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miércoles, 26 de abril de 2017

Dono a mi Iglesia

La Conferencia Episcopal Española ha puesto en marcha un portal para poder realizar donativos a la Iglesia.
Puede donarse cualquier parroquia directamente, a cualquier diócesis o bien a la misma Conferencia Episcopal, basta elegir el destinatario en la lista y realizar el donativo vía transferencia bancaria o por cargo en la tarjeta de crédito.
Para informarse sobre las cuentas de la Iglesia conviene entrar en Portantos. Sobre todo ahora en que empieza la campaña de la declaración de la renta y se escucha todo tipo de desatinos.
La dirección del portal de donativos es www.donoamiiglesia.es

miércoles, 15 de febrero de 2017

Los últimos programas de la COPE

Por si te los perdiste, puedes escucharlos aquí. No están todos, sólo los que han subido desde COPE Huelva a internet.



lunes, 6 de diciembre de 2010

Una visión africana de la Iglesia y el SIDA

Dios llora en la tierra
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Una visión africana de la Iglesia y el VIH

Entrevista con el fundador de “AIDS Network” de Nairobi

ROMA, domingo 5 de diciembre de 2010 (ZENIT.org). – La Iglesia católica es quien más cuida en África a las víctimas del sida, y para los hombres, mujeres y niños africanos que sufren la enfermedad, la Iglesia no es sólo un organismo que presta servicios: es una Madre.

Ésta es la impresión que comparte el padre jesuita Michael Czerny, fundador de African Jesuit AIDS Network.

El sacerdote jesuita estableció esta red en el 2002 como un medio para ayudar a los jesuitas de África a afrontar el tema del VIH/Sida. Ahora el padre Czerny está en Roma, trabajando como asistente de uno de los africanos más importantes del Vaticano: el cardenal Peter Turkson, presidente del Consejo Pontificio Justicia y Paz.

En esta entrevista, el padre Czerny habla sobre la forma como la Iglesia cuida a las víctimas del sida y por qué su labor es tan poco reconocida.

- ¿Qué le llevó a comenzar esta labor con el VIH?

Padre Czerny: Trabajaba como secretario de Justicia Social en la casa general jesuita de Roma y algunos jesuitas de África alertaron sobre la pandemia de sida de final del milenio. Y por eso, aquí en Roma, trabajamos durante dos años con colegas de África para proponer medidas, y estas medidas fueron incluir una red de apoyo y respaldo y comunicación. Así fue como se fundó la African Jesuit AIDS Network a mediados del 2002 y dejé mi trabajo en Roma para ir a Nairobi para dirigir dicha red.

- ¿En quién piensa usted cuando piensa en el VIH/Sida?

Padre Czerny: Algunas veces pienso en la gente a la que primero escuché hablar en Canadá que sufrían tanto con tanto miedo y confusión durante los últimos ochenta y principios de los noventa, pero ahora pienso en personas diversas de África. Quizá mencionaría sobre todo a Rosana, una joven mujer seropositiva, que primero dio a luz a un niño no seropositivo, luego a una hija que sí lo era, a la que perdió, luego fue abandonada por su marido, fue expulsada de su familia y luchó por criar a su hijo. Vive de modo tan positivo como puede, con el compromiso firme de vivir tanto como pueda para poder ver a su hijo en la escuela y lograr comenzar bien en la vida. La admiro y siento que ella es la clase de persona a quien quisiéramos – en cierto sentido – promover. Tenemos la esperanza de que todos aquellos con VIH tengan la actitud positiva que tiene Rosana.

- A la Iglesia católica se la suele denigrar públicamente por su postura ante el VIH/Sida y pocos se dan cuenta de su importante labor al proporcionar cuidados a las víctimas del VIH/Sida. ¿Puede hablarnos de esto?

Padre Czerny: Claro. La Iglesia universal es la primera institución en cuidar a quienes son seropositivos y sufren de sida, además de cuidar también a quienes se ven afectados – sobre todo a las viudas, huérfanos y otros que soportan esta carga. Así que es muy amplia la gama de tareas que lleva a cabo la Iglesia.
Si usted mira a nivel médico, quizá a nivel mundial, la Iglesia ofrece el 25% de los servicios de sida. Mi opinión es que la media en África está cercana al 40%, quizá incluso al 50%. Cuanto más lejos se esté de las grandes ciudades, más cerca del 100% se estará. Con frecuencia, los únicos servicios contra el sida en las zonas remotas son las clínicas de la Iglesia.

- ¿De qué hablamos cuando nos referimos a proporcionar cuidados?

Padre Czerny: Puesto que el VIH y el sida no son sólo una infección o enfermedad sino también un enorme problema cultural, personal, familiar, social y espiritual, lo que la Iglesia logra hacer, y aquello por lo que creo que debemos estar orgullosos como Iglesia, es tratar a la persona entera y no sólo la infección – no sólo la parte médica. Así una persona seropositiva puede acudir a la Iglesia por una amplia gama de cuidados y apoyos que se pueden resumir en ser aceptado como persona y animado a seguir viviendo de modo tan pleno como le sea posible, y a no permitir que el VIH/Sida sea una sentencia de muerte.

-¿Cómo es la visión africana de la labor de la Iglesia en esta área de los cuidados?

Padre Czerny: Creo que muchos africanos dirían: “La Iglesia estaba con nosotros antes del sida. La Iglesia está ahora de modo generoso durante el sida y la Iglesia estará con nosotros después del sida”. En este sentido la Iglesia no es vista tanto como un organismo que proporciona proyectos o servicios sino como esa realidad a la que llamamos “Madre”: la madre que está ahí y que siempre estará ahí, y lo estará mientras sea necesaria.
Usted sabe que la Iglesia en África se llama a sí misma la familia de Dios en África; ésa es la definición que viene del primer sínodo de África y es así como diría que la Iglesia afronta el VIH y el sida, como una familia. Intentamos hacer que todos sientan que son parte de una familia, ya tengan necesidad de cuidados o estén en posición de ofrecer alguna clase de cuidados.

