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miércoles, 22 de febrero de 2017

Javier en la distancia

Hoy, con los medios de comunicación de que disponemos, nadie está realmente lejos si llega internet de alguna manera. Así que aquí tenéis alguna información sobre Javier y sus primeros días en Malabo.
Fotos:




Y este correo de la Hermana Charo acusando recibo del donativo enviado:
Buenos días Javier y todos los parroquianos de San Antonio Abad de
Trigueros: Hemos recibido vuestra generosa ayuda (1.359 €) para el colegio
de Guinea que ayudará para afrontar el proyecto que este cole tiene en
PROKARDE.
Como sabéis Javier llegó bien y tanto las hermanas como los niños están
encantados.
Gracias también por la acogida los días que estuve con vosotros realmente
sois un pueblo donde merece la pena vivir por vuestra alegría, cercanía,
colaboración que hacéis que nadie se sienta “forastero”.
Muchísimas gracias por todo, que Dios os bendiga, espero volver… cualquier
día.

Un abrazo


Mª Victoria (Charo) Alonso
Administración PROKARDE


miércoles, 15 de febrero de 2017

Envío y experiencia misionera

El pasado domingo día 12, en la misa de 19:00 tuvimos el rito de envío de Javier que ha comenzado una experiencia misionera en un colegio de Malabo (Guinea Ecuatorial) de las Carmelitas Misioneras. Será una experiencia de tres meses durante los cuales Javier estará colaborando en la formación de los niños que acuden al colegio mencionado. Durante la pasada novena de San Antonio Abad hicimos una colecta para colaborar con este proyecto misionero a través de Prokarde, ONG de las Carmelitas que ayuda a todos los proyectos de la congregación. También tuvimos con nosotros a la hermana Charo que nos informó de cómo funciona Prokarde y cómo es en concreto el proyecto de Malabo. Con nuestras oraciones y el envío en nombre de la Iglesia, seguimos orando por Javier en este periodo de su vida. Y también por todos los jóvenes que pasan y han pasado por los grupos juveniles, quiera Dios que se sientan inquietos y llamados a salir de sí mismos al servicio de los demás.
Algunas fotos de la ceremonia en la que contamos con la presencia del director del Secretariado de Pastoral Juvenil de la Diócesis de Huelva, compañeros y amigos del secretariado y sacerdotes que colaboran con él.











miércoles, 28 de septiembre de 2016

Una medicina para Venezuela

Llega a nuestra parroquia el siguiente correo electrónico, aunque podemos haber olvidado lo que fue está campaña, aportamos nuestro granito de arena:

"Muy estimados Párrocos y parroquianos de la Diócesis de Huelva, en especial parroquias de:

- Parroquia Paterna del Campo / Escacena del Campo – Huelva. PÁRROCO: D. Rufino Diego López Muñoz
- Parroquia Santa Teresa de Jesús – Huelva. PÁRROCO D. CELESTINO GÓMEZ JALDÓN
- Hermandad de Las Tres Caídas de Huelva
- Parroquia de Cala– Huelva: José Ángel Romero Pérez
- Parroquia de Santiago el Mayor, Arroyos Molinos de León – Huelva. D. José Ángel Romero Pérez
 - Parroquias de Alájar, Fuente Heridos, Los Marines y Linares de la Sierra de Huelva: D. Manuel Beltrán Borrero
- Parroquia de Aljaraque– Huelva. PÁRROCO P. EMILIO RODRÍGUEZ CLAUDIO, OSA.
- Parroquia de Trigueros– Huelva. PÁRROCO D. RAFAEL BENÍTEZ ARROYO
- Cáritas Parroquia Mayor San Pedro– Huelva. PÁRROCO D. JOSÉ ARTURO DOMÍNGUEZ ASENSIO
- Parroquia de la Inmaculada Concepción. PÁRROCO D. DIEGO CAPADO
- Pastoral Migraciones: D. Emilio Muñoz
- Casa de la Iglesia
- Parroquia San Sebastián: Párroco D. José Antonio Omist
- Secretariado Pastoral de la Salud: D. Manuel Díaz Muñoz

Una vez realizada la Jornada de "Una Medicina para Venezuela", en este correo quiero ser portavoz del agradecimiento de parte de las familias y personas que han recibido vuestra colaboración. Me hubiese gustado agradecer personalmente en las Parroquias, pero he sido trasladada a Oviedo nada más regresar de Venezuela. Por tal razón os envío por este medio fotos y en casa de la Iglesia he dejado fotocopias de cartas de agradecimientos que me entregaron y que no pude escanear...

Aunque se dificultó un poco el envío y recepción de las medicinas, gracias a Dios, logramos enviarlas con unas agencias y respecto a la recepción de las 26 cajas en Venezuela, excepto 12 cajas que tuvimos que sacar de aduana de noche y pasando no pocas dificultades por parte de las autoridades competentes, los aproximadamente 380 Kgs. de medicinas las recibimos y se han ido donando en el Estado Vargas, Lara y Falcón a través de las Misioneras Eucarísticas de Nazaret, de miembros de la Unión Eucarística Reparadora y de Cáritas parroquial, y ambulatorios de comunidades de vecinos o en caso de las familias de mi pueblo y  otras localidades de Falcón yo personalmente.

Para la entrega de medicinas allí en Venezuela, tuvimos que trabajar muy silenciosamente, ya que como sabéis por decreto presidencial están prohibidas las donaciones a Venezuela e incluso el traslado en el interior del país de medicinas y alimentos, de modo que actuamos en el mayor secreto posible, lo cual ha hecho que no tengamos fotografías de todos y que no podamos publicarlas, de momento, en las redes públicamente (lo haremos poco a poco), ya que podemos traerles complicaciones por "contrabando" a las Misioneras Eucarísticas de Venezuela e Instituciones y médicos que nos están apoyando en esta Campaña, que continúa abierta... no obstante, pese a muchos inconvenientes, la Iglesia en Venezuela y las distintas ONG´s trabajan de este modo y gracias a Dios con nuestros pequeños granitos de arena y vuestra generosidad y oración, si bien no solucionamos el problema, somos testigos de esperanza de parte de los cristianos y hombres de buena voluntad para nuestros hermanos tan necesitados en estos momentos en tan golpeado país.

No os podéis imaginar la alegría, consuelo y esperanza encendida en las distintas personas que han recibido la ayuda, su reacción de gratitud es inmensa y quiero que la sintáis, allí tenéis mucha gente que os tienen presente en sus oraciones aún en medio de las dificultades y os agradecerá toda la vida tan hermoso gesto de solidaridad y testimonio de que podemos ser mejores y que aún existen personas de buena voluntad que no sólo ayudan materialmente, sino que con su iniciativa son profetas que denuncian las injusticias e implantan la verdad y la generosidad de la entrega y la unidad entre los hombres, sean del color, dela opinión política, de la religión o de la raza que sean. Mil gracias, como dicen allí, se les agradece hasta el cielo.... muy mucho....  atenta si me envían más fotos, unidos en oración, Hª Mª Nadine, men ."

















viernes, 30 de septiembre de 2011

La Iglesia y el Cuerno de África

Estoy teniendo un interesante debate con algúnos jóvenes en el tuenti y eso ha provocado que hoy traiga esta información. Son cosas que no serán noticia en la prensa o la televisión. Como mucho apareceran en un breve y desaparecerá rápido. Para compensar después pondrán cualquier infamia contra la Iglesia para no dejar de parecer modernos. Ya sabemos cómo funciona. Pero las cosas son como son, libérate de los prejuicios, busca la verdad.

