«Los que viven juzgando al prójimo, hablando mal del próximo, son hipócritas. Porque no tienen la fuerza, la valentía de mirar los propios defectos. El Señor no dice sobre esto muchas palabras. Después, más adelante dirá: el que en su corazón tiene odio contra el hermano es un homicida. Lo dirá. También el apóstol Juan lo dice muy claramente en su primera carta: quien odia al hermano camina en las tinieblas. Quien juzga a su hermano es un homicida. Por lo tanto cada vez que juzgamos a nuestros hermanos en el corazón, o peor, cuando lo hablamos con los demás, somos cristianos homicidas. Y esto no lo digo yo, sino que lo dice el Señor. Sobre este punto no hay lugar a matices: si hablas mal del hermano, matas al hermano»
De la homilía del Papa Francisco el 13 de septiembre de 2013