- Usted usó una vez Mateo 8,3 –“Él extendió la mano, le tocó, y dijo: 'Quiero. Queda limpio'. Y al instante quedó limpio de su lepra”– como un ejemplo de la postura de la Iglesia ante la infección del VIH y de su apoyo. ¿Puede decirnos por qué escogió este ejemplo en concreto?

Padre Czerny: Con gusto. Allí estaba aquel leproso que, en primer lugar, se atrevió a acercarse a Jesús –lo cual iba contra de la ley– y le desafía, diciendo: “Si quieres puedes curarme”. Y Jesús hizo dos cosas. Dijo: “Quiero”, y se acercó y le tocó y le curó.
En esta escena muy breve tenemos muchas dimensiones del cuidado del sida, del verdadero ministerio pastoral. El primero: “Claro que quiero” es la disponibilidad a ayudar. Alguien que está en graves problemas y muy afectado, y quizá rechazado de modo muy cruel por todos aquellos con los que siempre había contado, puede volverse hacia la Iglesia y sabe que allí encontrará una respuesta positiva. No habrá ningún juicio. No habrá ningún cálculo y la respuesta será: “Claro que quiero”. En segundo lugar, nos acercamos y tocamos. Creo que es el gesto más fundamental en la respuesta al sida.

- ¿De este modo, a través de la Iglesia, Cristo toca a la gente?

Padre Czerny: Una persona que ha escuchado, sobre todo hace poco, que tiene un diagnóstico positivo de VIH se siente como muerto – se siente no humana, y, desgraciadamente, la sociedad, la cultura, y en ocasiones incluso la familia, le tratarán como una persona muerta. Dirán: “Tú ya no existes para nosotros. Estás muerto. Vete. No vuelvas a mostrarnos tu rostro otra vez”. Así que la persona se siente muerta y no humana y no hay nada que pueda convencer de lo contrario a una persona en esta situación. Luego hay que pensar en un niño que sufre y tiene problemas y en el efecto en su humanidad, en su dignidad, al ser tocado, al ser abrazado. Además había un fuerte tabú cultural y médico en contra de tocar a un leproso. Jesús lo rompe, sin preocuparse por el peligro de infección y se preocupa más de acercarse a la persona para tocarla, aquel toque sanador. Y eso es lo que dirá la gente: “Cuando me encontré que era seropositivo, estaba muerto y ahora me siento vivo”. Y algunos incluso irán más allá para decir: “Antes de ser seropositivo perdía mi vida. Estaba despilfarrando mi vida por mi comportamiento. Ahora, desgraciadamente soy seropositivo, pero ahora vivo de verdad y vivo mi vida de modo responsable por mi familia –si la tiene– y por los demás”.

- El Papa Benedicto XVI desató una controversia cuando sugirió que los condones no son la solución para el problema del sida en África. ¿Por qué la controversia? ¿Qué ocurrió?

Padre Czerny: Hay una “verdad” que la gente se ha aprendido, que si una pareja decide utilizar un condón y uno de ellos está infectado, y usan el condón de forma constante y correcta, esto reducirá las posibilidades de infección. Esto con una pareja. Pero luego la gente piensa: “Bien, si un condón iba bien para una pareja entonces un millón de condones debe ir bien para la población de un pueblo o de una ciudad”, y esto no es verdad.
Las estadísticas confirman el hecho de que la distribución masiva de condones como una estrategia de prevención no tiene éxito. No baja la proporción de afectados, y esto es lo que ha dicho el Santo Padre. No ha negado que el condón sea útil en ocasiones. Lo que ha negado es que la promoción de condones como estrategia primaria de prevención no tiene éxito. No logra su objetivo. No baja la tasa de VIH de la población. Pero la gente se ha alterado mucho porque no han estudiado ni escuchado con cuidado lo que ha dicho y porque no están bien informados, y porque hay un montón de ideología y de emoción y de intereses detrás de todo este tema, y por eso ha habido tanta controversia.

- El Dr. Edward Green, director del Proyecto de Investigación de Prevención del Sida, del Centro de Estudios de Población y Desarrollo de Harvard, ha afirmado que como científico, estaba sorprendido al ver lo cercano que está lo que dijo el Papa en Camerún y los resultados de los descubrimientos científicos más recientes. Él afirmaba que el condón no previene el sida; sólo el comportamiento sexual responsable puede afrontar la pandemia.
Ahora usted ha mencionado la cuestión de la ideología. ¿Estamos hablando también de la discrepancia de valores entre nuestra sexualidad –el estilo de vida que hemos escogido en la civilización occidental– y los valores culturales en continentes como África? ¿Se está creando una brecha cultural?

Padre Czerny: Sí, hay una brecha entre lo que ahora se considera normal o aceptable en la cultura globalizada: la cultura de los medios, de la publicidad, del marketing. Esos valores están en fuerte tensión con los valores católicos tradicionales y con los valores africanos tradicionales.
Quizás podríamos resumir el valor cultural de la cultura globalizada en cuanto a la sexualidad como la confianza –yo diría la promoción– en la idea del consentimiento mutuo. Es decir, la norma del comportamiento sexual es el consentimiento de los dos participantes y, siempre que los participantes tengan la edad mínima y consientan libremente, no hay otras normas que aplicar. Esto es lo que la cultura globalizada promueve en cuanto a la sexualidad. Así que, siempre que tú y otra persona estéis de acuerdo, todo está bien y nadie puede cuestionarlo.
La idea que tenemos en la Iglesia y la idea que tenemos en África es que hay otras normas y que esas normas no dependen sólo de ti y de mí: dependen de nuestra familia, dependen de nuestra comunidad, dependen de nuestra parroquia, dependen de nuestra nación, quizá incluso de nuestra tribu. Esta idea está en oposición a lo anterior porque en África, y en la moral católica tradicional, no sólo está lo que tú y yo acordemos para que algo esté bien; hay otras normas y esas normas de hecho orientan lo que tú y yo haremos, o no haremos, en ciertos momentos de nuestras vidas con ciertas personas. Así que las diferencias son muy acusadas.
No se habló de esto en la controversia, pero estoy completamente seguro de que es el verdadero tema; que el Papa representa una serie de normas sobre la sexualidad que no queremos aceptar porque son más exigentes. Están también más abiertas a la vida y, al final, dan más felicidad. Pero a corto plazo parecen ser más exigentes que simplemente dos de nosotros nos pongamos de acuerdo en lo que queremos hacer.