Reportaje de Vida Nueva publicado el 02.09.2011
Los misioneros se enfrentan a la peor hambruna de los últimos 60 años

JOSÉ CARLOS RODRÍGUEZ SOTO | Sucedió durante la manifestación anti-Papa en Madrid en agosto. Ante las cámaras, una indignada atacó a los jóvenes de la JMJ con unas palabras no exentas de retintín: “Lo mejor que podrían hacer todos estos chicos es irse al cuerno… de África”. A 5.000 kilómetros de allí, en Addis Abeba, el padre Julio Ocaña, frente al televisor en la casa provincial de los misioneros combonianos al final de una agotadora jornada de trabajo, se revolvió en su silla.

Recordó a sus amigos canadienses Mark y Maggie Banga, con quienes acababa de hablar: “Ellos participaron en la JMJ de Toronto y descubrieron allí su doble vocación, al matrimonio y a la vida misionera. Tras algunos años de preparación y ocho meses estudiando la lengua amárica, ahora viven en Awasa, en el sur de Etiopía, donde ella trabaja como médico en un hospital de las hermanas franciscanas y él coordina cinco proyectos nuestros para hacer frente a la hambruna que sufre esta región”, dice el P. Ocaña por correo electrónico.

“Me acordé también de los 26 jóvenes etíopes que estaban en Madrid, representando a muchos miles de jóvenes católicos africanos y de otros lugares del mundo que se han quedado en Etiopía y otros países de este Cuerno de África dedicando sus energías a ayudar a los desfavorecidos gracias a las ayudas que llegan de muchos lugares, incluido el Vaticano”, concluye este misionero español. Él mismo, llegado a África con 23 años en 1990, representa a muchos jóvenes anónimos que un día decidieron dedicar a este continente no un año ni dos, sino toda una vida.

Etiopía es uno de los países afectados por la hambruna más severa que esta región africana ha visto desde hace 60 años: “Nuestras escuelas y clínicas se encuentran al borde de sus capacidades, y tenemos que dar prioridad a las personas más vulnerables: mujeres embarazadas y lactantes, primero, y a continuación niños desnutridos y ancianos”, dice el P. Ocaña.

Algo más que sequía

La causa de situaciones como esta y otras parecidas en Etiopía, Kenia, Yibuti y sobre todo Somalia hay que buscarla en la ausencia de lluvias en los últimos 18 meses. En muchos lugares han llegado tarde, y están siendo más escasas e irregulares de lo habitual.

Pero, como declaraba hace poco Giorgio Bertin, obispo de Yibuti y administrador apostólico de Mogadiscio (Somalia), “esta tragedia no es solo consecuencia de la sequía, sino sobre todo de problemas humanos y de la anarquía que sacude la región”.

También hay que recordar que durante los últimos años, muchos alimentos básicos han visto incrementado su precio en un 150% en los mercados internacionales, que han convertido la comida en objeto de especulación financiera.

La Iglesia católica en España ha reaccionado de forma rápida a esta emergencia. Manos Unidas ha enviado ya 640.000 euros, repartidos en trece proyectos de emergencia en Somalia, Etiopía y Kenia. Las aportaciones de Cáritas Española durante julio y agosto de este año alcanzan una cifra nada despreciable: 1.441.000 euros, además de lo mucho que se ha enviado a estas zonas en meses anteriores y de lo que se sigue recaudando. Si se sumaran los envíos de las Cáritas de otros países se sobrepasarían los 10 millones con creces.

Estas y otras aportaciones financian proyectos –algunos de emergencia, otros más a largo plazo– que intentan paliar los efectos de esta tragedia. El comboniano español Daniel Villaverde, desde su misión de Marsabit (norte de Kenia), es uno de los que trabajan a pie de obra: “Siempre ha habido sequías y hambrunas cíclicas en estas zonas áridas, pero en los últimos años son más duraderas y devastadoras debido al cambio climático, la tala de árboles y el pastoreo excesivo”.

Proyectos a corto y largo plazo

Villaverde trabaja, con la diócesis y otros organismos internacionales, en “soluciones de emergencia como la distribución de alimentos y de agua potable, dando prioridad a la gente más pobre”. En su opinión, “las soluciones a largo plazo son más difíciles en esta zona porque no hay ningún río permanente, y el lago Paradise, en el centro de la reserva nacional del monte Marsabit, está ahora completamente seco”.

Muy parecida es la experiencia del padre Franco Cellana, provincial de los misioneros de la Consolata en Kenia: “Esta mañana, mientras recorríamos los caminos en coche, los niños nos perseguían con bidones de plástico pidiéndonos agua. Hemos repartido la que llevábamos y les prometimos que intentaríamos ayudarles”.

Los misioneros de la Consolata llevan un programa de reparto de alimentos básicos comprados gracias a grupos católicos de Italia y a las Cáritas de España y Alemania. “No importa si no llegamos a todos. Será una gota en el océano, pero una simiente de bien y de consuelo cae en el terreno del sufrimiento”, comenta.

Cómo colaborar con el Cuerno de África

Manos Unidas (SOS Cuerno de África). Banco Popular: 0075 0001 85 0606786759
Cáritas Española (Emergencia Cuerno de África). Banco de Santander: 0049 1892 64 2110541080
Misioneros Combonianos (Hambruna Cuerno de África). Banesto: 0030 1459 09 0000056271
Misioneros de la Consolata (Emergencia Cuerno de África). Banco Popular: 0075 0001 89 0603882903.

sábado, 12 de febrero de 2011

Manos Unidas 2011

¿Dónde estará Benin? ¿Te suena? ¿Conoces a alguien que viva allí? Yo sí, y es un misionero, qué casualidad.
Bueno, este fin de semana es el de Manos Unidas contra el hambre, ¿recuerdan?
Este vídeo es de la campaña de este año, aunque son muchos los proyectos financiados a lo largo del mundo. Valga para hacerse una idea.



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lunes, 6 de diciembre de 2010

Una visión africana de la Iglesia y el SIDA

Dios llora en la tierra
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Una visión africana de la Iglesia y el VIH

Entrevista con el fundador de “AIDS Network” de Nairobi

ROMA, domingo 5 de diciembre de 2010 (ZENIT.org). – La Iglesia católica es quien más cuida en África a las víctimas del sida, y para los hombres, mujeres y niños africanos que sufren la enfermedad, la Iglesia no es sólo un organismo que presta servicios: es una Madre.

Ésta es la impresión que comparte el padre jesuita Michael Czerny, fundador de African Jesuit AIDS Network.

El sacerdote jesuita estableció esta red en el 2002 como un medio para ayudar a los jesuitas de África a afrontar el tema del VIH/Sida. Ahora el padre Czerny está en Roma, trabajando como asistente de uno de los africanos más importantes del Vaticano: el cardenal Peter Turkson, presidente del Consejo Pontificio Justicia y Paz.

En esta entrevista, el padre Czerny habla sobre la forma como la Iglesia cuida a las víctimas del sida y por qué su labor es tan poco reconocida.

