Y cómo se palía ese dolor psíquico?
-Acompañando al enfermo, permitiendo que se permita expresar rabia, tristeza… ¡Sólo así podrá llegar a aceptar su situación! Ese enfermo quiso hablar con familiares, expuso deseos, se reconcilió consigo mismo…

—Me hablaba de dolor social: ¿qué es?
—El derivado de perder tus roles sociales anteriores, a causa de tu enfermedad.

—¿Cómo puede paliarse ese dolor?
—Un enfermo entendió lo mucho que podía enseñar a sus hijos (o nietos) con su actitud ante la enfermedad y la muerte: ganó para sí un rol social, ¡y un rol muy importante!

—¿Sí?
—Solemos encubrir la muerte. Error. Si de niños vemos al abuelo muerto, ¡sufriremos menos mañana ante la muerte! Los niños aceptan la muerte como natural: ¿por qué inocularles temores, perjudicándoles?

—Me citaba el dolor espiritual: ¿qué es?
—Es el del sentido: “¿por qué?”, “¿por qué yo?”, “¿para qué nacer, para qué vivir?”, “¿para qué todo?”, “¿qué pinto yo aquí?”, “¿dónde está Dios?”. El enfermo terminal se hace estas preguntas, busca un sentido…

—¿Y cómo le ayuda usted ahí?
—Acompañándole en las preguntas: al menos, siempre nos quedarán las preguntas.

 —No sé si es mucho consuelo…
—Nada alivia más a un paciente avanzado que comprobar que su médico no se escaquea.

—¿Es más fácil el final para el creyente?
—Morimos como hemos vivido: uno enfrenta de cara las cosas, otro escurre el bulto…

—Diga algo al terminal que nos lea.
—No es que mientras hay vida, hay esperanza, sino que mientras hay esperanza, hay vida. Hay mucho que hacer, desde aplacar tu dolor hasta estar consciente, o ver una película con alguien, compartir una comida, conversar… ¡Te queda seguir vivo hasta el final!

—Cíteme un caso.
-A un hombre le preparé para disfrutar de la cena de Fin de Año con sus seres queridos. Luego murió con todos alrededor de su cama, dándole la mano: ¡ver esa foto es emocionante! ¿Puede haber mejor muerte?

—¿Mejor en casa que en el hospital?
—Donde prefiera: disponemos de medios y recursos para que sea en casa, si se desea.

—¿Ha acompañado a alguien querido?
—Mi hija murió con tres años y ocho meses. Nacida con grave discapacidad, estaba hipercapacitada para generar cambios alrededor: despertó la ternura en mí, eso me hizo mejor médico. Yo la cuidé, ella me doctoró.

—¿Hay dolor mayor que ese?
—Quizá no. Tratar a un enfermo terminal es siempre tratar a la vez a sus familiares, a sus cuidadores, para evitar que le transmitan sus angustias. Y otra asignatura pendiente de la medicina actual es el duelo: la mitad de los duelos deriva en alguna patología.

—¿Hubiese usted ayudado a morir al tetrapléjico Sampedro?
—Yo ayudo a vivir al que va a morir, no a morir al que puede vivir. Sampedro no quiso, quiso suicidarse: no era un caso para mí.

—¿Acaso no es la medicina paliativa una eutanasia (“buena muerte”)?
—Los enfermos dicen: “¡Yo no quiero vivir así!”. Bien, cambiemos el “así”, ¡y entonces el 99% quiere seguir viviendo! Con más recursos en medicina paliativa, el debate sobre la eutanasia devendría residual.

—Una dosis muy alta de morfina ¿mata?
—Le sedará, disminuirá sus constantes: moriría usted igual, pero así será más plácido.

—¿Aprende usted algo de sus pacientes?
—Sí: el valor de expresar las emociones, el valor de reconciliarse, el valor de cinco minutos… ¡Ellos son mis maestros! Lo que aprendo de ellos me capacitará un día para aprobar mi propio examen final.

—¿Cómo enfrentará usted su final?
—¡Intentaré que la muerte me encuentre bien vivo!