- Así que abstinencia, fidelidad. Esto es de hecho lo que señalan los obispos africanos: éste es el camino a una mayor felicidad, a un mayor bien.

Padre Czerny: Así es. Decimos esto no porque lo pensáramos ayer, sino porque ésta ha sido nuestra experiencia y ésta ha sido la experiencia de toda cultura seria; que la sexualidad es un gran don, una cosa maravillosa que, para apreciarla y usarla de modo apropiado, requiere disciplina, requiere normas, requiere el reconocimiento de que no todo es posible; y es está, como digo, una sabiduría humana de hace mucho, pero que va contra los principios del entretenimiento y del marketing. Por eso tenemos un conflicto.

- ¿Se ha enfadado usted o se ha sentido frustrado quizás con lo que podría considerar una postura terca, si hemos comprendido que el condón no es la solución, sino un montón de dinero y un montón de tiempo y un montón de esfuerzo dirigido en una dirección que no parece proporcionar las respuestas?

Padre Czerny: Es verdad, es demasiado malo, pero no hay nada de verdad por lo que uno se tenga que enfadar. El hecho es que el VIH es un desafío para todos y en África es un desafío prácticamente en cada comunidad y, en algunos lugares, en cada familia. Creo que va a llevar tiempo hacerle frente y, sí, la promoción masiva de los condones es una destrucción. No es salir al paso del problema y no ayuda, sino que desgraciadamente no es el único ejemplo de postura terca impuesta a África y África ha sobrevivido a otras políticas equivocadas, y también sobrevivirá a ésta.
Pero mi esperanza es que con el tipo de enseñanzas que el Santo Padre ha dado haremos progresos, y el progreso consiste, en última instancia, en mejorar las estadísticas. El verdadero éxito está en que los jóvenes sean capaces de vivir su sexualidad más responsablemente. Cuando las parejas casadas viven su sexualidad de modo más responsable, y cuando, como dije al principio, la familia de Dios se enfrenta al sida como una familia, esto, creo, es una señal de que Dios trabaja en África.
Esta entrevista fue realizada por Mark Riedemann para “Dios llora en la Tierra”, un programa semanal radiotelevisivo producido por la Catholic Radio and Television Network en colaboración con la organización católica Ayuda a la Iglesia Necesitada.

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Más información en www.ain-es.org, www.aischile.cl

viernes, 15 de octubre de 2010

Nada te turbe

Feliz Día de Santa Teresa de Jesús a todos, especialmente a las Carmelitas Misioneras y al Carmelo Misionero Seglar.

miércoles, 7 de abril de 2010

El Papa y el escándalo de la pedofilia

Este artículo es de Joaquín Navarro-Valls, traducción del original italiano publicado en el periódico italiano la La Repubblica, traducido por Juan José García-Noblejas en su blog. Le da un repasito al tema que tan enconadamente ha tomado la prensa de todo color (especialmente el amarillo). No digo más, leanlo con suficiente calma:

En las dos últimas semanas los medios han llenado el espacio público con la dolorosa y destructiva realidad de los casos criminales de pedofilia.

La acusación se ha ido levantando progresivamente como consecuencia de una serie de revelaciones provenientes de diversos países europeos, tocantes a casos de abusos sexuales perpetrados a menores por parte de sacerdotes. Leyendo las informaciones parece incluso que se trate de un “scoop” gigantesco, y que ahora –gracias a estas geniales revelaciones- esté emergiendo un sotobosque podrido en el seno de la Iglesia católica.

Ciertamente, en Austria, en Alemania y en Irlanda, como en casi todos los países en los que hay una presencia consistente de escuelas y organizaciones educativas eclesiásticas, ha habido fenómenos criminales graves de violaciones de la dignidad de la infancia. El hecho es conocido. Y no es casualidad que en el Vía Crucis de 2005, el entonces cardenal Joseph Ratzinger no usara medias palabras cuando revelaba con disgusto: «!Cuánta suciedad hay en la Iglesia! Incluso entre quienes, en el sacerdocio, deberían pertenecer completamente a Jesús. ¡Cuánta soberbia! ¡Cuánta autosuficiencia!». Quizá lo hemos olvidado. Por tanto, se puede sin temor a un desmentido revelar que el problema existe en la Iglesia, es conocido por la Iglesia, y ha sido y será más adelante afrontado con decisión por parte de la misma Iglesia en el futuro.

Con todo, vamos a intentar reflexionar por un momento sobre la manifestación de la pedofilia en sí misma. Desde mi experiencia como médico puedo evidenciar algunos datos importantes, útiles para entender la gravedad y la difusión del problema.

Las estadísticas más acreditadas son elocuentes. Certifican que 1 chica de cada 3 ha sufrido abusos sexuales, y que 1 chico de cada 5 ha sido objeto de actos de violencia. El hecho verdaderamente inquietante, divulgado no sólo en las publicaciones científicas sino incluso en la CNN, nos dice que el porcentaje de quienes –según una muestra representativa de la población- han molestado sexualmente a un niño se mueve entre el 1 y el 5%. Es decir, una cifra impresionante.

Los actos de pedofilia han sido llevados a cabo por parte de los padres o de parientes cercanos. Hermanos, hermanas, madres, “canguros” o tíos, son los abusadores más comunes de los niños. Según el departamento de Justicia estadounidense casi todos los pedófilos acusados por la policía eran varones en un 90% de los casos. Según Diana Russell, el 90% de los abusos sexuales se lleva a cabo por personas que tienen conocimiento directo de las pequeñas víctimas, y permanecen dentro de la complicidad familiar.

Un aspecto destacado, por desgracia, es que en el 60% de los casos de violencia, quienes la sufren tienen menos de 12 años, y en la inmensa mayoría de los casos los abusadores son personas de sexo masculino y con parentesco de sangre con las víctimas.