- ¿Qué le llevó a comenzar esta labor con el VIH?

Padre Czerny: Trabajaba como secretario de Justicia Social en la casa general jesuita de Roma y algunos jesuitas de África alertaron sobre la pandemia de sida de final del milenio. Y por eso, aquí en Roma, trabajamos durante dos años con colegas de África para proponer medidas, y estas medidas fueron incluir una red de apoyo y respaldo y comunicación. Así fue como se fundó la African Jesuit AIDS Network a mediados del 2002 y dejé mi trabajo en Roma para ir a Nairobi para dirigir dicha red.

- ¿En quién piensa usted cuando piensa en el VIH/Sida?

Padre Czerny: Algunas veces pienso en la gente a la que primero escuché hablar en Canadá que sufrían tanto con tanto miedo y confusión durante los últimos ochenta y principios de los noventa, pero ahora pienso en personas diversas de África. Quizá mencionaría sobre todo a Rosana, una joven mujer seropositiva, que primero dio a luz a un niño no seropositivo, luego a una hija que sí lo era, a la que perdió, luego fue abandonada por su marido, fue expulsada de su familia y luchó por criar a su hijo. Vive de modo tan positivo como puede, con el compromiso firme de vivir tanto como pueda para poder ver a su hijo en la escuela y lograr comenzar bien en la vida. La admiro y siento que ella es la clase de persona a quien quisiéramos – en cierto sentido – promover. Tenemos la esperanza de que todos aquellos con VIH tengan la actitud positiva que tiene Rosana.

- A la Iglesia católica se la suele denigrar públicamente por su postura ante el VIH/Sida y pocos se dan cuenta de su importante labor al proporcionar cuidados a las víctimas del VIH/Sida. ¿Puede hablarnos de esto?

Padre Czerny: Claro. La Iglesia universal es la primera institución en cuidar a quienes son seropositivos y sufren de sida, además de cuidar también a quienes se ven afectados – sobre todo a las viudas, huérfanos y otros que soportan esta carga. Así que es muy amplia la gama de tareas que lleva a cabo la Iglesia.
Si usted mira a nivel médico, quizá a nivel mundial, la Iglesia ofrece el 25% de los servicios de sida. Mi opinión es que la media en África está cercana al 40%, quizá incluso al 50%. Cuanto más lejos se esté de las grandes ciudades, más cerca del 100% se estará. Con frecuencia, los únicos servicios contra el sida en las zonas remotas son las clínicas de la Iglesia.

- ¿De qué hablamos cuando nos referimos a proporcionar cuidados?

Padre Czerny: Puesto que el VIH y el sida no son sólo una infección o enfermedad sino también un enorme problema cultural, personal, familiar, social y espiritual, lo que la Iglesia logra hacer, y aquello por lo que creo que debemos estar orgullosos como Iglesia, es tratar a la persona entera y no sólo la infección – no sólo la parte médica. Así una persona seropositiva puede acudir a la Iglesia por una amplia gama de cuidados y apoyos que se pueden resumir en ser aceptado como persona y animado a seguir viviendo de modo tan pleno como le sea posible, y a no permitir que el VIH/Sida sea una sentencia de muerte.

-¿Cómo es la visión africana de la labor de la Iglesia en esta área de los cuidados?

Padre Czerny: Creo que muchos africanos dirían: “La Iglesia estaba con nosotros antes del sida. La Iglesia está ahora de modo generoso durante el sida y la Iglesia estará con nosotros después del sida”. En este sentido la Iglesia no es vista tanto como un organismo que proporciona proyectos o servicios sino como esa realidad a la que llamamos “Madre”: la madre que está ahí y que siempre estará ahí, y lo estará mientras sea necesaria.
Usted sabe que la Iglesia en África se llama a sí misma la familia de Dios en África; ésa es la definición que viene del primer sínodo de África y es así como diría que la Iglesia afronta el VIH y el sida, como una familia. Intentamos hacer que todos sientan que son parte de una familia, ya tengan necesidad de cuidados o estén en posición de ofrecer alguna clase de cuidados.

- Usted usó una vez Mateo 8,3 –“Él extendió la mano, le tocó, y dijo: 'Quiero. Queda limpio'. Y al instante quedó limpio de su lepra”– como un ejemplo de la postura de la Iglesia ante la infección del VIH y de su apoyo. ¿Puede decirnos por qué escogió este ejemplo en concreto?

Padre Czerny: Con gusto. Allí estaba aquel leproso que, en primer lugar, se atrevió a acercarse a Jesús –lo cual iba contra de la ley– y le desafía, diciendo: “Si quieres puedes curarme”. Y Jesús hizo dos cosas. Dijo: “Quiero”, y se acercó y le tocó y le curó.
En esta escena muy breve tenemos muchas dimensiones del cuidado del sida, del verdadero ministerio pastoral. El primero: “Claro que quiero” es la disponibilidad a ayudar. Alguien que está en graves problemas y muy afectado, y quizá rechazado de modo muy cruel por todos aquellos con los que siempre había contado, puede volverse hacia la Iglesia y sabe que allí encontrará una respuesta positiva. No habrá ningún juicio. No habrá ningún cálculo y la respuesta será: “Claro que quiero”. En segundo lugar, nos acercamos y tocamos. Creo que es el gesto más fundamental en la respuesta al sida.

- ¿De este modo, a través de la Iglesia, Cristo toca a la gente?

Padre Czerny: Una persona que ha escuchado, sobre todo hace poco, que tiene un diagnóstico positivo de VIH se siente como muerto – se siente no humana, y, desgraciadamente, la sociedad, la cultura, y en ocasiones incluso la familia, le tratarán como una persona muerta. Dirán: “Tú ya no existes para nosotros. Estás muerto. Vete. No vuelvas a mostrarnos tu rostro otra vez”. Así que la persona se siente muerta y no humana y no hay nada que pueda convencer de lo contrario a una persona en esta situación. Luego hay que pensar en un niño que sufre y tiene problemas y en el efecto en su humanidad, en su dignidad, al ser tocado, al ser abrazado. Además había un fuerte tabú cultural y médico en contra de tocar a un leproso. Jesús lo rompe, sin preocuparse por el peligro de infección y se preocupa más de acercarse a la persona para tocarla, aquel toque sanador. Y eso es lo que dirá la gente: “Cuando me encontré que era seropositivo, estaba muerto y ahora me siento vivo”. Y algunos incluso irán más allá para decir: “Antes de ser seropositivo perdía mi vida. Estaba despilfarrando mi vida por mi comportamiento. Ahora, desgraciadamente soy seropositivo, pero ahora vivo de verdad y vivo mi vida de modo responsable por mi familia –si la tiene– y por los demás”.

- El Papa Benedicto XVI desató una controversia cuando sugirió que los condones no son la solución para el problema del sida en África. ¿Por qué la controversia? ¿Qué ocurrió?