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Paliar, cuidar

Su hija estaba muerta. Dejó que su hermanito Ander, de seis años, la viera. El niño lloró y, mirándole a él, le dijo: “Tú no lloras porque eres médico, ¿verdad?”. Y Julio Gómez rompió a llorar: aprendió que tenía derecho. Hoy es referente en medicina paliativa: bajo la dirección del veterano Xavier Gómez-Batiste, Julio lidera uno – hospital San Juan de Dios de Santurce-de los treinta equipos del programa de la Obra Social La Caixa – 11 millones de euros- para la atención integral de personas con enfermedades avanzadas. De 384.000 personas que fallecen al año en España, 150.000 necesitan esos cuidados, y sólo 40.000 los recibían: disminuyen así sus niveles de ansiedad, depresión e insomnio.

miércoles, 7 de abril de 2010

El Papa y el escándalo de la pedofilia

Este artículo es de Joaquín Navarro-Valls, traducción del original italiano publicado en el periódico italiano la La Repubblica, traducido por Juan José García-Noblejas en su blog. Le da un repasito al tema que tan enconadamente ha tomado la prensa de todo color (especialmente el amarillo). No digo más, leanlo con suficiente calma:

En las dos últimas semanas los medios han llenado el espacio público con la dolorosa y destructiva realidad de los casos criminales de pedofilia.

La acusación se ha ido levantando progresivamente como consecuencia de una serie de revelaciones provenientes de diversos países europeos, tocantes a casos de abusos sexuales perpetrados a menores por parte de sacerdotes. Leyendo las informaciones parece incluso que se trate de un “scoop” gigantesco, y que ahora –gracias a estas geniales revelaciones- esté emergiendo un sotobosque podrido en el seno de la Iglesia católica.

Ciertamente, en Austria, en Alemania y en Irlanda, como en casi todos los países en los que hay una presencia consistente de escuelas y organizaciones educativas eclesiásticas, ha habido fenómenos criminales graves de violaciones de la dignidad de la infancia. El hecho es conocido. Y no es casualidad que en el Vía Crucis de 2005, el entonces cardenal Joseph Ratzinger no usara medias palabras cuando revelaba con disgusto: «!Cuánta suciedad hay en la Iglesia! Incluso entre quienes, en el sacerdocio, deberían pertenecer completamente a Jesús. ¡Cuánta soberbia! ¡Cuánta autosuficiencia!». Quizá lo hemos olvidado. Por tanto, se puede sin temor a un desmentido revelar que el problema existe en la Iglesia, es conocido por la Iglesia, y ha sido y será más adelante afrontado con decisión por parte de la misma Iglesia en el futuro.

Con todo, vamos a intentar reflexionar por un momento sobre la manifestación de la pedofilia en sí misma. Desde mi experiencia como médico puedo evidenciar algunos datos importantes, útiles para entender la gravedad y la difusión del problema.

Las estadísticas más acreditadas son elocuentes. Certifican que 1 chica de cada 3 ha sufrido abusos sexuales, y que 1 chico de cada 5 ha sido objeto de actos de violencia. El hecho verdaderamente inquietante, divulgado no sólo en las publicaciones científicas sino incluso en la CNN, nos dice que el porcentaje de quienes –según una muestra representativa de la población- han molestado sexualmente a un niño se mueve entre el 1 y el 5%. Es decir, una cifra impresionante.

Los actos de pedofilia han sido llevados a cabo por parte de los padres o de parientes cercanos. Hermanos, hermanas, madres, “canguros” o tíos, son los abusadores más comunes de los niños. Según el departamento de Justicia estadounidense casi todos los pedófilos acusados por la policía eran varones en un 90% de los casos. Según Diana Russell, el 90% de los abusos sexuales se lleva a cabo por personas que tienen conocimiento directo de las pequeñas víctimas, y permanecen dentro de la complicidad familiar.

Un aspecto destacado, por desgracia, es que en el 60% de los casos de violencia, quienes la sufren tienen menos de 12 años, y en la inmensa mayoría de los casos los abusadores son personas de sexo masculino y con parentesco de sangre con las víctimas.

Estas estadísticas muestran, por tanto, un cuadro claro y más bien amplio de la práctica de la violencia sobre la infancia. Teniendo en cuenta que estos datos se refieren únicamente a los hechos denunciados, patentes o de todos modos conocidos, podemos fácilmente imaginar la magnitud del dramatismo que se esconde tras esta realidad, aún más difundida en países que por razones culturales no consideran nítidamente que esta violencia sea una obscenidad aberrante.

Con esto, dirigir la atención exclusivamente sobre quienes de modo evidente pueden inscribirse en la categoría general de abusadores sexuales, siendo sin embargo sacerdotes, puede ser verdaderamente una desviación del asunto. En este caso, en efecto, el porcentaje desciende hasta convertirse en un fenómeno estadísticamente mínimo.

