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miércoles, 28 de septiembre de 2016

Una medicina para Venezuela

Llega a nuestra parroquia el siguiente correo electrónico, aunque podemos haber olvidado lo que fue está campaña, aportamos nuestro granito de arena:

"Muy estimados Párrocos y parroquianos de la Diócesis de Huelva, en especial parroquias de:

- Parroquia Paterna del Campo / Escacena del Campo – Huelva. PÁRROCO: D. Rufino Diego López Muñoz
- Parroquia Santa Teresa de Jesús – Huelva. PÁRROCO D. CELESTINO GÓMEZ JALDÓN
- Hermandad de Las Tres Caídas de Huelva
- Parroquia de Cala– Huelva: José Ángel Romero Pérez
- Parroquia de Santiago el Mayor, Arroyos Molinos de León – Huelva. D. José Ángel Romero Pérez
 - Parroquias de Alájar, Fuente Heridos, Los Marines y Linares de la Sierra de Huelva: D. Manuel Beltrán Borrero
- Parroquia de Aljaraque– Huelva. PÁRROCO P. EMILIO RODRÍGUEZ CLAUDIO, OSA.
- Parroquia de Trigueros– Huelva. PÁRROCO D. RAFAEL BENÍTEZ ARROYO
- Cáritas Parroquia Mayor San Pedro– Huelva. PÁRROCO D. JOSÉ ARTURO DOMÍNGUEZ ASENSIO
- Parroquia de la Inmaculada Concepción. PÁRROCO D. DIEGO CAPADO
- Pastoral Migraciones: D. Emilio Muñoz
- Casa de la Iglesia
- Parroquia San Sebastián: Párroco D. José Antonio Omist
- Secretariado Pastoral de la Salud: D. Manuel Díaz Muñoz

Una vez realizada la Jornada de "Una Medicina para Venezuela", en este correo quiero ser portavoz del agradecimiento de parte de las familias y personas que han recibido vuestra colaboración. Me hubiese gustado agradecer personalmente en las Parroquias, pero he sido trasladada a Oviedo nada más regresar de Venezuela. Por tal razón os envío por este medio fotos y en casa de la Iglesia he dejado fotocopias de cartas de agradecimientos que me entregaron y que no pude escanear...

Aunque se dificultó un poco el envío y recepción de las medicinas, gracias a Dios, logramos enviarlas con unas agencias y respecto a la recepción de las 26 cajas en Venezuela, excepto 12 cajas que tuvimos que sacar de aduana de noche y pasando no pocas dificultades por parte de las autoridades competentes, los aproximadamente 380 Kgs. de medicinas las recibimos y se han ido donando en el Estado Vargas, Lara y Falcón a través de las Misioneras Eucarísticas de Nazaret, de miembros de la Unión Eucarística Reparadora y de Cáritas parroquial, y ambulatorios de comunidades de vecinos o en caso de las familias de mi pueblo y  otras localidades de Falcón yo personalmente.

Para la entrega de medicinas allí en Venezuela, tuvimos que trabajar muy silenciosamente, ya que como sabéis por decreto presidencial están prohibidas las donaciones a Venezuela e incluso el traslado en el interior del país de medicinas y alimentos, de modo que actuamos en el mayor secreto posible, lo cual ha hecho que no tengamos fotografías de todos y que no podamos publicarlas, de momento, en las redes públicamente (lo haremos poco a poco), ya que podemos traerles complicaciones por "contrabando" a las Misioneras Eucarísticas de Venezuela e Instituciones y médicos que nos están apoyando en esta Campaña, que continúa abierta... no obstante, pese a muchos inconvenientes, la Iglesia en Venezuela y las distintas ONG´s trabajan de este modo y gracias a Dios con nuestros pequeños granitos de arena y vuestra generosidad y oración, si bien no solucionamos el problema, somos testigos de esperanza de parte de los cristianos y hombres de buena voluntad para nuestros hermanos tan necesitados en estos momentos en tan golpeado país.