Padre Czerny: Hay una “verdad” que la gente se ha aprendido, que si una pareja decide utilizar un condón y uno de ellos está infectado, y usan el condón de forma constante y correcta, esto reducirá las posibilidades de infección. Esto con una pareja. Pero luego la gente piensa: “Bien, si un condón iba bien para una pareja entonces un millón de condones debe ir bien para la población de un pueblo o de una ciudad”, y esto no es verdad.
Las estadísticas confirman el hecho de que la distribución masiva de condones como una estrategia de prevención no tiene éxito. No baja la proporción de afectados, y esto es lo que ha dicho el Santo Padre. No ha negado que el condón sea útil en ocasiones. Lo que ha negado es que la promoción de condones como estrategia primaria de prevención no tiene éxito. No logra su objetivo. No baja la tasa de VIH de la población. Pero la gente se ha alterado mucho porque no han estudiado ni escuchado con cuidado lo que ha dicho y porque no están bien informados, y porque hay un montón de ideología y de emoción y de intereses detrás de todo este tema, y por eso ha habido tanta controversia.

- El Dr. Edward Green, director del Proyecto de Investigación de Prevención del Sida, del Centro de Estudios de Población y Desarrollo de Harvard, ha afirmado que como científico, estaba sorprendido al ver lo cercano que está lo que dijo el Papa en Camerún y los resultados de los descubrimientos científicos más recientes. Él afirmaba que el condón no previene el sida; sólo el comportamiento sexual responsable puede afrontar la pandemia.
Ahora usted ha mencionado la cuestión de la ideología. ¿Estamos hablando también de la discrepancia de valores entre nuestra sexualidad –el estilo de vida que hemos escogido en la civilización occidental– y los valores culturales en continentes como África? ¿Se está creando una brecha cultural?

Padre Czerny: Sí, hay una brecha entre lo que ahora se considera normal o aceptable en la cultura globalizada: la cultura de los medios, de la publicidad, del marketing. Esos valores están en fuerte tensión con los valores católicos tradicionales y con los valores africanos tradicionales.
Quizás podríamos resumir el valor cultural de la cultura globalizada en cuanto a la sexualidad como la confianza –yo diría la promoción– en la idea del consentimiento mutuo. Es decir, la norma del comportamiento sexual es el consentimiento de los dos participantes y, siempre que los participantes tengan la edad mínima y consientan libremente, no hay otras normas que aplicar. Esto es lo que la cultura globalizada promueve en cuanto a la sexualidad. Así que, siempre que tú y otra persona estéis de acuerdo, todo está bien y nadie puede cuestionarlo.
La idea que tenemos en la Iglesia y la idea que tenemos en África es que hay otras normas y que esas normas no dependen sólo de ti y de mí: dependen de nuestra familia, dependen de nuestra comunidad, dependen de nuestra parroquia, dependen de nuestra nación, quizá incluso de nuestra tribu. Esta idea está en oposición a lo anterior porque en África, y en la moral católica tradicional, no sólo está lo que tú y yo acordemos para que algo esté bien; hay otras normas y esas normas de hecho orientan lo que tú y yo haremos, o no haremos, en ciertos momentos de nuestras vidas con ciertas personas. Así que las diferencias son muy acusadas.
No se habló de esto en la controversia, pero estoy completamente seguro de que es el verdadero tema; que el Papa representa una serie de normas sobre la sexualidad que no queremos aceptar porque son más exigentes. Están también más abiertas a la vida y, al final, dan más felicidad. Pero a corto plazo parecen ser más exigentes que simplemente dos de nosotros nos pongamos de acuerdo en lo que queremos hacer.

- Así que abstinencia, fidelidad. Esto es de hecho lo que señalan los obispos africanos: éste es el camino a una mayor felicidad, a un mayor bien.

Padre Czerny: Así es. Decimos esto no porque lo pensáramos ayer, sino porque ésta ha sido nuestra experiencia y ésta ha sido la experiencia de toda cultura seria; que la sexualidad es un gran don, una cosa maravillosa que, para apreciarla y usarla de modo apropiado, requiere disciplina, requiere normas, requiere el reconocimiento de que no todo es posible; y es está, como digo, una sabiduría humana de hace mucho, pero que va contra los principios del entretenimiento y del marketing. Por eso tenemos un conflicto.

- ¿Se ha enfadado usted o se ha sentido frustrado quizás con lo que podría considerar una postura terca, si hemos comprendido que el condón no es la solución, sino un montón de dinero y un montón de tiempo y un montón de esfuerzo dirigido en una dirección que no parece proporcionar las respuestas?

Padre Czerny: Es verdad, es demasiado malo, pero no hay nada de verdad por lo que uno se tenga que enfadar. El hecho es que el VIH es un desafío para todos y en África es un desafío prácticamente en cada comunidad y, en algunos lugares, en cada familia. Creo que va a llevar tiempo hacerle frente y, sí, la promoción masiva de los condones es una destrucción. No es salir al paso del problema y no ayuda, sino que desgraciadamente no es el único ejemplo de postura terca impuesta a África y África ha sobrevivido a otras políticas equivocadas, y también sobrevivirá a ésta.
Pero mi esperanza es que con el tipo de enseñanzas que el Santo Padre ha dado haremos progresos, y el progreso consiste, en última instancia, en mejorar las estadísticas. El verdadero éxito está en que los jóvenes sean capaces de vivir su sexualidad más responsablemente. Cuando las parejas casadas viven su sexualidad de modo más responsable, y cuando, como dije al principio, la familia de Dios se enfrenta al sida como una familia, esto, creo, es una señal de que Dios trabaja en África.
Esta entrevista fue realizada por Mark Riedemann para “Dios llora en la Tierra”, un programa semanal radiotelevisivo producido por la Catholic Radio and Television Network en colaboración con la organización católica Ayuda a la Iglesia Necesitada.

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Más información en www.ain-es.org, www.aischile.cl

sábado, 22 de agosto de 2009

Irak, el drama que no cesa

Obispos en Iraq: «Lo estamos perdiendo todo»

Los dos obispos católicos en Bagdad, la capital de Iraq, han expresado su preocupación y pesar por la reciente ola de atentados con bombas que han causado 95 muertos y más de 500 heridos. «Con estos actos de violencia lo estamos perdiendo todo», aseguró monseñor Shlemon Warduni, obispo auxiliar caldeo, en una entrevista telefónica concedida a la agencia Catholic News Service. Por su parte, monseñor Jean Sleiman, arzobispo de Bagdad para los católicos de rito latino, aseguró a la misma agencia que todo el mundo está en estado de shock por la violencia. Monseñor Sleiman explica que la iglesia de Nuestra Señora de Fátima en la capital iraquí fue seriamente dañada por la explosión del día 19.

Publicado el 2009-08-22 09:12:00

(CNS/InfoCatólica) Monseñor Shlemon Warduni declaró a CNS que "cuando no hay paz, no podemos rezar, no podemos estudiar, no podemos trabajar; no podemos incluso ni hablar". Los cristianos de Bagdad, aseguró, "están muy tristes a la vez que enfadados".

"Estamos en una terrible situación, así que rezamos al Altísimo para que abra las mentes de todos, para que les de la sabiduría para hacer lo que es mejor para la reconstrucción de Iraq, para su paz y seguridad, para el progreso y el bien de todos los que viven en el país", afirmó monseñor Warduni.

El obispo de rito caldeo apeló a "todo el mundo, en todo el plantea -naciones pequeñas y grandes, organizaciones grandes y pequeñas y al pueblo iraquí también- a que busquen aquello que beneficie a Iraq y sus gentes y no a sus propios intereses". El prelado pidó la reconciliación entre los pueblos de Iraq para que la nación entera se preocupe por el bienestar de los individios y no se guíe por intereses partidistas.