Cierto que nada podrá apartar los sentimientos y la vergüenza que se siente ante estas revelaciones recientes referidas a la Iglesia, incluso aunque se refieran a hechos sucedidos hace decenios y probablemente cubiertos con gravísimas formas de complicidad. Podemos estar seguros, partiendo de la carta pastoral a Irlanda, de la semana pasada, de que Benedicto XVI tomará todas las medidas que serán necesarias para expeler a los culpables y juzgarlos sobre los crímenes reales cometidos por las personas implicadas.

¿Por qué no debería hacerlo? ¿Qué utilidad tendría eso?

De todos modos, evitemos caer en la trampa de la hipocresía, sobre todo al estilo de la puesta recientemente en escena por el New York Times al referir el caso del reverendo Murphy. Porque ahí, la autora del artículo no valora, ni saca consecuencias, ni señala con relieve adecuado, el hecho de que la policía –que había recibido denuncias al respecto- lo había dejado libre como inocente.

¿Hay algún Estado que ha hecho una investigación en profundidad sobre este tremendo fenómeno, tomando medidas claras y explícitas –incluso preventivas- contra los abusos de pedofilia que hay entre los propios ciudadanos, en las familias, o en las instituciones educativas públicas? ¿Qué otra confesión religiosa se ha movido para desemboscar, denunciar y asumir públicamente el problema, sacándolo a la luz y persiguiéndolo explícitamente?

Evitemos, sobre todo, la insinceridad: la de concentrarnos sobre el limitado número de casos de pedofilia verificados en la Iglesia católica, sin abrir en cambio los ojos ante el drama de la infancia violada y abusada demasiado a menudo y por todas partes, pero sin escándalos.

Si deseamos combatir los delitos sexuales sobre los menores, al menos en nuestras sociedades democráticas, entonces debemos evitar ensuciarnos la conciencia, mirando exclusivamente hacia donde el fenómeno se produce con gravedad moral quizá incluso mayor, pero en medida ciertamente menor.

Antes de poder juzgar a quien hace algo, se debería tener los redaños y la honestidad de reconocer que no se está haciendo lo suficiente. Y procurar hacer algo semejante a lo que está haciendo el Papa. Si no es así, sería mejor dejar de hablar de pedofilia y comenzar a discutir acerca de la fobia furibunda desencadenada contra la Iglesia católica. Esta última acción, en efecto, parece hecha con gran habilidad y con escrúpulo meticuloso en la investigación, y –sin embargo- con evidente mala fe.

lunes, 5 de abril de 2010

Neocatólicos en USA

AVALANCHA DE NEOCATÓLICOS EN EEUU
Un hombre que «murió» cinco veces recibió el bautismo la noche de Pascua
Esta Pascua, miles de personas se disponen a convertirse en católicos, incluyendo a un hombre que casi pierde su vida en cinco ocasiones. La Conferencia Episcopal de Estados Unidos dió a conocer la historia de Jeremy Feldbusch, de 30 años, de Blairsville, Pensilvania, que está entre los miles de personas que han entrado esta noche en la Iglesia durante la Vigilia Pascual.

Actualizado 4 abril 2010. Nieves San Martín/Zenit.


Feldbusch estaba en las fuerzas armadas en Irak, y el 3 de abril de 2003 fue herido a causa de la metralla del conflicto, lo que le produjo ceguera en ambos ojos y traumatismos cerebrales.

Se esperaba que muriera poco después o que, si vivía, tendría un gran daño cerebral. Los doctores le provocaron un coma y le aplicaron un respirador durante seis semanas para reducir la inflamación del cerebro.

Los profesionales médicos intentaron retirar el respirador cinco veces, pero en cada intento Feldbusch «moría» y tenía que ser reanimado. En el sexto intento, finalmente recobró la consciencia. El paciente, que había sido bautizado como metodista, preguntó a su padre: «¿Por qué Dios me ha quitado la vista?». Su padre respondió con otra pregunta diferente: «¿Por qué Dios te conservó la vida?»

La Conferencia Episcopal informó que, a través del proceso de rehabilitación, Feldbusch «empezó a pensar que las cosas suceden por una razón y resolvió gastar su vida en ayudar a otros miembros del servicio heridos». Decidió entrar en la Iglesia católica y fue recibido en la misma el sábado, en el séptimo aniversario de la lesión que le cambió la vida en Irak.