Estas estadísticas muestran, por tanto, un cuadro claro y más bien amplio de la práctica de la violencia sobre la infancia. Teniendo en cuenta que estos datos se refieren únicamente a los hechos denunciados, patentes o de todos modos conocidos, podemos fácilmente imaginar la magnitud del dramatismo que se esconde tras esta realidad, aún más difundida en países que por razones culturales no consideran nítidamente que esta violencia sea una obscenidad aberrante.

Con esto, dirigir la atención exclusivamente sobre quienes de modo evidente pueden inscribirse en la categoría general de abusadores sexuales, siendo sin embargo sacerdotes, puede ser verdaderamente una desviación del asunto. En este caso, en efecto, el porcentaje desciende hasta convertirse en un fenómeno estadísticamente mínimo.

Cierto que nada podrá apartar los sentimientos y la vergüenza que se siente ante estas revelaciones recientes referidas a la Iglesia, incluso aunque se refieran a hechos sucedidos hace decenios y probablemente cubiertos con gravísimas formas de complicidad. Podemos estar seguros, partiendo de la carta pastoral a Irlanda, de la semana pasada, de que Benedicto XVI tomará todas las medidas que serán necesarias para expeler a los culpables y juzgarlos sobre los crímenes reales cometidos por las personas implicadas.

¿Por qué no debería hacerlo? ¿Qué utilidad tendría eso?

De todos modos, evitemos caer en la trampa de la hipocresía, sobre todo al estilo de la puesta recientemente en escena por el New York Times al referir el caso del reverendo Murphy. Porque ahí, la autora del artículo no valora, ni saca consecuencias, ni señala con relieve adecuado, el hecho de que la policía –que había recibido denuncias al respecto- lo había dejado libre como inocente.

¿Hay algún Estado que ha hecho una investigación en profundidad sobre este tremendo fenómeno, tomando medidas claras y explícitas –incluso preventivas- contra los abusos de pedofilia que hay entre los propios ciudadanos, en las familias, o en las instituciones educativas públicas? ¿Qué otra confesión religiosa se ha movido para desemboscar, denunciar y asumir públicamente el problema, sacándolo a la luz y persiguiéndolo explícitamente?

Evitemos, sobre todo, la insinceridad: la de concentrarnos sobre el limitado número de casos de pedofilia verificados en la Iglesia católica, sin abrir en cambio los ojos ante el drama de la infancia violada y abusada demasiado a menudo y por todas partes, pero sin escándalos.

Si deseamos combatir los delitos sexuales sobre los menores, al menos en nuestras sociedades democráticas, entonces debemos evitar ensuciarnos la conciencia, mirando exclusivamente hacia donde el fenómeno se produce con gravedad moral quizá incluso mayor, pero en medida ciertamente menor.

Antes de poder juzgar a quien hace algo, se debería tener los redaños y la honestidad de reconocer que no se está haciendo lo suficiente. Y procurar hacer algo semejante a lo que está haciendo el Papa. Si no es así, sería mejor dejar de hablar de pedofilia y comenzar a discutir acerca de la fobia furibunda desencadenada contra la Iglesia católica. Esta última acción, en efecto, parece hecha con gran habilidad y con escrúpulo meticuloso en la investigación, y –sin embargo- con evidente mala fe.

martes, 23 de marzo de 2010

Es un tú en ti

La Conferencia Episcopal ha sacado una nueva campaña a favor de la vida y contra el aborto. En este caso, a las habituales pancartas y carteles, ha unido una campaña en internet algo más imaginativa y pensando en las redes sociales. De momento ya ha tenido su tropiezo con la famosa red social tuenti. Al jugar con el nombre de dicha red, tuenti la ha retirado de su web a pesar de haber un contrato firmado entre las partes. ¿Por qué? No se sabe qué intereses o influencias puede haber detrás.
De todas formas la campaña sigue y aquí está la dirección y el vídeo de presentación, no dejen de visitar la web: esuntuenti.com


lunes, 8 de febrero de 2010

La campaña de donativos de Haití

Tras el terremoto de Haití ya las noticias de la devastación humana que ha dejado sobre todo en Puerto Príncipe, la capital, muchas personas y organizaciones han reaccionado con un gran esfuerzo de solidaridad y ayuda.
La Parroquia de Trigueros ha enviado gracias a la generosidad de todos una cantidad cercana a los nueve mil euros, ingresados a través de Cáritas y el Obispado de Huelva. El presidente de la comisión administradora de los fondos del Santo, sugirió hacer una colecta durante la novena para este fin. La hicimos y gracias a esa colecta y a los donativos que depositaron en el cepillo que está al fondo de la parroquia pudimos llegar a esa cantidad, la verdad es que es una buena noticia la reacción generosa de todos.
Nuestro Obispo, D. José, nos había pedido que además de pedir por los que habían sufrido el terremoto, hiciéramos una colecta extraordinaria, cosa que ya hemos cumplido. Esta misma mañana en la radio recordaba él mismo, que el gesto solidario de Cuaresma se destinará a ese fin.
Este año las huchas para el gesto solidario son bajo demanda, hay que pedir el número exacto porque son subvencionadas.
Seguiremos informando sobre el tema.

viernes, 15 de enero de 2010

Haití

Las secuelas del terremoto de Haití son tremendas como se encargan los medios de hacernos saber. Si queremos hacer algo, podemos colaborar con quienes van a enviar ayuda para aliviar el sufrimiento de la población (algunas fotos terribles vistas aquí, gracias a Bacepundit).
Aquí algunas instituciones que pueden servir para ello:

Cáritas Española (Tfno 902 33 99 99) tiene las siguientes cuentas:
SANTANDER 0049-1892-64-2110527931

BBVA 0182-2000-21-0201509050

POPULAR 0075-0001-81-0606839307

BANESTO 0030-1001-38-0007698271

CAJA MADRID 2038-1028-15-6000969697

LA CAIXA 2100-2208-39-0200227099

CECA 2000-0002-20-9100382307

BANCAJA 2077-1277-10-3100146740

CAM 2090-5513-04-0040370409

Y EN LAS CUENTAS DE LAS CÁRITAS DIOCESANAS :