"La paz depende del amor; de que nos amemos unos a otros y hagamos lo mejor los unos por los otros, desechando todo egoísmo", explicó monseñor Warduni, quien a continuación pidió oracione en todo el mundo por Iraq.

En el mismo sentido se produjeron las declaraciones a CNS de monseñor Jean Sleiman, arzobispo para los católicos de rito-latino de Bagdad. "Estamos en estado de shock y el temor a más violencia está por todas partes", afirmó monseñor Sleiman.

El arzobispo explicó que el templo de Nuestra Señora de Fátima en Bagdad fue dañado en las explosiones que tuvieron lugar el pasado día 19 de agosto. Aunque cree que el templo no fue el objetivo del atentado, su azotea fue destruida como consecuencia de las ondas expansivas de las bombas que explotaron en los alrededores.

"La violencia está golpeando a todo el mundo", dijo el arzobispo, quien aseguró que el reto más importante para la Iglesia en estos momentos es levantar el ánimo de los cristianos en Iraq. "Tenemos que empezar de nuevo", declaró el prelado.

martes, 28 de julio de 2009

Los abuelos y la educación en valores


En el día de los santos Joaquín y Ana

LES COMBES, domingo, 26 de julio de 2009 (ZENIT.org).- Benedicto XVI reconoció la tarea educativa de los abuelos al presidir este domingo, memoria de los santos Joaquín y Ana, el Ángelus desde la residencia de los Alpes en la que transcurre sus vacaciones.

Asimismo, el Papa pidió a los cinco mil peregrinos, congregados en la pradera del chalet de la colonia salesiana en que se aloja, oraciones por los abuelos, que "en la familia son los depositarios y con frecuencia los testigos de los valores fundamentales de la vida".

Como el Papa explicó la Iglesia celebra a los abuelos el 26 de julio pues Joaquín y Ana, según la tradición, eran los padres de la Virgen María "y, por tanto, abuelos de Jesús".

"Esta celebración lleva a pensar en el tema de la educación, que tiene un lugar tan importante en la pastoral de la Iglesia", reconoció, al dirigirse a los presentes que precedentemente habían participado en ese mismo lugar en la celebración eucarística, presidida por el obispo de Aosta, monseñor Giuseppe Anfossi.

"La tarea educativa de los abuelos siempre es muy importante --subrayó--, y lo es aún más cuando, por diferentes razones, los padres no son capaces de asegurar una adecuada presencia junto a los hijos, en la edad del crecimiento".

El Papa encomendó "a la protección de santa Ana y de san Joaquín a todos los abuelos del mundo, impartiéndoles una especial bendición".

"Que la Virgen María, quien según una bella iconografía aprendió a leer las Sagradas Escrituras sobre las rodillas de su madre, Ana, les ayude a vivificar siempre la fe y la esperanza con los manantiales de la Palabra de Dios", deseó.

Antes de despedirse de los peregrinos, el Papa recordó en particular "a todos los ancianos, en especial a aquellos que podrían encontrarse más solos y en dificultad".

Precedentemente, al comentar el Evangelio de la multiplicación de los panes, el pontífice meditó en la vocación del presbítero, recordando que la Iglesia está viviendo el Año Sacerdotal.

Del mismo modo, explicó, cuando ponen en las manos de Jesús "lo poco que son, los sacerdotes se convierten en instrumentos de salvación para tantos, para muchos".

Benedicto XVI concluirá el próximo 29 de julio sus vacaciones anuales que comenzaron el pasado 13 de julio. El resto del verano, lo pasará trabajando en la residencia pontificia de Castel Gandolfo, que está situada a unos 30 kilómetros de Roma.

sábado, 11 de julio de 2009

Domingo XV

Amós 7,12-15

Efesios 1,3-14

Marcos 6,7-13


"En el centro de la liturgia de la palabra de este domingo está el tema de la misión. El leccionario se abre con el testimonio vocacional del profeta Amós, llamado por Dios, sorpresivamente, en medio de su actividad cotidiana, para anunciar las exigencias de la alianza, a la sociedad opulenta y opresora del Reino del Norte en Israel en el siglo VIII a.C. (primera lectura). El evangelio narra la llamada y el envío de los Doce de parte de Jesús, los cuales deben anunciar el reino de Dios con urgencia, dedicación total y confianza infinita en Dios (evangelio). El himno de la carta a los Efesios, en cambio, canta el misterio de la recapitulación de todas las cosas en Cristo. Mientras Amós proclama las exigencias de la justicia y los Doce anuncian la salvación y la conversión, Pablo celebra la elección, la predestinación, la herencia, la redención, y el don del Espíritu, como parte de la obra salvadora de Cristo Jesús (segunda lectura)."

De Debarim.it

viernes, 26 de junio de 2009

Cristianos sin Fronteras

Ya, es cierto que el término "sin fronteras" ha llegado a un punto de vulgarización que se presta a cierto choteo, para qué andar engañándonos. Sin embargo el sentido original de gran familia, de superar cualquier límite físico o mental para ir al encuentro del otro, del que lo necesita, sigue vigente.
Si me apuran podríamos decir que la Iglesia tiene cierta delantera en la idea al definirse como "católica", es decir, universal, para todo el género humano de todos los tiempos y lugares. A quién mejor le viene bien el apelativo que a un cristiano consciente de su misión en la historia.
Esto sirve para presentar un movimiento que se define así, como "Cristianos sin Fronteras".
En su web, entre otras cosas se explican así:

La asociación se apoya en el compromiso de un cristiano que, descubriendo lo que significa el bautismo, comunica a sus compañeros lo que está dispuesto a hacer por la animación misionera de la comunidad formando parte de una asociación. Dice así: "Yo..., pretendiendo con la gracia de Dios, profundizar mi compromiso bautismal con el Señor Jesús en su dimensión misionera evangelizadora, me comprometo con la asociación Cristianos sin Fronteras, según el proyecto de vida que he presentado" Una advertencia, que para nosotros es importante. Nosotros somos solamente una asociación. No somos, no queremos ser comunidad. Cada uno vive su vida cristiana en una comunidad. Nos reunimos desde varias comunidades para trabajar juntos por la animación misionera de esas nuestras y de otras comunidades.

jueves, 28 de mayo de 2009

Leer a los 85

ACUDIÓ A LA ESCUELA PRIMARIA CON DOS DE SUS TREINTA NIETOS
Aprende a leer a los 85, «devora» la Biblia y se bautiza a los 90

El hombre declarado como el escolar más viejo del mundo, Kimani Ng'ang'a Maruge, recibió el bautismo, cinco años después de que empezara a estudiar en la escuela primaria, a la edad de 85 años, y aprendiera a leer la Biblia. Ahora se llama Esteban.


(Zenit/ReL) «Dedico mi vida a Dios, desde ahora hasta el final», dijo el bisabuelo de 90 años que recibió el nombre cristiano de Esteban en la iglesia de la Santísima Trinidad de Kariobangi, al este de Nairobi, según informa la agencia Ecumenical News International.