Avalancha de bautizos
El informe indica que miles de personas más se unirán a Feldbusch, con especialmente altas cifras de nuevos católicos previstas en las regiones Sur y Sudeste de Estados Unidos. La diócesis de Dallas, Texas, se preparó a recibir a tres mil nuevos católicos. De ellos, 700 son catecúmenos (nunca bautizados antes) y 2.300 son candidatos (ya bautizados válidamente en la fe cristiana, pero que buscan la plena comunión con la Iglesia).

También en Texas, la archidiócesis de San Antonio informa de que 1.112 personas entraron en la Iglesia. Un buen número de ellos son jóvenes, que ya han alcanzado edad suficiente, incluyendo a 214 niños catecúmenos y 124 niños candidatos.

La diócesis de Forth Worth, en el mismo estado, dió la bienvenida a en torno al mismo número de nuevos católicos. La archidiócesis de Atlanta se prepara a acoger a 1.800 nuevos miembros de la Iglesia, que es el mayor número que se recuerda en esta región, informa el dossier de prensa.

En la Costa Oeste, la archidiócesis de Los Ángeles, que es la mayor diócesis de todo el país, recibió a 2.400 nuevos miembros. En Seattle, 682 personas fueron bautizadas y 479 fueron recibidas en la plena comunión. La archidiócesis de Portland, Oregón, dió la bienvenida a 842 nuevos católicos.

Otras diócesis que esperan en torno a mil nuevos miembros son: Detroit, Michigan (1.225); Cincinnati, Ohio (1.049); Denver, C olorado (1.102); Arlington, Virginia (1.100); Washington, D.C. (1.150).

En la archidiócesis de Washington, 18 de quienes se disponen a entrar en la Iglesia son estudiantes de St. Augustine School, la más antigua escuela afroamericana de la capital.

El comunicado de prensa señala que la Iglesia católica, que es la denominación cristiana más numerosa en Estados Unidos, con cerca de 68 millones de fieles, experimentó un incremento del 1,5% del número de miembros el año pasado.

domingo, 4 de abril de 2010

Feliz Pascua, feliz resurrección.

Era de noche y el mundo se encontraba en sombras. Mientras las estrellas giran vertiginosamente alrededor, en lo alto de un monte, en medio de la oscuridad tachonada de incontables destellos como de diamante, un niño mira hacia arriba sobrecogido. ¡Es tanta la inmensidad de ese cielo inabarcable! Le parece sentir un pálpito de eternidad contenida, cómo si Alguien lo observara, benevolente, desde un infinito que no acaba de aprehender. Un estremecimiento recorre su cuerpo, por un instante, siente la transcendencia y el corazón le golpea, gozoso, en el pecho. La respiración se entrecorta... Por un sólo momento todo está claro, todo tiene sentido. Ahí está, ¿cómo pueden no verlo, no sentirlo?
"...de madrugada, las mujeres fueron al sepulcro llevando aromas que habían preparado. Encontraron corrida la piedra del sepulcro. Y entrando no encontraron el cuerpo del Señor Jesús" (Lc 24, 1-3)
Tal vez ellas, por un instante percibieron lo mismo, el mismo estremecimiento, el mismo pálpito de lo eterno, la sensación de que todo estaba claro. Tal vez.
Feliz Pascua, feliz resurrección.



sábado, 27 de marzo de 2010

Domingo de Ramos, el relato de la pasión

Traído de Debarim.it:

Lc 23,44-49

Nos limitamos a ofrecer algunos comentarios sobre la parte central del relato de la pasión y muerte del Señor en el evangelio de Lucas que se lee el domingo de ramos de este año. En estos pocos versículos encontramos, en forma densa y dramática, las grandes líneas de la cristología de Lucas y aspectos muy ricos de espiritualidad para la contemplación y predicación del misterio de la muerte del Señor.