No os podéis imaginar la alegría, consuelo y esperanza encendida en las distintas personas que han recibido la ayuda, su reacción de gratitud es inmensa y quiero que la sintáis, allí tenéis mucha gente que os tienen presente en sus oraciones aún en medio de las dificultades y os agradecerá toda la vida tan hermoso gesto de solidaridad y testimonio de que podemos ser mejores y que aún existen personas de buena voluntad que no sólo ayudan materialmente, sino que con su iniciativa son profetas que denuncian las injusticias e implantan la verdad y la generosidad de la entrega y la unidad entre los hombres, sean del color, dela opinión política, de la religión o de la raza que sean. Mil gracias, como dicen allí, se les agradece hasta el cielo.... muy mucho....  atenta si me envían más fotos, unidos en oración, Hª Mª Nadine, men ."

















sábado, 15 de octubre de 2011

Día de Santa Teresa



"Dios no ha de forzar nuestra voluntad; toma lo que le damos; mas no se da a sí del todo
hasta que nos damos del todo".
(Santa Teresa de Jesús)

viernes, 30 de septiembre de 2011

La Iglesia y el Cuerno de África

Estoy teniendo un interesante debate con algúnos jóvenes en el tuenti y eso ha provocado que hoy traiga esta información. Son cosas que no serán noticia en la prensa o la televisión. Como mucho apareceran en un breve y desaparecerá rápido. Para compensar después pondrán cualquier infamia contra la Iglesia para no dejar de parecer modernos. Ya sabemos cómo funciona. Pero las cosas son como son, libérate de los prejuicios, busca la verdad.

Reportaje de Vida Nueva publicado el 02.09.2011
Los misioneros se enfrentan a la peor hambruna de los últimos 60 años

JOSÉ CARLOS RODRÍGUEZ SOTO | Sucedió durante la manifestación anti-Papa en Madrid en agosto. Ante las cámaras, una indignada atacó a los jóvenes de la JMJ con unas palabras no exentas de retintín: “Lo mejor que podrían hacer todos estos chicos es irse al cuerno… de África”. A 5.000 kilómetros de allí, en Addis Abeba, el padre Julio Ocaña, frente al televisor en la casa provincial de los misioneros combonianos al final de una agotadora jornada de trabajo, se revolvió en su silla.

Recordó a sus amigos canadienses Mark y Maggie Banga, con quienes acababa de hablar: “Ellos participaron en la JMJ de Toronto y descubrieron allí su doble vocación, al matrimonio y a la vida misionera. Tras algunos años de preparación y ocho meses estudiando la lengua amárica, ahora viven en Awasa, en el sur de Etiopía, donde ella trabaja como médico en un hospital de las hermanas franciscanas y él coordina cinco proyectos nuestros para hacer frente a la hambruna que sufre esta región”, dice el P. Ocaña por correo electrónico.

“Me acordé también de los 26 jóvenes etíopes que estaban en Madrid, representando a muchos miles de jóvenes católicos africanos y de otros lugares del mundo que se han quedado en Etiopía y otros países de este Cuerno de África dedicando sus energías a ayudar a los desfavorecidos gracias a las ayudas que llegan de muchos lugares, incluido el Vaticano”, concluye este misionero español. Él mismo, llegado a África con 23 años en 1990, representa a muchos jóvenes anónimos que un día decidieron dedicar a este continente no un año ni dos, sino toda una vida.

Etiopía es uno de los países afectados por la hambruna más severa que esta región africana ha visto desde hace 60 años: “Nuestras escuelas y clínicas se encuentran al borde de sus capacidades, y tenemos que dar prioridad a las personas más vulnerables: mujeres embarazadas y lactantes, primero, y a continuación niños desnutridos y ancianos”, dice el P. Ocaña.

Algo más que sequía

La causa de situaciones como esta y otras parecidas en Etiopía, Kenia, Yibuti y sobre todo Somalia hay que buscarla en la ausencia de lluvias en los últimos 18 meses. En muchos lugares han llegado tarde, y están siendo más escasas e irregulares de lo habitual.

Pero, como declaraba hace poco Giorgio Bertin, obispo de Yibuti y administrador apostólico de Mogadiscio (Somalia), “esta tragedia no es solo consecuencia de la sequía, sino sobre todo de problemas humanos y de la anarquía que sacude la región”.

También hay que recordar que durante los últimos años, muchos alimentos básicos han visto incrementado su precio en un 150% en los mercados internacionales, que han convertido la comida en objeto de especulación financiera.

