Este blog pretende ser un medio de comunicación de la Parroquia, de todos los que la formamos. Quiere ser un lugar de encuentro también en este mundo virtual que nos permita intercambiar información y opinión.
jueves, 3 de noviembre de 2016
Decálogo del catequista de la misericordia
1. El catequista anuncia, a ejemplo de san Pablo, lo esencial de la fe, el primer anuncio, que “el Señor Jesús ha resucitado, el Señor Jesús te ama, ha dado su vida por ti; resucitado y vivo, está a tu lado y te espera todos los días”, y “te ama personalmente”.
2. El catequista de la misericordia sabe que “a Dios-Amor se le anuncia amando: no a fuerza de convencer, nunca imponiendo la verdad, ni mucho menos aferrándose con rigidez a alguna obligación religiosa o moral”.
3. El catequista de la misericordia no es ni mundano ni estrábico, porque no se queda en la apariencia ni es indiferente, a diferencia de quien “mira con deferencia a las personas famosas, de alto nivel, admiradas por el mundo, y aparta la vista de tantos Lázaros de ahora, de los pobres y los que sufren, que son los predilectos del Señor”.
4. El catequista de la misericordia construye la historia saliendo de sí mismo, porque “a Dios se le anuncia encontrando a las personas, teniendo en cuenta su historia y su camino”.
5. El catequista de la misericordia anuncia a Cristo “a través del testimonio sencillo y veraz, con la escucha y la acogida, con la alegría que se difunde”, porque “el Señor no es una idea, sino una persona viva”.
6. El catequista de la misericordia anuncia a Cristo con alegría y con coherencia: “No se anuncia bien a Jesús cuando se está triste; tampoco se transmite la belleza de Dios haciendo solo bonitos sermones”.
7. El catequista de la misericordia anuncia a Cristo en la caridad y con creatividad: “Al Dios de la esperanza se le anuncia viviendo hoy el Evangelio de la caridad, sin miedo a dar testimonio de él incluso con nuevas formas de anuncio”.
8. El catequista de la misericordia anuncia a Cristo con humildad y servicialidad, pues “como servidores de la palabra de Jesús, estamos llamados a no hacer alarde de apariencia y a no buscar la gloria”.
9. El catequista de la misericordia anuncia a Cristo con positivismo y optimismo, pues “no somos profetas de desgracias que se complacen en denunciar peligros o extravíos; no somos personas que se atrincheran en su ambiente, lanzando juicios amargos contra la sociedad, la Iglesia, contra todo y todos, contaminando el mundo de negatividad. El escepticismo quejoso no es propio de quien tiene familiaridad con la Palabra de Dios”.
10. El catequista de la misericordia anuncia a Cristo con apertura y proximidad, por que “el que proclama la esperanza de Jesús es portador de alegría y sabe ver más lejos, tiene horizontes, no tiene un muro que lo encierra; ve más lejos porque sabe mirar más allá del mal y de los problemas. Al mismo tiempo, ve bien de cerca, pues está atento al prójimo y a sus necesidades”.
Manuel María Bru, Delegado episcopal de Catequesis de Madrid.
miércoles, 28 de septiembre de 2016
martes, 16 de febrero de 2016
Los dones del Espíritu Santo y los preadolescentes
lunes, 16 de septiembre de 2013
Anónimos, amenazas e inmundicia moral
«Los que viven juzgando al prójimo, hablando mal del próximo, son hipócritas. Porque no tienen la fuerza, la valentía de mirar los propios defectos. El Señor no dice sobre esto muchas palabras. Después, más adelante dirá: el que en su corazón tiene odio contra el hermano es un homicida. Lo dirá. También el apóstol Juan lo dice muy claramente en su primera carta: quien odia al hermano camina en las tinieblas. Quien juzga a su hermano es un homicida. Por lo tanto cada vez que juzgamos a nuestros hermanos en el corazón, o peor, cuando lo hablamos con los demás, somos cristianos homicidas. Y esto no lo digo yo, sino que lo dice el Señor. Sobre este punto no hay lugar a matices: si hablas mal del hermano, matas al hermano»
lunes, 8 de abril de 2013
La clase de religión...
miércoles, 3 de octubre de 2012
Comienzo de la catequesis parroquial
lunes, 9 de mayo de 2011
domingo, 21 de febrero de 2010
Niños
Y ahí quedó la cosa.
viernes, 29 de enero de 2010
Anónimos
Hoja 1.
Hoja 2.
y hoja 3.
martes, 20 de octubre de 2009
Forjar un delincuente o educar a un hijo
jueves, 1 de octubre de 2009
martes, 28 de julio de 2009
Los abuelos y la educación en valores

LES COMBES, domingo, 26 de julio de 2009 (ZENIT.org).- Benedicto XVI reconoció la tarea educativa de los abuelos al presidir este domingo, memoria de los santos Joaquín y Ana, el Ángelus desde la residencia de los Alpes en la que transcurre sus vacaciones.
Asimismo, el Papa pidió a los cinco mil peregrinos, congregados en la pradera del chalet de la colonia salesiana en que se aloja, oraciones por los abuelos, que "en la familia son los depositarios y con frecuencia los testigos de los valores fundamentales de la vida".