Con el aplauso de una abarrotada asamblea, el escolar más viejo del mundo fue bautizado, sentado en una silla de ruedas, que ahora tiene que usar tras el inicio de un cáncer de estómago. «Decidí bautizarme tras leer la Biblia», dijo Maruge. Se describió a sí mismo como siempre temeroso de Dios, pero anteriormente no ligado a ninguna religión organizada. Dijo a los informadores: «Leí la Biblia y encontré el nombre de Esteban. Es un nombre para aquellos que han resistido a las adversidades, como yo».

El padre Paulino Mondo, párroco de la parroquia de Kariobangui, dijo que fue Maruge el que manifestó el deseo de ser bautizado. «La escuela ayudó a Maruge a leer y comprender la Biblia. Aprobó todos los exámenes de catecismo», aclaró Mondo.

En 2004, Maruge entró en el Libro Guinnes de los Records como el alumno más viejo del mundo, tras inscribirse en la Escuela Primaria Kapkenduiywa, en Eldoret, Kenia occidental, a la edad de 84 años. Dijo que su asistencia a la escuela fue posible por la introducción entonces de la educación primaria gratuita.

Fue a la escuela al mismo tiempo que dos de sus treinta nietos para poder leer la Biblia y contar dinero.

Durante la violencia postelectoral de 2007-2008 en Kenia, la propiedad de Maruge le fue arrebatada obligándole a ir a un campo de refugiados. Fue rescatado por la Cruz Roja y llevado a una casa para ancianos en el Centro de Día de San José, dirigido por las religiosas misioneras franciscanas, en Koriobangi, Nairobi. Maruge subrayó: «He perdonado a quienes mataron a gente inocente pero no volveré a Eldoret».

A pesar de su delicada salud, Maruge dijo que espera realizar sus exámenes finales en la escuela primaria dentro de un año.

domingo, 19 de abril de 2009

Segundo Domingo de Pascua

De este segundo domingo de Pascua, quiero fijarme especialmente en el comentario al evangelio. Ese episodio que hace "famoso" a Tomás de forma que se convierte en una figura incluso literaria de todos los tiempos. De nuevo tomamos como referencia la aportación de Debarim:

El evangelio (Jn 20,19-31) nos presenta la Resurrección de Jesús en términos de "encuentro con el Resucitado", para mostrar cómo los primeros testigos de la pascua llegaron a la fe y cómo podemos llegar también nosotros a creer. La composición del texto es muy sencilla: tiene 2 partes (vv. 19-23 y vv. 26-27) unidas por la explicación de los vv. 24-25 sobre la ausencia de Tomás. Las dos partes inician con la misma indicación sobre los discípulos reunidos y en ambas Jesús se presenta con el saludo de la paz (vv. 19.26).

En la primera parte del texto, en el bloque compuesto por los vv. 19-23, se nos da una indicación temporal (es el primer día de la semana) y una indicación espacial (las puertas del lugar están cerradas). La referencia al primer día de la semana, es decir, el día siguiente al sábado (el domingo) evoca las celebraciones dominicales de la comunidad primitiva y nuestra propia experiencia pascual que se renueva cada domingo.

La indicación de las puertas cerradas quiere recordar el miedo de los discípulos que todavía no creen, y al mismo tiempo quiere ser un testimonio de la nueva condición corporal de Jesús que se hará presente en el lugar. Jesús atravesará ambas barreras: las puertas exteriores cerradas y el miedo interior de los discípulos.A pesar de todo, están juntos, reunidos, lo que parece ser en la narración una condición necesaria para el encuentro con el Resucitado; de hecho Tomás sólo podrá llegar a la fe cuando está con el resto del grupo.

Jesús "se presentó en medio de ellos" (v.19). El texto habla de "resurrección" como venida del Señor. Cristo Resucitado no se va, sino que viene de forma nueva y plena a los suyos (cf. Jn 14,28: "me voy y volveré a vosotros"; Jn 16,16-17) y les comunica cuatro dones fundamentales: la Paz, el gozo, la misión, y el Espíritu Santo. Los dones pascuales por excelencia son la paz (el shalom bíblico) y el gozo (la járis bíblica), que no son dados para el goce egoísta y exclusivo, sino para que se traduzcan en misión universal. La misión que el Hijo ha recibido del Padre ahora se vuelve misión de la Iglesia: el perdón de los pecados y la destrucción de las fuerzas del mal que oprimen al hombre. Para esto Jesús dona el Espíritu a los discípulos. En el texto, en efecto, sobresale el tema de la nueva creación: Jesús "sopló sobre ellos", como Yahvé cuando creó al hombre en Gen 2,7.

Con el don del Espíritu el Señor Resucitado inicia un mundo nuevo, y con el envío de los discípulos se inaugura un nuevo Israel que cree en Cristo y testimonia la verdad de la resurrección. Como "hombres nuevos", llenos del aliento del Espíritu en virtud de la resurrección de Jesús, deberán continuar la misión del "Cordero que quita el pecado del mundo": la misión de la Iglesia que continúa la obra de Cristo realiza la renovación de la humanidad como en una nueva obra creadora en virtud del poder vivificante del Resucitado.



En la segunda parte del texto, en el bloque compuesto por los vv. 26-27, se nos narra una experiencia similar vivida ocho días después. La primera vez Tomás, uno de los discípulos, no estaba presente y no cree en el testimonio de los otros que han visto al Señor (vv. 23-25). Tomás incrédulo representa al hombre de todos los tiempos, que exige pruebas, que sólo cree a través de los milagros. Quiere identificar a Jesús con las huellas de la cruz. Ocho días después otra vez están todos, incluido Tomás, y Jesús "viene" (v. 26). Es significativo el hecho que el relato utilice el verbo "venir" en presente y no en pasado: es una manera de decir que aquella experiencia se repite una y otra vez en la vida de la Iglesia.

Jesús le reprocha a Tomás el no haber creído al testimonio de los otros discípulos, y lo invita a dejar de ser apistós (no-creyente) y llegar a ser pistós (creyente). El testimonio de los otros tendría que haber sido suficiente para que creyera. Es una llamada de atención para cuantos en el futuro llegarán a creer, siempre a través de la palabra, la mediación y el testimonio apostólico de los que "vieron" a Jesús. A Tomás no se le revela en particular sino en medio de la comunidad; allí - y no en otro sitio - podrá Tomás ver al Señor y profesar su fe. Después de haber visto como los otros, Tomás cree y su profesión de fe es plena: "Señor mío y Dios mío" (cf. Sal 35,23).

El texto concluye con unas palabras de Jesús que originalmente eran la conclusión del evangelio de Juan antes de que le fuera añadido el capítulo 21: "Dichosos los que han creído sin haber visto" (Jn 20,29). La fe pascual en el futuro estará siempre fundamentada en el testimonio de aquellos primeros discípulos que "vieron" a Jesús y han dado testimonio de ello. Esta es la verdadera fe pascual: "todavía no lo han visto, pero lo aman; sin verlo creen en él y se alegran con un gozo indescriptible y radiante, así recibirán la salvación, que es la meta de su fe" (1 Pe 1,8).

viernes, 20 de marzo de 2009

Benedicto XVI y la prensa (I).