La Iglesia católica en España ha reaccionado de forma rápida a esta emergencia. Manos Unidas ha enviado ya 640.000 euros, repartidos en trece proyectos de emergencia en Somalia, Etiopía y Kenia. Las aportaciones de Cáritas Española durante julio y agosto de este año alcanzan una cifra nada despreciable: 1.441.000 euros, además de lo mucho que se ha enviado a estas zonas en meses anteriores y de lo que se sigue recaudando. Si se sumaran los envíos de las Cáritas de otros países se sobrepasarían los 10 millones con creces.

Estas y otras aportaciones financian proyectos –algunos de emergencia, otros más a largo plazo– que intentan paliar los efectos de esta tragedia. El comboniano español Daniel Villaverde, desde su misión de Marsabit (norte de Kenia), es uno de los que trabajan a pie de obra: “Siempre ha habido sequías y hambrunas cíclicas en estas zonas áridas, pero en los últimos años son más duraderas y devastadoras debido al cambio climático, la tala de árboles y el pastoreo excesivo”.

Proyectos a corto y largo plazo

Villaverde trabaja, con la diócesis y otros organismos internacionales, en “soluciones de emergencia como la distribución de alimentos y de agua potable, dando prioridad a la gente más pobre”. En su opinión, “las soluciones a largo plazo son más difíciles en esta zona porque no hay ningún río permanente, y el lago Paradise, en el centro de la reserva nacional del monte Marsabit, está ahora completamente seco”.

Muy parecida es la experiencia del padre Franco Cellana, provincial de los misioneros de la Consolata en Kenia: “Esta mañana, mientras recorríamos los caminos en coche, los niños nos perseguían con bidones de plástico pidiéndonos agua. Hemos repartido la que llevábamos y les prometimos que intentaríamos ayudarles”.

Los misioneros de la Consolata llevan un programa de reparto de alimentos básicos comprados gracias a grupos católicos de Italia y a las Cáritas de España y Alemania. “No importa si no llegamos a todos. Será una gota en el océano, pero una simiente de bien y de consuelo cae en el terreno del sufrimiento”, comenta.

Cómo colaborar con el Cuerno de África

Manos Unidas (SOS Cuerno de África). Banco Popular: 0075 0001 85 0606786759
Cáritas Española (Emergencia Cuerno de África). Banco de Santander: 0049 1892 64 2110541080
Misioneros Combonianos (Hambruna Cuerno de África). Banesto: 0030 1459 09 0000056271
Misioneros de la Consolata (Emergencia Cuerno de África). Banco Popular: 0075 0001 89 0603882903.

viernes, 24 de junio de 2011

"Corpus Christi"

  • Primera lectura: Dt 8, 2-3. 14b-16a. “Te alimentó con el maná, que tú no conocías ni conocieron tus padres”.
  • Salmo 147: “Glorifica al Señor, Jerusalén”.
  • Segunda lectura: 1Co 10, 16-17. “El pan es uno, y así nosotros, aunque somos muchos, formamos un solo cuerpo”.
  • Evangelio: Jn 6, 51-58. “Mi carne es verdadera comida y mi sangre es verdadera bebida”.

«Yo soy el pan vivo que ha bajado del cielo; el que coma de este pan vivirá para siempre. Y el pan que yo daré es mi carne por la vida del mundo». Disputaban los judíos entre sí: «¿Cómo puede este darnos a comer su carne?».
Entonces Jesús les dijo: «En verdad, en verdad os digo: si no coméis la carne del Hijo del hombre y no bebéis su sangre, no tenéis vida en vosotros. El que come mi carne y bebe mi sangre tiene vida eterna, y yo lo resucitaré en el último día. Mi carne es verdadera comida, y mi sangre es verdadera bebida. El que come mi carne y bebe mi sangre habita en mí y yo en él. Como el Padre que vive me ha enviado, y yo vivo por el Padre, así, del mismo modo, el que me come vivirá por mí. Este es el pan que ha bajado del cielo: no como el de vuestros padres, que lo comieron y murieron; el que come este pan vivirá para siempre».
VER

En el momento del “Ver” del tema 3 del Itinerario de Formación Cristiana de Adultos “Ser cristianos en el corazón del mundo”, una de las preguntas es: “¿En qué suelen poner su felicidad las personas de mi propio ambiente o de la sociedad en general? Aporta un hecho concreto”. Y uno de los participantes apuntó que, para sus padres, la felicidad era poder reunir todos los domingos a su familia, hijos y nietos, para comer juntos, ya que con la “excusa” de estar con los padres también se relacionaban entre ellos, compartiendo no sólo el alimento sino “la vida”, lo trivial y los temas serios... Y que esa reunión familiar hacía que los lazos entre ellos fuesen muy estrechos.