1. La oscuridad
Lucas describe la muerte de Jesús en un ambiente de “tinieblas”, que “cubren la tierra hasta las tres de la tarde” (v. 44). Son el símbolo de la muerte y del mal. Lo que Lucas ha llamado durante el prendimiento de Jesús en el huerto “el poder de las tinieblas” (Lc 22,53). La crucifixión de Jesús, llevada a cabo por obra de los jefes judíos, es el signo de su maldad. En el Antiguo Testamento la intervención definitiva de Dios que juzga a su pueblo es llamado “el día del Señor”, y es acompañada de la oscuridad de la tierra en pleno día: “Aquel día, oráculo del Señor, haré que el sol se oculte a mediodía, y en pleno día cubriré la tierra de oscuridad” (Am 8,9). Lucas, en efecto, habla de un eclipse solar (utiliza el verbo griego ekleipô). La muerte de Jesús manifiesta la maldad de aquellos que han condenado al Inocente, y la maldad de todos aquellos que continúan condenándolo a lo largo de la historia. Las tinieblas que “cubren la tierra”, describen la dimensión cósmica de aquella muerte, máxima expresión de la maldad humana (Lc 1,79; 11,35; 22,53).

2. La ruptura del velo del Templo
En los otros sinópticos la alusión a la cortina del santuario es colocada después de la muerte de Jesús; en Lucas, en cambio, la precede. Este velo seguramente alude a la cortina que separaba el lugar más santo del Templo de Jerusalén del atrio exterior. Lucas habla no de destrucción, sino de “ruptura”. La escena, por tanto, constituye un signo de la apertura de la presencia de Dios a la comunidad cristiana, que después de la resurrección de Jesús continua frecuentando el santuario de Jerusalén (Lc 24,50-53; Hch 2,46, 3,1-10), aunque poco a poco se irá alejando de él. La idea, sin embargo, es válida. La presencia divina que Israel ha reconocido y ha encontrado en el Templo, ahora adquiere perspectivas universales. Se ofrece como un don a todos los pueblos de la tierra: “el velo del Templo se rasgó por la mitad”.

3. La oración de Jesús
Jesús se dirige al Padre para pedir el perdón de sus verdugos: “Padre, perdónalos porque no saben lo que hacen” (Lc 23,34). Jesús es el Mesías que revela el rostro del Padre misericordioso (Lc 15), que ama a los enemigos (Lc 6,28.35) y que perdona a los pecadores (Lc 5,20; 7,47) y a los hombres que actúan por ignorancia (Hch 3,15; 13,27). El ha sido enviado por Dios, según Lucas, con la concreta misión de perdonar los pecados del pueblo (Lc 1,77). La cruz, por tanto, no significa el juicio de Dios sobre Israel, ni su exclusión de la salvación, sino más bien la inauguración de un tiempo nuevo de misericordia y de perdón.

En el evangelio de Lucas no escuchamos la dramática oración de Jesús abandonado (“Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?”, Mc 15,34), sino unas palabras llenas de gran confianza: “Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu” (Lc 23,46). Estas palabras están tomadas del Sal 30,6 y expresan la infinita confianza de Jesús en un Dios que está realizando en él su proyecto de salvación. En el salmo 30 no aparece la palabra “Padre”, la cual es típica de la oración de Jesús en el evangelio de Lucas. Siempre que Jesús ora en el tercer evangelio llama “Padre” a Dios (10,21; 11,2; 22,42). Jesús no experimenta a Dios como adversario o como ausente, sino como padre. La crucifixión de Jesús no termina, como en Marcos, de una forma trágica, sino en el abandono lleno de confianza y en la plena aceptación de los planes de salvación divina que se están realizando precisamente a través de su muerte. Jesús “entrega su espíritu” al Padre, es decir, el “soplo” divino que representa la vida humana, del que habla la Biblia en el momento de la creación o del nacimiento (Gen 35,18; Sir 38,23). La muerte de Jesús no es, por tanto, un evento absurdo, angustioso y terrible, sino el momento en que él reconfirma el abandono confiado de su existencia en las manos del Padre.