Mientras el Papa iba en el avión que lo llevaba a África, conversó con los periodistas que le acompañaban respondiendo a seis preguntas que le hicieron. De una de ellas, los medios de comunicación y los opinadores oficiales, han dado una versión retorcida y la han aprovechado para organizar una campaña de descrédito contra el Papa y la Iglesia. A continuación reproduzco las preguntas y las respuestas para que ustedes puedan hacerse su propio juicio. También les recomiendo este enlace para acabar de comprender por dónde va la cosa. (He señalado en negrita el párrafo de la discordia, para los medios, el resto de la conversación no existe por lo visto).

Declaraciones del Papa a los periodistas presentes en el vuelo a Camerún

Transcripción íntegra de sus respuestas a los informadores

CIUDAD DEL VATICANO, miércoles 18 de marzo de 2009 (ZENIT.org).- Ofrecemos a continuación la transcripción del diálogo que Benedicto XVI mantuvo con los periodistas presentes en el vuelo papal Roma-Yaoundé, y que hoy ha sido hecho público por la Santa Sede.

* * *

Padre Federico Lombardi: Santidad, bienvenido en medio del grupo de colegas: somos unos setenta los que nos estamos preparando para vivir este viaje con usted. Le hacemos los mejores augurios y esperamos poder acompañarle con nuestro servicio, de modo tal que hagamos partícipes también a muchas otras personas de esta aventura. Como es habitual, nosotros le estamos muy agradecidos por la conversación que ahora nos concede; la hemos preparado recogiendo en días pasados un cierto número de preguntas por parte de los colegas -he recibido unas treinta-, y luego hemos elegido algunas que pudieran presentar un discurso completo sobre este viaje y que pudieran interesar a todos, y le estamos muy agradecidos por las respuestas que nos dará. La primera pregunta la plantea nuestro colega Lucio Brunelli, de la televisión italiana, que se encuentra aquí a nuestra derecha:

Pregunta: Buenos días, Santidad, desde hace tiempo --y, en particular, tras su última carta a los obispos del mundo-- muchos periódicos hablan de la 'soledad del Papa'. ¿Usted que piensa al respecto? ¿Y con qué sentimientos, tras las recientes vicisitudes, vuela ahora a África con nosotros?

Papa: En verdad debo decir que me da un poco de risa este mito de mi soledad: de ninguna forma me siento solo. Cada día recibo en las visitas de trabajo a los colaboradores más cercanos, empezando por el Secretario de Estado hasta la Congregación De Propaganda Fide, etc.; veo también a todos los Jefes de dicasterio regularmente, cada día recibo a obispos en visita ad Limina, últimamente a todos los obispos, uno tras otro, de Nigeria, después los obispos de Argentina... Hemos tenido dos Plenarias en estos días, una de la Congregación para el Culto Divino y otra de la Congregación para el Clero, y después encuentros amistosos; una red de amistad, incluso mis compañeros de Alemania han venido recientemente para un día, para charlar conmigo.... Entonces, por tanto, la soledad no es un problema, estoy realmente rodeador de amigos en una colaboración espléndida con obispos, con colaboradores, con laicos, y estoy agradecido por esto. A África voy con gran alegría: yo amo a África, tengo muchos amigos africanos ya desde los tiempos en que era profesor hasta ahora; amo la alegría de la fe, esta fe gozosa que se encuentra en África. Sabéis que el mandato del Señor para el Sucesor de Pedro es el de "confirmar a los hermanos en la fe": yo intento hacerlo. Pero estoy seguro de que volveré yo mismo confirmado por los hermanos, contagiado, por así decirlo, de su fe gozosa.

P. Lombardi: La segunda pregunta nos la presenta John Thavis, responsable de la sección romana de la agencia de noticias católica de Estados Unidos:

Pregunta: Santidad, usted viaja a África mientras está en curso una crisis económica mundial que tiene sus reflejos también en los países pobres. Por otro lado, África debe afrontar en este momento una crisis alimentaria. Quisiera preguntarle tres cosas: ¿esta situación encontrará eco en su viaje? Y usted, ¿se dirigirá a la comunidad internacional para que se haga cargo de los problemas de África? Y la tercera, ¿se hablará de estos problemas en la encíclica que está preparando?

Papa: Gracias por la pregunta. Naturalmente, yo no voy a África con un programa político-económico, porque me faltarían las competencias. Voy con un programa religioso, de fe, de moral, pero precisamente esta es también una contribución esencial a problema de la crisis económica que vivimos en este momento. Todos sabemos que un elemento fundamental de la crisis es precisamente un déficit de ética en las estructuras económicas; se comprende que la ética no es algo "fuera" de la economía, sino "dentro", y que la economía no funciona si no lleva consigo el elemento ético. Por ello, hablando de Dios y hablando de los grandes valores espirituales que constituyen la vida cristiana, intentaré contribuir también a superar esta crisis, para renovar el sistema económico desde dentro, donde está el verdadero centro de la crisis. Y naturalmente, apelaré a la solidaridad internacional: la Iglesia es católica, es decir universal, abierta a todas las culturas, a todos los continentes; está presente en todos los sistemas políticos y así la solidaridad es un principio interno, fundamental para el catolicismo. Quisiera dirigir naturalmente un llamamiento ante todo a la propia solidaridad católica, pero extendiéndolo también a la solidaridad de todos aquellos que ven su responsabilidad en la sociedad humana de hoy. Obviamente hablaré de esto también en la encíclica: éste es un motivo del retraso. Estábamos a punto de publicarla, cuando se desencadenó esta crisis y hemos retomado el texto ara responder más adecuadamente, en el ámbito de nuestras competencias, en el ámbito de la Doctrina Social de la Iglesia, pero con referencias reales a la crisis actual. Así espero que la Encíclica pueda ser también un elemento, una fuerza para superar la difícil situación actual.

P. Lombardi: Santidad, la tercera pregunta la plantea nuestra colega Isabelle de Gaulmyn, de "La Croix":

Pregunta: Très Saint Père, bon jour. Hago la pregunta en italiano, pero si puede responder en francés... El Consejo especial para África del Sínodo de los obispos ha pedido que el fuerte crecimiento cuantitativo de la Iglesia africana se convierta también en un crecimiento cualitativo. A veces, los responsables de la Iglesia son considerados como un grupo de ricos privilegiados, y sus comportamientos no son coherentes con el anuncio del Evangelio. ¿Usted invitará a la Iglesia en África a un empeño de examen de conciencia y de purificación de las estructuras?

Papa: Intentaré, si es posible, hablar en francés. Tengo una visión muy positiva de la Iglesia en África: es una Iglesia muy cercana a los pobres, una Iglesia con las personas que sufren, con las personas que necesitan ayuda y por tanto me parece que la Iglesia es realmente una institución que aún funciona, al contrario que otras instituciones que ya no funcionan, y con su sistema educativo, de hospitales, de ayuda, en todas las situaciones, está presente en el mundo de los pobres y de los que sufren. Naturalmente, el pecado original está presente también en la Iglesia; no existe una sociedad perfecta y por tanto existen pecados y deficiencias en la Iglesia en África, y en este sentido un examen de conciencia, una purificación interior siempre es necesaria, y yo apelaré también al sentido de la liturgia eucarística: ésta empieza siempre con una purificación de la conciencia, y un nuevo comienzo en la presencia del Señor. Y diría que más que una purificación de las estructuras, que siempre es necesaria, es necesaria una purificación de los corazones, porque las estructuras son un reflejo de los corazones, y haremos todo lo posible para dar una nueva fuerza a la espiritualidad, a la presencia de Dios en nuestro corazón, sea para la purificación de las estructuras de la Iglesia, sea para ayudar a la purificación de las estructuras de la sociedad.