JUZGAR

La semana pasada, con la fiesta de la Santísima Trinidad, poníamos el ejemplo de la Familia Dios, integrada por el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo, y que estábamos invitados a formar parte de esa Familia de un modo íntimo, pleno. Y hoy, en esta solemnidad de Corpus Christi, podemos ver que la felicidad de la Familia Dios, del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, es reunirnos en torno a su mesa para compartir nuestra vida: «El Padre que vive me ha enviado y yo vivo por el Padre; del mismo modo, el que me come vivirá por mí». Y en estas palabras empezamos a vislumbrar que su objetivo es que lleguemos a la mayor intimidad, y para llegar a esa intimidad profunda, el Hijo se hace alimento: «Mi carne es verdadera comida y mi sangre es verdadera bebida. El que come mi carne y bebe mi sangre habita en mí y yo en él».

Y ante estas palabras, es lógico que nos surja la misma pregunta que se hicieron los judíos: «¿Cómo puede éste darnos a comer su carne?» Es una de las grandes cuestiones de la que la reflexión teológica ha dado razones a lo largo de la historia. Pero, como en el caso de la Santísima Trinidad, nos encontramos ante una cuestión experiencial más que ante una cuestión filosófico-teológica.

De ahí que Jesús no responda directamente a esa pregunta, porque lo más importante no es el “cómo”, sino el significado y las consecuencias de esa experiencia de “comerle a Él”: «Yo soy el pan vivo que ha bajado del cielo: el que come de este pan vivirá para siempre... si no coméis la carne del Hijo del Hombre y no bebéis su sangre no tenéis vida en vosotros. El que come mi carne y bebe mi sangre tiene vida eterna, y yo lo resucitaré en el último día». La felicidad de Dios es que comamos con Él, que “le comamos”, para poder resucitar y vivir eternamente con Él.

Y desde esta experiencia de encuentro íntimo y profundo, se irán estrechando nuestros lazos, no sólo con la Familia Dios, sino también con la gran familia de Dios que es la Iglesia. Porque como hemos escuchado en la 2ª lectura, comer el cuerpo y beber la sangre de Cristo no sólo repercute en nosotros individualmente: «El cáliz... ¿no nos une a todos en la sangre de Cristo? Y el pan... ¿no nos une a todos en el cuerpo de Cristo? El pan es uno, y así nosotros, aunque somos muchos, formamos un solo cuerpo, porque comemos todos del mismo pan». Y ahí también está nuestra felicidad.

ACTUAR

Podemos hoy hacernos la pregunta del principio: ¿En qué suelo poner mi felicidad? ¿Qué lugar ocupa Dios? ¿Qué lugar ocupa la participación en la mesa de Dios? ¿Soy consciente de lo que significa la Eucaristía, de las consecuencias de comer el Cuerpo de Cristo y beber Su Sangre, tanto para mí individualmente, como para el conjunto de la Iglesia? ¿Eso me hace feliz?

Al comenzar la celebración hemos dicho en la oración colecta: “Te pedimos nos concedas venerar de tal modo los sagrados misterios de tu Cuerpo y de tu Sangre, que experimentemos constantemente en nosotros el fruto de tu redención”. Y la 1ª lectura nos decía: «Recuerda el camino que el Señor tu Dios te ha hecho recorrer... No sea que te olvides del Señor tu Dios». Recordemos hoy que la felicidad de Dios es que nos reunamos con Él y compartamos su mesa. Que no se nos olvide, que nunca faltemos a este sagrado convite, que lo vivamos en comunidad, sintiéndonos unidos como Iglesia, en familia, para tener vida en nosotros, ya ahora, y un día vida eterna, la mayor felicidad que podemos aspirar y a la que estamos llamados porque Dios mismo nos invita.

lunes, 7 de junio de 2010

Un simple sacerdote

El misionero salesiano Martín Lasarte escribió esta carta al New York Times en pleno apogeo de su campaña contra la Iglesia y contra el Papa por los escándalos de pederastia. Hay que recordar la insistencia del periódico en volver a sacar una y otra vez en portada los mismos casos y en la insinuación de acusaciones sin fundamento contra el Papa.