Como el Papa explicó la Iglesia celebra a los abuelos el 26 de julio pues Joaquín y Ana, según la tradición, eran los padres de la Virgen María "y, por tanto, abuelos de Jesús".
"Esta celebración lleva a pensar en el tema de la educación, que tiene un lugar tan importante en la pastoral de la Iglesia", reconoció, al dirigirse a los presentes que precedentemente habían participado en ese mismo lugar en la celebración eucarística, presidida por el obispo de Aosta, monseñor Giuseppe Anfossi.
"La tarea educativa de los abuelos siempre es muy importante --subrayó--, y lo es aún más cuando, por diferentes razones, los padres no son capaces de asegurar una adecuada presencia junto a los hijos, en la edad del crecimiento".
El Papa encomendó "a la protección de santa Ana y de san Joaquín a todos los abuelos del mundo, impartiéndoles una especial bendición".
"Que la Virgen María, quien según una bella iconografía aprendió a leer las Sagradas Escrituras sobre las rodillas de su madre, Ana, les ayude a vivificar siempre la fe y la esperanza con los manantiales de la Palabra de Dios", deseó.
Antes de despedirse de los peregrinos, el Papa recordó en particular "a todos los ancianos, en especial a aquellos que podrían encontrarse más solos y en dificultad".
Precedentemente, al comentar el Evangelio de la multiplicación de los panes, el pontífice meditó en la vocación del presbítero, recordando que la Iglesia está viviendo el Año Sacerdotal.
Del mismo modo, explicó, cuando ponen en las manos de Jesús "lo poco que son, los sacerdotes se convierten en instrumentos de salvación para tantos, para muchos".
Benedicto XVI concluirá el próximo 29 de julio sus vacaciones anuales que comenzaron el pasado 13 de julio. El resto del verano, lo pasará trabajando en la residencia pontificia de Castel Gandolfo, que está situada a unos 30 kilómetros de Roma.
jueves, 9 de julio de 2009
Fray Richard y el "reggaeton"
jueves, 14 de mayo de 2009
El Papa en Tierra Santa
Benedicto XVI apeló en la basílica de la Anunciación durante su penúltimo dia en Tierra Santa a «moldear los corazones de los jóvenes» para sí garantizar «el futuro de la humanidad», y por ello, invitó a los líderes religiosos a «salvaguardar a los niños del fanatismo y de la violencia, mientras los preparamos a ser los constructores de un mundo mejor».
(ReL). En el Santuario de la Anunciación, donde María recibió el anuncio del Ángel y dio su «sí» al designio de Dios, Benedicto XVI habló a los jefes religiosos de Galilea del don divino de la creación y de la paz que no se obtiene haciendo «con el mundo todo aquello que nos place», sino conformando «nuestras decisiones a las complejas y todavía perceptibles leyes escritas por el Creador del universo».
El Santo Padre, en su discurso al numeroso grupo líderes cristianos, musulmanes, judíos, drusos y otras personalidades religiosas, subrayó que «la convicción de que el mundo es un don de Dios y que Dios ha entrado en las vicisitudes y en los eventos de la historia humana, es la perspectiva desde la cual los cristianos ven que la creación tiene una razón y un fin», pues el mundo no es un hecho casual sino que ha sido querido por Dios, al igual que el don de la paz.
«En el corazón de toda tradición religiosa – explicó el Papa- se encuentra la convicción de que la paz misma es un don de Dios, aunque no se pueda alcanzar sin el esfuerzo humano. Una paz duradera proviene del reconocimiento de que el mundo no es nuestra propiedad, si no más bien el horizonte en el cual estamos invitados a participar del amor de Dios y a cooperar en guiar el mundo y la historia bajo su inspiración».
Benedicto XVI subrayó que Galilea es una tierra conocida por su heterogeneidad étnica y religiosa que conoce bien los esfuerzos exigidos para vivir en armónica coexistencia. «Nuestras diversas tradiciones religiosas- agregó el Papa- tienen en si un potencial notable para promover una cultura de la paz, especialmente a través la enseñanza y la predicación de los valores espirituales más profundos de nuestra común humanidad».
En este contexto, el Santo Padre recordó que «moldeando los corazones de los jóvenes, moldeamos el futuro de la humanidad», y por ello, invitó a los líderes religiosos a «salvaguardar a los niños del fanatismo y de la violencia, mientras los preparamos a ser los constructores de un mundo mejor».
Al agradecer la calurosa acogida que estas comunidades religiosas ofrecen a los numerosos peregrinos que visitan Galilea, el Papa los invitó a continuar ejercitando «el respeto recíproco mientras se empeñan en aliviar las tensiones concernientes a los lugares de culto, garantizando así a un ambiente sereno para la oración y la meditación en toda Galilea».
El Papa concluyó su discurso asegurando que la Iglesia Católica está comprometida en contribuir junto a las diversas tradiciones religiosas, a la mejora de la sociedad y en testimoniar los valores religiosos y espirituales que ayuden a sustentar la vida pública. «Cooperando con hombres y mujeres de buena voluntad –dijo el Pontífice- ella buscará asegurar que la luz de la verdad, de la paz y de la bondad continúe resplandeciendo desde Galilea, y guíe a las personas del mundo entero a buscar todo aquello que promueve la unidad de la familia humana».
Fuente: Religión en Libertad.
martes, 5 de mayo de 2009
Primera Comunión