P. Lombardi: Ahora, una pregunta que procede de la parte alemana de este grupo de periodistas: es Christa Kramer, representando al Sankt Ulrich Verlag, quien hace la pregunta:

Domanda: Heiliger Vater, gute Reise! [Santo Padre, ¡buen viaje! Ndt.] El padre Lombardi me ha dicho que tengo que hablar en italiano, así que le hago la pregunta en italiano. Cuando usted se dirige a Europa, habla a menudo de un horizonte en el que Dios parece desaparecer. En África no es así, pero existe una presencia agresiva de las sectas, están las religiones tradicionales africanas. ¿Cuál es por tanto la especificidad del mensaje de la Iglesia católica que usted quiere presentar en este contexto?

Papa: Ante todo nos damos cuenta de que en África el problema del ateísmo casi no se plantea, porque la realidad de Dios es tan presente, tan real en el corazón de los africanos que no creer en Dios, vivir sin Dios no parece una tentación. Es verdad que existe el problema de las sectas: no anunciamos nosotros, como hacen algunas de ellas, un Evangelio de prosperidad, sino un realismo cristiano; no anunciamos milagros, como hacen algunos, sino la sobriedad de la vida cristiana. Estamos convencidos de que toda esta sobriedad, este realismo que anuncia a un Dios que se ha hecho hombre, y por tanto un Dios profundamente humano, un Dios que sufre también con nosotros, da un sentido a nuestro sufrimiento para un anuncio con un horizonte más amplio, que tiene más futuro. Y sabemos que estas sectas no son muy estables en su consistencia: en el momento puede funcionar el anuncio de la prosperidad, de curaciones milagrosas, etc., pero tras un poco de tiempo se ve que la vida es difícil, que un Dios humano, un Dios que sufre con nosotros es más convincente, más verdadero, y ofrece una ayuda más grande para la vida. Otra cosa importante es que nosotros tenemos la estructura de la Iglesia católica. Anunciamos no a un pequeño grupo que tras un cierto se aísla y se pierde, sino que entramos en esta gran red universal de la catolicidad, no sólo trans-temporal, sino presente sobre todo como una gran red de amistad que nos une y nos ayuda también a superar el individualismo para llegar a esta unidad en la diversidad, que es la verdadera promesa.

P. Lombardi: Y ahora, damos de nuevo la palabra a una voz francesa: es nuestro colega Philippe Visseyrias de France 2:

Pregunta: Santidad, entre los muchos males que afligen a África, está en particular el de la difusión del Sida. La postura de la Iglesia católica sobre el modo de luchar contra él es considerada a menudo no realista ni eficaz. ¿Usted afrontará este tema, durante el viaje? Querido Santo Padre, ¿le sería posible responder en francés a esta pregunta?

Papa: Yo diría lo contrario: pienso que la realidad más eficiente, más presente en el frente de la lucha contra el Sida es precisamente la Iglesia católica, con sus movimientos, con sus diversas realidades. Pienso en la comunidad de San Egidio que hace tanto, visible e invisiblemente, en la lucha contra el Sida, en los Camilos, en todas las monjas que están a disposición de los enfermos... Diría que no se puede superar el problema del Sida sólo con eslóganes publicitarios. Si no está el alma, si no se ayuda a los africanos, no se puede solucionar este flagelo sólo distribuyendo profilácticos: al contrario, existe el riesgo de aumentar el problema. La solución puede encontrarse sólo en un doble empeño: el primero, una humanización de la sexualidad, es decir, una renovación espiritual y humano que traiga consigo una nueva forma de comportarse uno con el otro, y segundo, una verdadera amistad también y sobre todo hacia las personas que sufren, la disponibilidad incluso con sacrificios, con renuncias personales, a estar con los que sufren. Y estos son factores que ayudan y que traen progresos visibles. Por tanto, diría, esta doble fuerza nuestra de renovar al hombre interiormente, de dar fuerza espiritual y humana para un comportamiento justo hacia el propio cuerpo y hacia el prójimo, y esta capacidad de sufrir con los que sufren, de permanecer en los momentos de prueba. Me parece que ésta es la respuesta correcta, y que la Iglesia hace esto y ofrece así una contribución grandísima e importante. Agradecemos a todos los que lo hacen.

P. Lombardi: Y ahora una última pregunta que viene desde Chile, porque nosotros somos muy internacionales: tenemos aquí a la corresponsal de la televisión católica chilena con nosotros. Y le damos la palabra para una última pregunta: María Burgos ...

Pregunta: Gracias, padre Lombardi. Santidad, ¿qué signos de esperanza ve la Iglesia en el continente africano? Y: ¿usted piensa poder dirigir a África un mensaje de esperanza?

Papa: Nuestra fe es esperanza por definición: lo dice la Sagrada Escritura. Y por ello, quien lleva la fe está convencido de llevar también la esperanza. Me parece, a pesar de todos los problemas que conocemos bien, que existen grandes signos de esperanza. Nuevos gobiernos, nueva disponibilidad de colaboración, lucha contra la corrupción -¡un gran mal que debe ser superado!- y también la apertura de las religiones tradicionales a la fe cristiana, porque en las religiones tradicionales todos conocen a Dios, el Dios único, pero aparece un poco lejano. Esperan que se acerque. Y en el anuncio del Dios hecho hombre estas se reconocen: Dios realmente se nos ha acercado. Además, la Iglesia católica tiene mucho en común: digamos, el culto de los antepasados encuentra su respuesta en la comunión de los santos, en el purgatorio. Los santos no son sólo los canonizados, son todos nuestros muertos. Y así, en el Cuerpo de Cristo, se realiza precisamente lo que intuía el culto a los antepasados. Etc. Así se da un encuentro profundo que da realmente esperanza. Y crece también el diálogo interreligioso -he hablado ya con más de la mitad de los obispos africanos, y las relaciones con los musulmanes, a pesar de los problemas que se puedan verificar, son muy prometedoras, según me han dicho; el diálogo crece en el respeto mutuo y la colaboración en las responsabilidades éticas comunes. Y por lo demás crece también el sentido de catolicidad que ayuda a superar el tribalismo,uno de los grandes problemas, y surge la alegría de ser cristianos. Un problema de las religiones tradicionales es el miedo a los espíritus. Uno de los obispos africanos me dijo: uno se convierte realmente al cristianismo, llega a ser plenamente cristiano cuando sabe que verdaderamente Cristo es más fuerte. Desaparece el miedo. Y este también es un fenómeno creciente. Así, diría, con muchos elementos y problemas que no pueden faltar, crecen las fuerzas espirituales, económicas, humanas que nos dan esperanza, y quisiera poner de manifiesto los elementos de esperanza.

P. Lombardi: Mil gracias, Santidad, por el tiempo que nos ha dado, por las cosas que nos ha dicho. Es una óptima introducción para seguir su viaje con mucho entusiasmo. Nos empeñaremos en extender su mensaje a todo el continente y a todos nuestros lectores y oyentes.

[Traducción del original italiano por Inma Alvarez]