Querido hermano y hermana periodista:

Soy un simple sacerdote católico. Me siento feliz y orgulloso de mi vocación. Hace veinte años que vivo en Angola como misionero.
Me da un gran dolor por el profundo mal que personas que deberían de ser señales del amor de Dios, sean un puñal en la vida de inocentes. No hay palabra que justifique tales actos. No hay duda que la Iglesia no puede estar, sino del lado de los débiles, de los más indefensos. Por lo tanto todas las medidas que sean tomadas para la protección, prevención de la dignidad de los niños será siempre una prioridad absoluta.

Veo en muchos medios de información, sobre todo en vuestro periódico la ampliación del tema en forma morbosa, investigando en detalles la vida de algún sacerdote pedófilo. Así aparece uno de una ciudad de USA, de la década del 70, otro en Australia de los años 80 y así de frente, otros casos recientes… Ciertamente ¡todo condenable! Se ven algunas presentaciones periodísticas ponderadas y equilibradas, otras amplificadas, llenas de preconceptos y hasta odio.

¡Es curiosa la poca noticia y desinterés por miles y miles de sacerdotes que se consumen por millones de niños, por los adolescentes y los más desfavorecidos en los cuatro ángulos del mundo! Pienso que a vuestro medio de información no le interesa que yo haya tenido que transportar, por caminos minados en el año 2002, a muchos niños desnutridos desde Cangumbe a Lwena (Angola), pues ni el gobierno se disponía y las ONG’s no estaban autorizadas; que haya tenido que enterrar decenas de pequeños fallecidos entre los desplazados de guerra y los que han retornado; que le hayamos salvado la vida a miles de personas en Moxico mediante el único puesto médico en 90.000 km2, así como con la distribución de alimentos y semillas; que hayamos dado la oportunidad de educación en estos 10 años y escuelas a más de 110.000 niños... No es de interés que con otros sacerdotes hayamos tenido que socorrer la crisis humanitaria de cerca de 15.000 personas en los acuartelamientos de la guerrilla, después de su rendición, porque no llegaban los alimentos del Gobierno y la ONU. No es noticia que un sacerdote de 75 años, el P. Roberto, por las noches recorra las ciudad de Luanda curando a los chicos de la calle, llevándolos a una casa de acogida, para que se desintoxiquen de la gasolina, que alfabeticen cientos de presos; que otros sacerdotes, como P. Stefano, tengan casas de pasaje para los chicos que son golpeados, maltratados y hasta violentados y buscan un refugio. Tampoco que Fray Maiato con sus 80 años, pase casa por casa confortando los enfermos y desesperados. No es noticia que más de 60.000 de los 400.000 sacerdotes, y religiosos hayan dejado su tierra y su familia para servir a sus hermanos en una leprosería, en hospitales, campos de refugiados, orfanatos para niños acusados de hechiceros o huérfanos de padres que fallecieron con Sida, en escuelas para los más pobres, en centros de formación profesional, en centros de atención a seropositivos… o sobretodo, en parroquias y misiones dando motivaciones a la gente para vivir y amar.

No es noticia que mi amigo, el P. Marcos Aurelio, por salvar a unos jóvenes durante la guerra en Angola, los haya transportado de Kalulo a Dondo y volviendo a su misión haya sido ametrallado en el camino; que el hermano Francisco, con cinco señoras catequistas, por ir a ayudar a las áreas rurales más recónditas hayan muerto en un accidente en la calle; que decenas de misioneros en Angola hayan muerto por falta de socorro sanitario, por una simple malaria; que otros hayan saltado por los aires, a causa de una mina, visitando a su gente. En el cementerio de Kalulo están las tumbas de los primeros sacerdotes que llegaron a la región… Ninguno pasa los 40 años.