CajaSol Cáritas Diocesana de Huelva 2106-1101-13-1134656536


Ayuda a la Iglesia Necesitada (Tfno 902 636 737):

Banco Popular: 0075 0080 17 0601667548

Indicar referencia TERREMOTO HAITÍ
Manos Unidas

Banco Santander, referencia 'Emergencia Haití' 0049 1892 63 2210525246

Cruz Roja (Tfno 902 222 292) :

BBVA 0182 5906 86 0010022227

Banco Español de Crédito 0030 1001 35 0004707271

Banco Sabadell-Atlántico 0081-0627-34-0001114312

Bankinter 0128-0010-97-0100121395

Caja Madrid 2038-0603-29-6006640085

C.E.C.A. 2000-0002-28-9100510908

Deutsche Bank y Bancorreos 0019-0631-22-4010202020

La Caixa 2100-0600-85-0201960066

Banco Popular 0075-0001-89-0600222267

Banco Santander 0049-0001-53-2110022225

Triodos Bank 1491-0001-21-0010003006

Uno - e 0227-0001-85-0202438590

viernes, 28 de agosto de 2009

Revistas de información religiosa

Con el sugerente nombre de "Vida Nueva" hace años que la revista de información religiosa de PPC acompaña el devenir de la Iglesia. Ha pasado por diferentes fases a lo largo de su historia y ha salido adelante ante empujones de un lado y del otro. Hoy es una revista que aporta información actualizada y de interés sobre lo que pasa en la Iglesia y su relación con la cultura actual. Es curioso que a pesar de existir en España un gran número de revistas de índole religiosa que llegan a miles de personas, no haya ninguna que sea capaz de aparecer periodicamente en los quioscos y haya que recurrir a la subscripción o la compra en librerías especializadas, pero así es.
Recientemente la revista RS21, antes Reinado Social del Sagrado Corazón, fue puesta en manos de José Manuel Vidal, periodista, ex-sacerdote, que quiso imprimirle un talante de información crítico y actual y colocarla en los quioscos con una agresiva campaña de difusión y portadas llamativas. Pero creo que no ha conseguido su propósito a pesar del esfuerzo. No sé si es que no es ese el medio o que una revista que se centra en la crítica sistemática a la propia Iglesia no es lo que un cristiano de a pie comprará mensualmente. La revista ha pasado a llamarse 21 a secas y pueden consultar sus contenidos también en internet
En este sentido, Vida Nueva ha sabido combinar la opinión, a veces crítica y contundente, con la información y la reflexión sosegada manteniendo un aire de actualidad que se agradece.
Los enlaces para que puedan mirar son estos:

domingo, 23 de agosto de 2009

La comunidad de S. Egidio

HAN LOGRADO RESOLVER CONFLICTOS ARMADOS EN MOZAMBIQUE, BURUNDI O GUATEMALA

San Egidio, el brazo diplomático del Vaticano

Los «cascos azules» de Dios, la mano izquierda de la diplomacia vaticana, la ONU del Trastévere, son algunos de los apodos con que es conocida la Comunidad de San Egidio, una organización católica, dirigida por un profesor universitario de Historia del Cristianismo, Andrea Riccardi.


(José Ángel Agejas/ReL) Como toda organización humana, tiene partidarios y no pocos detractores que les acusan de formar un poderoso lobby que se mueve entre poderosos. Lo que nadie puede poner en duda son sus logros a favor de la paz, de los pobres y del ecumenismo. Incluso parlamentarios italianos de todos los partidos políticos firmaron una moción para proponer que la Academia sueca les concediera el Nobel de la Paz en 2002.

En 1968, el prestigioso historiador italiano Andrea Riccardi aún no había cumplido los 20 años y se disponía a fundar la Comunidad de San Egidio. Desde entonces, estos «cascos azules» del Vaticano han logrado resolver diversos conflictos armados en África o Iberoamérica, «obligando» a las partes enfrentadas a firmar una paz duradera. Así ha sido en Mozambique, Burundi o Guatemala. Y es que la relevancia internacional de esta Comunidad ha venido por sus logros a favor de la paz entre los pueblos. El caso de Mozambique se ha convertido ya en el caso paradigmático, pues desde que en 1992 lograran que las partes enfrentadas firmaran la paz, su compromiso con esa nación africana es constante y ha impedido nuevos estallidos de violencia.

De hecho es un caso singular también porque es el único país africano que ha logrado salir definitivamente de un conflicto civil armado, que se prolongó durante más de 16 años. Los acuerdos de paz entre el Gobierno y la oposición armada se firmaron en Roma, gracias a la mediación de la Comunidad de San Egidio. En marzo del año 2001 Andrea Riccardi (en la foto) intervino ante la Asamblea de la República de Mozambique para exigir que se respetaran aquellos acuerdos, en un momento en el que el enfrentamiento entre los dos partidos mayoritarios por denuncias de corrupción electoral, y que provocó enfrentamientos en los que murieron 22 personas, corría serio peligro de degenerar en violencia.

Ayuda para vencer el sida

En Mozambique desarrollan, entre otros, un programa de asistencia a los 160.000 huérfanos que ha provocado el sida. Consiguieron llevar los tratamientos con antirretrovirales conocidos en el Primer Mundo que permitieron que naciera el primer niño sano de una madre enferma de sida. En 1999 lograron mediar entre el Gobierno y la oposición de Burundi para que se reunieran en Tanzania y así seguir con las conversaciones orientadas a conseguir un acuerdo de paz. Tras ocho años de guerra civil, una vez más los «cascos azules» de Dios consiguieron en mayo de 2001 que las partes enfrentadas (a excepción de una formación hutu) firmaran en Roma un acuerdo para poner en práctica los acuerdos de Arusha de otoño de 2000 que no habían sido cumplidos.