3. Las palabras del centurión
La primera reacción humana delante de la muerte de Jesús es la del centurión romano que “da gloria a Dios”, diciendo: “Verdaderamente este hombre era justo” (v. 47). La expresión “dar gloria a Dios” es típica de Lucas y a menudo la utiliza en contextos de milagros: la pone en boca del paralítico curado (Lc 5,25) y de la muchedumbre (Lc 5,26), de la gente que ha asistido a la resurrección del hijo de la viuda de Naím (Lc 7,16), de la mujer encorvada (Lc 13,13), del leproso samaritano agradecido por su curación (Lc 17,15), del ciego de Jericó (Lc 18,43). Por tanto, el reconocimiento del centurión adquiere el valor de un verdadero y propio milagro: un pagano reconoce la presencia de Dios en la imagen increíble de un hombre crucificado. Este centurión representa a cada creyente que a través de su fe, como por obra de un milagro, proclama la presencia y la salvación divinas en Jesús Crucificado.
Al inicio del evangelio, en ocasión del nacimiento de Jesús, son los pastores quienes glorifican a Dios (Lc 2,20); al final, en el momento de su muerte, es un centurión romano. Los primeros representan a los pobres y excluidos; el segundo, a los paganos y alejados. Con la imagen del centurión se acentúa la dimensión universalista del evangelio de Lucas: todos los hombres son llamados a reconocer la presencia de Dios que no se manifiesta ya en los signos convencionales de la religión, como el Templo o la Ley, sino en el desconcertante signo de la cruz. El centurión lo proclama “justo”. Jesús es, en efecto, el “justo sufriente” esperado en la tradición bíblica, que muriendo en la cruz obedece al proyecto misterioso de Dios para la salvación de los hombres.

4. La gente y las mujeres
Lucas habla de un grupo de personas que habían acudido a ver la crucifixión (v. 48a). El verbo griego utilizado es theôreô, que significa “observar atentamente”. Probablemente se quiere decir que esta gente estaba conmovida comprendiendo con profundidad el acontecimiento, lo cual provocó que se volvieran a la ciudad “golpeándose el pecho” (v. 48b), un signo que no sólo indica luto o dolor, sino arrepentimiento verdadero. En el evangelio de Lucas la gente se da cuenta del error que han cometido pidiendo la condena a muerte de Jesús. El tema del arrepentimiento es, en efecto, muy querido al evangelista. Recordemos a la pecadora perdonada (Lc 7,36-50), las parábolas de la misericordia (Lc 15); la figura del publicano al fondo del Templo (Lc 18,9-14), el diálogo de Jesús en la cruz con el ladrón crucificado a su lado, ofreciéndole el paraíso (Lc 23,39-43). Al final se habla de “los conocidos” de Jesús y de “las mujeres” (v. 49). Este grupo, que quizás incluye también a los discípulos, los cuales en el evangelio de Lucas nunca abandonan al Maestro, aparece “viendo” lo ocurrido, adquiriendo así un papel de testigos de la muerte de Jesús. Para Lucas, la cruz de Jesús revela en profundidad la salvación de Dios, y su contemplación debe llegar al arrepentimiento y al nuevo conocimiento de la fe.

Conclusión
La cruz, que parece desmentir la condición mesiánica de Jesús, en realidad se transforma en instrumento para descubrir el modo nuevo en que Dios se manifiesta a los hombres. Serenidad, confianza, intimidad, confidencia, son los sentimientos que acompañan a Jesús en el momento de la muerte. Precisamente, a causa de esta actitud, el centurión pagano y la gente, reconocen en el Crucificado la plena y definitiva manifestación salvadora de Dios a la humanidad.

martes, 23 de marzo de 2010

Es un tú en ti

La Conferencia Episcopal ha sacado una nueva campaña a favor de la vida y contra el aborto. En este caso, a las habituales pancartas y carteles, ha unido una campaña en internet algo más imaginativa y pensando en las redes sociales. De momento ya ha tenido su tropiezo con la famosa red social tuenti. Al jugar con el nombre de dicha red, tuenti la ha retirado de su web a pesar de haber un contrato firmado entre las partes. ¿Por qué? No se sabe qué intereses o influencias puede haber detrás.
De todas formas la campaña sigue y aquí está la dirección y el vídeo de presentación, no dejen de visitar la web: esuntuenti.com


sábado, 13 de marzo de 2010

IV Domingo de Cuaresma

Josué 5,9a.10-12
2Cor 5,17-21
Lc 15,1-3.11-32

La liturgia de este domingo es un canto a la reconciliación, como abandono de un pasado de esclavitud y de muerte y como inicio de un futuro de vida nueva: Israel, dejando atrás definitivamente la tierra de Egipto y el desierto, celebra por primera vez la pascua en la tierra prometida (primera lectura); el hijo que estaba muerto ha vuelto a la vida y es acogido amorosamente por el Padre que hace fiesta por él (evangelio); y Pablo anuncia el evangelio de la reconciliación (segunda lectura): “a quien no cometió pecado, Dios lo hizo por nosotros reo de pecado, para que gracias a él, nosotros nos transformemos en salvación de Dios” (2Cor 5,21).