No es noticia acompañar la vida de un Sacerdote “normal” en su día a día, en sus dificultades y alegrías consumiendo sin ruido su vida a favor de la comunidad que sirve.

La verdad es que no procuramos ser noticia, sino simplemente llevar la Buena Noticia, esa noticia que sin ruido comenzó en la noche de Pascua. Hace más ruido un árbol que cae que un bosque que crece.

No pretendo hacer una apología de la Iglesia y de los sacerdotes. El sacerdote no es ni un héroe ni un neurótico. Es un simple hombre, que con su humanidad busca seguir a Jesús y servir sus hermanos. Hay miserias, pobrezas y fragilidades como en cada ser humano; y también belleza y bondad como en cada criatura…

Insistir en forma obsesionada y persecutoria en un tema perdiendo la visión de conjunto crea verdaderamente caricaturas ofensivas del sacerdocio católico en la cual me siento ofendido.

Sólo le pido amigo periodista, busque la Verdad, el Bien y la Belleza. Eso lo hará noble en su profesión.

En Cristo,
P. Martín Lasarte sdb

lunes, 1 de marzo de 2010

Gesto Solidario

Según un comunicado enviado desde la Vicaría General, "el Obispo de Huelva, en nombre de la Iglesia diocesana, con motivo del terremoto que ha asolado al pueblo haitiano, agradece al Señor los múltiples gestos de ayuda y de solidaridad que, hasta el momento, se han venido prestando, y , al mismo tiempo, hace una llamada a los católicos y personas de buena voluntad de la Diócesis para que continúen ayudando generosamente a la población sufriente de Haití. Con este fin, establecemos lo siguiente:

* Que en todas las parroquias y demás comunidades cristianas se ofrezcan oraciones y sufragios por el eterno descanso de los difuntos, por el alivio y pronta recuperación de los heridos y por el consuelo de cuantos sufren tales consecuencias.
* Que se realice en todas las parroquias y comunidades cristianas una colecta de carácter extraordinario.
* El gesto solidario, programado para la Cuaresma en toda la Diócesis, se destina al pueblo haitiano. Para lo cuál, como ya ocurriera en la Cuaresma del pasado año, se repartirán unas huchas para las familias, desde las distintas parroquias, a fin de unir el itinerario de Cuaresma, con el Gesto Solidario, acompañando a estas huchas unas hojas con propuestas de oraciones y jaculatorias.
* Todos los donativos y demás aportaciones se canalizarán a través de Cáritas Diocesana, Manos Unidas, y Obispado.(*).

De todo esto, pedido a finales de enero, nos resta por hacer en la parroquia de Trigueros el Gesto Solidario, lo demás, como ya saben, ha sido llevado a cabo. Estamos a la espera de saber si será necesario algún gesto de solidaridad con el pueblo chileno en estos momentos de dificultad que están viviendo.

lunes, 8 de febrero de 2010

La campaña de donativos de Haití

Tras el terremoto de Haití ya las noticias de la devastación humana que ha dejado sobre todo en Puerto Príncipe, la capital, muchas personas y organizaciones han reaccionado con un gran esfuerzo de solidaridad y ayuda.
La Parroquia de Trigueros ha enviado gracias a la generosidad de todos una cantidad cercana a los nueve mil euros, ingresados a través de Cáritas y el Obispado de Huelva. El presidente de la comisión administradora de los fondos del Santo, sugirió hacer una colecta durante la novena para este fin. La hicimos y gracias a esa colecta y a los donativos que depositaron en el cepillo que está al fondo de la parroquia pudimos llegar a esa cantidad, la verdad es que es una buena noticia la reacción generosa de todos.
Nuestro Obispo, D. José, nos había pedido que además de pedir por los que habían sufrido el terremoto, hiciéramos una colecta extraordinaria, cosa que ya hemos cumplido. Esta misma mañana en la radio recordaba él mismo, que el gesto solidario de Cuaresma se destinará a ese fin.
Este año las huchas para el gesto solidario son bajo demanda, hay que pedir el número exacto porque son subvencionadas.
Seguiremos informando sobre el tema.