Aunque buena parte de sus negociaciones se llevan a cabo en África, también la labor de esta «diplomacia paralela» ha tenido sus frutos en algunos países de Iberoamérica. Al igual que en Mozambique, su mediación permitió acabar con la guerra civil en Guatemala. En el mes de abril de 2003 mediaron con la guerrilla colombiana y consiguieron -sin pago de rescate alguno- la liberación de dos técnicos italianos que llevaban raptados 19 meses. El Papa ha resumido su carisma así: «La amistad vivida con sensibilidad evangélica permite cruzar fronteras y saltar distancias, incluso cuando parecen insuperables -explicó el pontífice-. Se trata de un auténtico arte del encuentro, de una atención cuidadosa por el diálogo, de una pasión amorosa por la comunicación del Evangelio. Esta amistad se convierte en fuerza de reconciliación; una fuerza verdaderamente necesaria en este tiempo dramáticamente marcado por conflictos y enfrentamientos violentos».

40.000 miembros

Este movimiento de laicos agrupa a más de 40.000 personas en 60 países. La oración, la comunicación del Evangelio, la solidaridad con los pobres, el ecumenismo y el diálogo son los cinco pilares de esta «asociación pública de fieles» que tomó el nombre de la iglesia del barrio de Trastévere donde empezaron a reunirse para la oración y a servir a los más necesitados. «Somos una pequeña gran realidad -confiesa Riccardi- compuesta por hombres y mujeres que creen y que trabajan por los pobres en las más diversas latitudes del mundo. Y dentro de la Iglesia sentimos que nuestro papel es el de vivir el Evangelio y de reclamar constantemente la amistad con los últimos y la necesidad del diálogo».

Desde que Juan Pablo II convocara el Encuentro Interreligioso de oración por la Paz en Asís, en 1986, la Comunidad de San Egidio ha mantenido vivo ese espíritu y se ha comprometido a difundir el mensaje de la Paz, convocando desde entonces todos los años un Encuentro Internacional que recordara aquel compromiso de las religiones por la paz. Roma, Varsovia, Malta, Bruselas, Milán, Jerusalén, Venecia, Bucarest, Lisboa. El primero de los encuentros del siglo XXI, que hacía el número 15 desde el primero de Asís, se celebró en Barcelona una semana antes del 11-S, con el lema «Las fronteras del diálogo: religiones y civilización en el nuevo siglo». No habían pasado quince días tras los terribles atentados, cuando ya reunían en Roma una cumbre de líderes cristianos y musulmanes a la que asistieron representantes de las Iglesias católica, ortodoxa, luterana, metodista, además de personajes relevantes del mundo islámico procedentes de Egipto, Arabia Saudí, Emiratos Árabes, Estados Unidos, Argelia, Qatar e Irán.

Publicado el 13 Julio 2009 - 6:25pm

sábado, 22 de agosto de 2009

Irak, el drama que no cesa

Obispos en Iraq: «Lo estamos perdiendo todo»

Los dos obispos católicos en Bagdad, la capital de Iraq, han expresado su preocupación y pesar por la reciente ola de atentados con bombas que han causado 95 muertos y más de 500 heridos. «Con estos actos de violencia lo estamos perdiendo todo», aseguró monseñor Shlemon Warduni, obispo auxiliar caldeo, en una entrevista telefónica concedida a la agencia Catholic News Service. Por su parte, monseñor Jean Sleiman, arzobispo de Bagdad para los católicos de rito latino, aseguró a la misma agencia que todo el mundo está en estado de shock por la violencia. Monseñor Sleiman explica que la iglesia de Nuestra Señora de Fátima en la capital iraquí fue seriamente dañada por la explosión del día 19.

Publicado el 2009-08-22 09:12:00

(CNS/InfoCatólica) Monseñor Shlemon Warduni declaró a CNS que "cuando no hay paz, no podemos rezar, no podemos estudiar, no podemos trabajar; no podemos incluso ni hablar". Los cristianos de Bagdad, aseguró, "están muy tristes a la vez que enfadados".

"Estamos en una terrible situación, así que rezamos al Altísimo para que abra las mentes de todos, para que les de la sabiduría para hacer lo que es mejor para la reconstrucción de Iraq, para su paz y seguridad, para el progreso y el bien de todos los que viven en el país", afirmó monseñor Warduni.

El obispo de rito caldeo apeló a "todo el mundo, en todo el plantea -naciones pequeñas y grandes, organizaciones grandes y pequeñas y al pueblo iraquí también- a que busquen aquello que beneficie a Iraq y sus gentes y no a sus propios intereses". El prelado pidó la reconciliación entre los pueblos de Iraq para que la nación entera se preocupe por el bienestar de los individios y no se guíe por intereses partidistas.

"La paz depende del amor; de que nos amemos unos a otros y hagamos lo mejor los unos por los otros, desechando todo egoísmo", explicó monseñor Warduni, quien a continuación pidió oracione en todo el mundo por Iraq.

En el mismo sentido se produjeron las declaraciones a CNS de monseñor Jean Sleiman, arzobispo para los católicos de rito-latino de Bagdad. "Estamos en estado de shock y el temor a más violencia está por todas partes", afirmó monseñor Sleiman.

El arzobispo explicó que el templo de Nuestra Señora de Fátima en Bagdad fue dañado en las explosiones que tuvieron lugar el pasado día 19 de agosto. Aunque cree que el templo no fue el objetivo del atentado, su azotea fue destruida como consecuencia de las ondas expansivas de las bombas que explotaron en los alrededores.

"La violencia está golpeando a todo el mundo", dijo el arzobispo, quien aseguró que el reto más importante para la Iglesia en estos momentos es levantar el ánimo de los cristianos en Iraq. "Tenemos que empezar de nuevo", declaró el prelado.

viernes, 26 de junio de 2009

Cristianos sin Fronteras

Ya, es cierto que el término "sin fronteras" ha llegado a un punto de vulgarización que se presta a cierto choteo, para qué andar engañándonos. Sin embargo el sentido original de gran familia, de superar cualquier límite físico o mental para ir al encuentro del otro, del que lo necesita, sigue vigente.
Si me apuran podríamos decir que la Iglesia tiene cierta delantera en la idea al definirse como "católica", es decir, universal, para todo el género humano de todos los tiempos y lugares. A quién mejor le viene bien el apelativo que a un cristiano consciente de su misión en la historia.
Esto sirve para presentar un movimiento que se define así, como "Cristianos sin Fronteras".
En su web, entre otras cosas se explican así:

La asociación se apoya en el compromiso de un cristiano que, descubriendo lo que significa el bautismo, comunica a sus compañeros lo que está dispuesto a hacer por la animación misionera de la comunidad formando parte de una asociación. Dice así: "Yo..., pretendiendo con la gracia de Dios, profundizar mi compromiso bautismal con el Señor Jesús en su dimensión misionera evangelizadora, me comprometo con la asociación Cristianos sin Fronteras, según el proyecto de vida que he presentado" Una advertencia, que para nosotros es importante. Nosotros somos solamente una asociación. No somos, no queremos ser comunidad. Cada uno vive su vida cristiana en una comunidad. Nos reunimos desde varias comunidades para trabajar juntos por la animación misionera de esas nuestras y de otras comunidades.

sábado, 20 de junio de 2009

Domingo XII del tiempo ordinario

1 lectura: Job 38,1.8-11.