De Debarim.it

lunes, 1 de marzo de 2010

Gesto Solidario

Según un comunicado enviado desde la Vicaría General, "el Obispo de Huelva, en nombre de la Iglesia diocesana, con motivo del terremoto que ha asolado al pueblo haitiano, agradece al Señor los múltiples gestos de ayuda y de solidaridad que, hasta el momento, se han venido prestando, y , al mismo tiempo, hace una llamada a los católicos y personas de buena voluntad de la Diócesis para que continúen ayudando generosamente a la población sufriente de Haití. Con este fin, establecemos lo siguiente:

* Que en todas las parroquias y demás comunidades cristianas se ofrezcan oraciones y sufragios por el eterno descanso de los difuntos, por el alivio y pronta recuperación de los heridos y por el consuelo de cuantos sufren tales consecuencias.
* Que se realice en todas las parroquias y comunidades cristianas una colecta de carácter extraordinario.
* El gesto solidario, programado para la Cuaresma en toda la Diócesis, se destina al pueblo haitiano. Para lo cuál, como ya ocurriera en la Cuaresma del pasado año, se repartirán unas huchas para las familias, desde las distintas parroquias, a fin de unir el itinerario de Cuaresma, con el Gesto Solidario, acompañando a estas huchas unas hojas con propuestas de oraciones y jaculatorias.
* Todos los donativos y demás aportaciones se canalizarán a través de Cáritas Diocesana, Manos Unidas, y Obispado.(*).

De todo esto, pedido a finales de enero, nos resta por hacer en la parroquia de Trigueros el Gesto Solidario, lo demás, como ya saben, ha sido llevado a cabo. Estamos a la espera de saber si será necesario algún gesto de solidaridad con el pueblo chileno en estos momentos de dificultad que están viviendo.

domingo, 21 de febrero de 2010

Niños

"De la boca de los niños has sacado una alabanza" (Sal 8, 3).


Contaba el otro día mi amigo Pedro que se encontró con un grupo de niños de catequesis y les preguntó qué era lo que hacían en la catequesis. Uno le contestó que hablaban de Dios. Él continuó insistiendo, "vaya, eso es estupendo, y ¿quién es Dios, cómo es Dios?", a lo que el niño contestó sin arrugarse:


"Dios es un padre que te quiere como una madre".

Y ahí quedó la cosa.

miércoles, 17 de febrero de 2010

Miércoles de Ceniza 2010

(Ciudad Redonda) 17 de febrero de 2010

"Al comenzar este tiempo litúrgico, una circunstancia temporal se convierte en llamada a interrumpir nuestra posible inercia. Las lecturas de este día recalcan: “Ahora” (Joel 2, 12). “Ahora es tiempo favorable, ahora es día de salvación” (II Co 6, 2).

Se abre un tiempo propicio, un tiempo de gracia, tiempo de misericordia, de reconciliación, de conversión, de amor, de justicia. No lo dejes para mañana, ahora es el momento, ahora es la llamada, ahora tienes la oportunidad de comenzar de nuevo, de reiniciar tu andadura, de dejar el lastre, el peso insoportable, originado por acumulación de sentimientos negativos.

Me ha sorprendido la exégesis que hace el Papa Benedicto XVI en la Carta de Cuaresma sobre la “justicia de Dios”, referencia que en algunos momentos hemos podido escuchar con tintes apocalípticos. Cuando, según, el Papa, la justicia de Dios no es como la nuestra: “En realidad, aquí se manifiesta la justicia divina, profundamente distinta de la humana. Dios ha pagado por nosotros en su Hijo el precio del rescate, un precio verdaderamente exorbitante”. “Dios es compasivo y misericordioso, lento a la ira y rico en piedad; y se arrepiente de las amenazas” (Jl 2,13).

Pero lo más sobrecogedor es que la justicia de Dios se ha manifestado en la ofrenda amorosa de su Hijo. “Al que no había pecado Dios lo hizo expiación por nuestro pecado, para que nosotros, unidos a Él, recibamos la justificación de Dios” (IICo 5,21). Ç Sólo desde la confianza que nos transmite la revelación es posible atreverse a reconocer la propia debilidad: “Yo reconozco mi culpa”. “Oh Dios, crea en mí un corazón puro, renuévame por dentro con espíritu firme” (Sal 50).

Te deseo un comienzo esperanzado de este tiempo cuaresmal. Cuarenta días de especial llamada a la oración, al ejercicio de la caridad y al dominio propio."