2 lectura: 2 Corintios 5,14-17.

Evangelio: Marcos 4,35-40.

Después de haber pronunciado el discurso de las parábolas (Mc 4,1-34), Jesús decide pasar con sus discípulos “a la otra orilla” del lago de Galilea, una zona extranjera y pagana. Mientras se dirigen al otro lado del lago, se desata un “fuerte huracán”, que amenazaba con hundir la barca. La tempestad y las grandes olas parecen representar los obstáculos a la difusión del reino más allá de los confines de Israel y, por tanto, a la misión post-pascual de la Iglesia.

Jesús duerme. En la Biblia, el sueño es comparado con la ausencia. El salmista, por ejemplo, exclama: “Despierta, Señor, por qué duermes? Levántate, no nos rechaces para siempre” (Sal 44,24; cf. 35,23; 59,6; 78,65; etc.). Probablemente en el relato de Mc se alude a la situación post-pascual, cuando Jesús parece lejano, como si estuviera muerto. En el mismo evangelio de Mc, la muerte es comparada al sueño (cf. Mc 5,39).

Jesús es despertado por los discípulos. Mc describe el despertar de Jesús con el verbo griego diegèiro, que recuerda su condición actual de resucitado, ausente pero al mismo tiempo presente. Ordena soberanamente a las fuerzas de la naturaleza que se calmen. Su acción evoca el poder de Dios, creador del mundo y liberador de su pueblo, a través del dominio sobre los elementos cósmicos (cf. Sal 65,8; 106,9; etc.). Mc utiliza para el lago, el término “mar”, que en el imaginario popular evocaba el ámbito del caos, del mal y de lo demoníaco.

El grito de los discípulos: “Maestro, ¿no te importa que nos hundamos?”, es interpretado por Jesús, no como una invocación de confianza y de esperanza ante él, sino como temor y falta de fe: “¿Por qué sois tan cobardes? ¿Aún no tenéis fe?” (v. 40). Para Jesús, el miedo se opone a la fe. Aunque él está con ellos, los discípulos dudan de su presencia salvadora.

El relato concluye con la pregunta final de los discípulos: “¿Pero, quién es éste? ¡Hasta el viento y las aguas le obedecen!” (v. 41). A pesar de estar con él, desde hace mucho tiempo, no le conocen. Marcos, que ha anticipado la identidad de Jesús desde el inicio del evangelio como Mesías e Hijo de Dios (Mc 1,1), invita al lector a confrontar su propia fe en Jesús, que como Señor domina las fuerzas hostiles al reino de Dios, y como Resucitado, está presente con su eficacia salvadora en medio de las tensiones y conflictos de la historia.

De Debarim.it


Una vez más la palabra nos ayuda a interpretar nuestras dificultades para vivir la fe y transmitirla en el mundo de hoy. Frente a los obstáculos sólo nos queda la confianza.

viernes, 19 de junio de 2009

Vicente Ferrer

Ha muerto Vicente Ferrer, su historia es la histora de una pasión por ayudar a los necesitados. Como la Madre Teresa, la pobreza le habló con la voz de Cristo y él entendió que debía dedicarse a ellos de forma permanente. Su lucha y sus esfuerzos son un ejemplo para todos y nos recuerdan a todas las personas, misioneros y laicos, que dan lo mejor de sí mismo allá donde hace falta.
Mientras muchos hacen de esto un tema ideológico yo me limitaría hoy a recordar aquel pasaje del Nuevo Testamento que está en la raiz del compromiso de cualquier cristiano, 1ª Cor 13, 1-3:

1 Ya podría yo hablar las lenguas de los hombres y de los ángeles; si no tengo amor, no soy más que un metal que resuena o unos platillos que aturden.

2 Ya podría tener el don de predicación y conocer todos los secretos y todo el saber; podría tener una fe como para mover montañas; si no tengo amor, no soy nada.

3 Podría repartir en limosnas todo lo que tengo y aun dejarme quemar vivo; si no tengo amor, de nada me sirve.

viernes, 5 de junio de 2009

Fast

Mi carpeta de marcadores o favoritos está repleta de webs, blogs, foros y similares que he ido recopilando en las diferentes singladuras por internet. Ya sabés, entras a ver una cosa puntual y acabas sin saber como en webs que ni sospechabas que podían existir. Creo que debo compartir algo de lo que voy descubriendo contigo, así que hoy es la Revista FAST. Dicho de otro modo: "Fe, Arte, Solidaridad y Tú". Y como los autores se presentan mejor de lo que yo puedo hacerlo, dejemos que lo hagan (desde hoy estará también en el blogroll que aparece en la columna derecha):

FAST significa “Fe, Arte, Solidaridad y Tú”. Se trata de una revista, o de un blog (o más bien las dos cosas) en donde queremos ofrecer reflexiones, opiniones, noticias sobre lo que sucede más allá de nuestro ombligo. Trataremos de compartir nuestra visión de esa realidad, lo poco o mucho que podemos aportar, lo que mucha gente solidaria está haciendo por cambiarla, lo que la fe cristiana nos impulsa a hacer por los demás, lo que nosotros y otros creyentes tratamos de ofrecer en clave de gratuidad y solidaridad, desde el arte y otras muchas expresiones e iniciativas. Somos un pequeño grupo de creyentes (religiosos, laicos, sacerdotes) que trata de profundizar en la fe, de proponerla positivamente a la sociedad, de acercar la Buena Noticia a la gente desde la plataforma de internet. En nuestra web tratamos de reflexionar sobre lo que ocurre en nuestro mundo, en nuestra Iglesia Católica, apoyar aquellas iniciativas que promueven los valores del Evangelio y a la vez ser críticos con aquello que no construye fraternidad ni Reino de Dios.

miércoles, 3 de junio de 2009

El Espíritu Santo es el alma de la Iglesia

Benedicto XVI: "El Espíritu Santo es el alma de la Iglesia"

Intervención con motivo del Regina Caeli

CIUDAD DEL VATICANO, domingo, 31 mayo 2009 (ZENIT.org).- Publicamos las palabras que pronunció Benedicto XVI este domingo de Pentecostés antes y después de rezar la oración mariana del Regina Caeli.

* * *

Queridos hermanos y hermanas:

La Iglesia esparcida por todo el mundo revive hoy, solemnidad de Pentecostés, el misterio de su propio nacimiento, del propio "bautismo" en el Espíritu Santo (Cf. Hechos 1, 5), acaecido en Jerusalén, cincuenta días después de la Pascua, precisamente en la fiesta judía de Pentecostés. Jesús, resucitado, había dicho a los apóstoles: "permaneced en la ciudad hasta que seáis revestidos de poder desde lo alto" (Lucas 24, 49). Esto sucedió de manera sensible en el Cenáculo, mientras todos estaban reunidos en oración con María, Virgen Madre. Como podemos leer en los Hechos de los Apóstoles, de repente, aquel lugar quedó invadido por un viento impetuoso, y lenguas como de fuego se posaron sobre cada uno de los presentes. Los apóstoles salieron entonces y comenzaron a proclamar en varios idiomas que Jesús es el Cristo, el Hijo de Dios, muerto y resucitado (Cf. Hechos 2, 1-4). El Espíritu Santo, que con el Padre y el Hijo creó el universo, que guió la historia del pueblo de Israel y habló por medio de los profetas, que en la plenitud de los tiempos cooperó en nuestra redención, en Pentecostés bajó sobre la Iglesia naciente y la hizo misionera, enviándola a anunciar a todos los pueblos la victoria del amor divino sobre el pecado y sobre la muerte.

El Espíritu Santo es el alma de la Iglesia. ¿Sin Él a qué quedaría reducida? Sería ciertamente un gran movimiento histórico, una compleja y sólida institución social, quizá una especie de agencia humanitaria. Y, en realidad, así la consideran quienes la ven fuera de una perspectiva de fe. Sin embargo, en su verdadera naturaleza y también en su más auténtica presencia histórica, la Iglesia es incesantemente modelada y guiada por el Espíritu de su Señor. Es un cuerpo vivo, cuya vitalidad es precisamente fruto del invisible Espíritu divino.

Queridos amigos: este año, la solemnidad de Pentecostés cae en el último día del mes de mayo, en el que habitualmente se celebra la hermosa fiesta mariana de la Visitación. Este hecho nos invita a dejarnos inspirar y como instruir por la Virgen María, quien fue protagonista de ambos acontecimientos. En Nazaret, recibió el anuncio de su singular maternidad e inmediatamente después de haber concebido a Jesús por obra del Espíritu Santo, el mismo Espíritu de amor la llevó a acudir en ayuda de su anciana pariente Isabel, quien había llegado al sexto mes de un embarazo, que también fue prodigioso. La joven María, que lleva en su seno a Jesús y sin pensar en sí misma sale en ayuda del prójimo, es una imagen estupenda de la Iglesia en la perenne juventud del Espíritu, de la Iglesia misionera del Verbo encarnado, llamada a llevarlo al mundo y a testimoniarlo especialmente en el servicio de la caridad. Invoquemos, por tanto, la intercesión de María Santísima para que alcance para la Iglesia de nuestro tiempo la gracia de ser reforzada por el Espíritu Santo. Que de manera particular sientan la presencia confortante del Paráclito las comunidades eclesiales que sufren persecución en el nombre de Cristo, para que participando en sus sufrimientos, reciban en abundancia el Espíritu de la gloria (Cf. 1 Pedro 4, 13-14).

[Tras rezar el Regina Caeli, el Papa saludó a los peregrinos. En italiano, dijo:]

En estos días, los jóvenes de los Abruzos se están reuniendo en gran número alrededor de la Cruz de la Jornada Mundial de la Juventud, llevada en peregrinación en su región por un grupo de voluntarios enviados por el Centro Internacional Juvenil San Lorenzo de Roma. En comunión con los jóvenes de esa tierra duramente golpeada por el terremoto, pedimos a Cristo muerto y resucitado que infunda sobre ellos su Espíritu de consuelo y de esperanza. Extiendo mi saludo a todos los jóvenes italianos que hoy, en las respectivas diócesis, se reúnen para concluir con sus obispos el trienio del Ágora. Recuerdo con alegría los inolvidables acontecimientos que han marcado estos tres años: el encuentro, en Loreto, septiembre de 2007, y la Jornada de Sydney en julio pasado. Queridos jóvenes italianos, con la fuerza del Espíritu Santo, ¡sed testigos del Señor resucitado".

[En español, dijo:]

Saludo con afecto a los fieles de lengua española, en particular a los peregrinos de la Acción Católica de Jóvenes, de Córdoba. En el evangelio de las vísperas de esta solemnidad de Pentecostés, Jesús nos hacía esta invitación: "El que tenga sed, que venga a mí; el que cree en mí que beba" (Jn 7, 37). Acudamos a la fuente de su Corazón, de donde mana el torrente de agua viva: el Espíritu Santo Paráclito. Invoquemos la intercesión de la Virgen María, para que brille sobre nosotros el esplendor de la gloria de Dios, que es el Espíritu, y nos veamos fortalecidos los que hemos sido regenerados por la gracia del Bautismo. ¡Feliz Domingo!

[Traducción del original italiano realizada por Jesús Colina

© Copyright 2009 - Libreria Editrice Vaticana]